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Gran Premio Omnilife 2001. Indiferente
a la crisis actual
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Valorar el uso de un material o la realización
de una técnica no es enjuiciar adecuadamente la producción
del arte. Lo que llamamos arte proviene, a través de
toda una serie de transformaciones, del concepto griego de
“téchne” que los latinos tradujeron como
“ars”. |
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El lenguaje ha equiparado técnica con arte, al menos
en el sentido de la producción artesanal. La afirmación
“Es un artista” además de la referencia a
la fábula del artista como figura con talento y aura
especial para la creación de imágenes (ver “La
imagen del artista actual, snobismo y enigma” en critic@rte
Abril del 2002), conlleva la acepción lingüística
de “el que hace algo a la perfección”, el
que tiene una destreza para realizar una cosa. Si bien hoy en
día el productor de arte puede aparecer y mostrarse como
insuperable dominador de una técnica en la manera artesanal,
su aportación a nivel artístico no radica en esa
área.
Las obras premiadas en el Salón de Octubre del Gran
Premio Omnilife 2001 en las disciplinas de Pintura, Gráfica,
Fotografía, Escultura e Instalación se exponen
hasta el 8 de Marzo, 2003 en la Galería de la U. Iberoamericana.
El número de participantes de la convocatoria de ese
año superó la del anterior (ver “Fragmentación
y Contraposición en Omnilife 2000” en critic@rte
Febrero 2001) participando cerca de tres mil obras. Un concurso
de envergadura nacional supondría tener como principal
objetivo distinguir aportaciones de creación original,
y no tan sólo hacer destacar la mejor obra realizada.
Dentro del jurado colisionó la apreciación de
la técnica con la apreciación creativa y ocurre
a menudo que una excelente técnica no acompasa al valor
creativo, apartándose de éste en muchas obras.
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José Velázquez "Cabina
7"
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El jurado fue compuesto por Sylvia Pandolfi,
directora de museos, Aníbal Angulo, maestro de grabado
en la UNAM, Patricia Mendoza, Historiadora de Arte de la UIA-Ciudad
de México y Luis Lama, presidente de la Bienal Iberoamericana
de Luna. La capacidad de lectura del jurado resulta mermada
ante la ingente cantidad de piezas que se tuvieron que revisar
desde diapositivas. Por fiel que la reproducción de
la imagen sea, pierde siempre la autenticidad de la transmisión
directa de la pieza, su tamaño y su cualidad material.
Además, media entre el jurado y la imagen proyectada
los estereotipos formados en la percepción de los propios
miembros del jurado. La captación de la fotografía
es siempre una interpretación inconsciente del espectador
que depende de sus valores y creencias. Uno percibe lo que
quiere ver o lo que está preparado a ver.
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Rosa Robles "Toilette"
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Así que en esta amplitud
de posibilidades de interpretación junto al cansancio visual
acumulado en el que el cerebro saturado ya no distingue…
se comprende que llegar a apreciar y distinguir la obra valiosa
de la común se reduce considerablemente. Tuvieron que seleccionar
primero un 10%, unas 300 obras, seleccionando después 100
de ellas, de las cuales quedaron premiadas 36 que se pueden contemplar
en la Galería de la Universidad Iberoamericana.
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También podría ocurrir que muchas piezas presentadas
necesitarían mayor conocimiento del contexto para ser
adecuadamente comprendidas ¿Cuántas propuestas
con un fuerte contenido documental y teórico expuestas
en la Documenta XI de Kassel o en la Bienal de Venecia habrían
pasado inadvertidas en un concurso de 2,665 obras sometiéndose
a esa agotadora revisión?
Contemplando las obras de pintura, el contexto general de
la exposición resulta defraudador. En la pintura y el
grabado de esta muestra impera el orden estético. El
jurado se ha inclinado por lo convencional contemporáneo.
Los cuadros, esas superficies que revelan una imagen creada,
no sorprenden ni inquietan. En ellos se aprecia una glorificación
de la banalidad y lo cotidiano en consonancia con el espíritu
dominante en la actualidad. La representación de un interior,
la extensión de una toalla en la playa, unas personas
fumando, o un personaje en caricaturadas proporciones son acciones
cotidianas pintadas con tratamientos ya exhaustos, así
como la pieza “Exiliado de la tierra” de Francisco
Huazo donde la acumulación matérica por capas
con una serie de trazados figurativos acertados crea una sugerente
superficie neo-expresionista. El caminar por la rotonda ascendente
de la galería se vuelve un paseo por lo conocido y explorado,
realizado excelentemente, en una congruencia de la intención
con los materiales –no en vano han sido premiadas- , pero
falta eso que conmueve. En el concurso no se presta atención
a los caminos con propuestas más frescas por los que
el arte se encauza en la actualidad. De todas formas, hay piezas
destacables como la de Alberto Ibáñez “Arcos
del Triunfo” o la de Sergio García “Ensalada”
que contienen además de la excelencia técnica
una sugerente provocación de significados.
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Aurora Noreña "Sin Título" 
Sergio García "Ensalada"
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Alberto Ibañez "Arcos
del Triunfo"
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Jorge Ramírez "Telefonía
Móvil"
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También se percibe en
las obras de grabado esta tendencia del renovado uso de materiales
artesanales convencionales en la producción de la imagen,
pero las obras son mucho más interesantes que las de
pintura como la xilografía de gran tamaño de
Pedro Ascenciro “Las noches han dado vuelco a su suerte”.
Y es en la fotografía donde cabe mencionar el despegue
de lo habitual enfatizando la valoración documental,
el retrato que revela lo singular de los personajes desde
su simplicidad, y lo cotidiano expuesto sin ambigüedad.
Elementos que operan con fuerza en el campo del significado.
Estrategias de la imagen como portadora de una comunicación
accesible.

Pedro Tzontemoc "Rebelando a
Ulises II"
Pero sin duda, lo que resulta reconfortante
en esta muestra es el encuentro con las obras tridimensionales.
El conjunto de todas las piezas premiadas es muy positivo. En
esta ocasión el jurado decidió, además, reclasificar
el género bajo el cual algunos de los artistas presentaron
su obra. La demarcación entre los terrenos de la escultura
y la instalación no aparecen nada delimitados. La fusión
de los géneros ha creado esta confusión en la que
los artistas o el jurado no aclaran la diferencia entre la escultura
y la instalación. Así que para aliviar el gran número
de participantes en escultura, reclasificaron como instalación
propuestas presentadas en escultura. Tengo la impresión
que la intención corporativa de coleccionismo que el jurado
respaldaba ha llevado a desechar propuestas de instalación
complejas dando prioridad a las concretas acumulaciones objetuales.
Y es que las ideas no son premiables en un concurso.

Diego Pérez "Lorena,
Adriana y Esteban"
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Muchas de las piezas tridimensionales
son excelentes y se percibirían mejor en un espacio adecuado.
Una instalación de lavabos de metal “Toilette”en
una discordante mezcla con patas de avestruz de Rosa M. Robles
recibe al visitante de la galería próxima a la pieza
de Laura Akemi “El respirar de las rocas”. Junto a
estos, la “Hipérbole monosilábica” de
Ricardo Caballero y la “Telefonía Móvil”
de Jorge Ramírez destacan con la estrategia de encuentro
de materiales o el choque entre lo funcional y lo obsoleto como
recurso creativo aportando dimensiones de riqueza emocional y
significativas. El choque y la dualidad se establecen también
en la disociación sobre el muro de los bustos masculino
y femenino de José Velázquez con “Cabina 7”
y la excelente obra de una inmaculada página abierta por
cremallera de Aurora Noreña. Y lo banal alcanza también
su representación en la instalación a través
de unos calcetines enfundados “En el camino” de Claudia
López y lo cotidiano de un sillón con aire de volutas
de un capitel jónico “Escultura doméstica”
de Ángel Ricardo.
El conjunto de obras en la edición
de este certamen predomina por el manejo de técnicas usuales
en la pintura, el ensamblaje como instalación, y lo documental
y retratista en la fotografía. ¿Es esto un volverse
indiferente a la crisis que el arte actual atraviesa y replegarse
a terrenos conocidos?
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Pedro Ascencio "La Noches han
dado vuelco a su suerte"
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Este artículo, también puede encontrarse
en la dirección de critic@rte en internet: www.criticarte.com
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