| Resistencia
al SITAC. El arte apuntando a la disidencia |
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Una nutrida y destacada audiencia participó
en el III Simposio de Teoría de Arte Contemporáneo en
México DF del 22 al 24 de Febrero. Importantes académicos
y artistas (Hegemonía mayormente blanca y masculina) fueron
convocados a debatir y explorar con sus ponencias el tema de la “Resistencia”.
El conocido crítico de arte, profesor en la U. de Princeton,
Hal Foster, presentó una reflexión inaugural que fundía
los aspectos filosóficos y artísticos que posteriormente
se abordarían en las ponencias del primer día. |
Hal Foster condensó los modos
como el arte contemporáneo actúa bajo el concepto
de resistencia: Además de la discursividad informal y la
sociabilidad de gran cantidad del arte y la curaduría de
hoy, existe una preocupación por lo ético y por lo
cotidiano. Destacó cómo una de las tendencias del
arte contemporáneo con ambiciones políticas, el “Impulso
de archivo”, aparece con cierto rango de paradigma en el arte
contemporáneo, ajustándose bien al extendido género
de la instalación. El artista hace uso de material histórico
o información oculta, física o espacial transformándola
en interactiva, elaborando a menudo sobre imágenes, objetos
o textos encontrados, construyendo espacios públicos o privados
que semejan la especificidad arquitectónica del archivo,
su complejidad física y lógica de información.
Archivos que tienden a ramificarse en conexiones, condensaciones
y desplazamientos. Aquí sitúa la utopía y la
resistencia: Volver sobre esos escenarios de archivo, los no-lugares
de posibilidad utópica que generan la energía revolucionaria
condensada en deseo por un futuro diferente, un deseo de volver
lo pospuesto en porvenir.
La resistencia se despliega horizontalmente en el ámbito
de lo social y se proyecta en las prácticas artísticas
desafiando al poder. La información aparece como supremo
“ready-made”. La obra de arte convertida en espacios
de discusión, espacios teatrales imbuidos de compromiso social.
Mientras el Postmodernismo impone la lógica de la diferencia,
del reconocimiento del “otro”, de la diversidad, se
desata el esfuerzo por controlarla, jerarquizarla. Las estrategias
de resistencia obligan la perturbación del orden establecido,
la provocación de fisuras. Se resiste desde y en la diferencia.
Pero, la resistencia es absorbida, asimilada por el propio sistema.
El sistema expande sus formas de control para dominar la diferencia.
El capitalismo avanzado genera maniobras que permiten reivindicar
la diferencia, la política del “otro”, para así
domesticarlo e incorporarlo a su visión de crecimiento y
expansión. |

AES Group, "Liberty" |

Yves Michaud
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Resulta paradójico, como señaló
en su intervención bromeando Yves Michaud, crítico
francés de arte, sobre la lista de patrocinadores impresa
en la manta que presidía este simposio que implica reflexionar
sobre las fuerzas latentes en el sistema político y social.
Anotó que la manta bien podría decir invirtiendo los
enunciados: “ARTE CONTEMPORÁNEO patrocinado por Fundación
Televisa, Conaculta, Bancomer, Patronato Arte Contemporáneo
y… Resistencia.”
Resistir conlleva acciones concretas. Aunque la resistencia es
concepto específico de tiempo-lugar, es ligada con el arte
en diversas etapas. Con la figura de la vanguardia, señalada
en las intervenciones de Hal Foster, Boris Groys y Yves Michaud,
el arte moderno es señalado por su impacto crítico
en la sociedad. |
| Aunque Michaud señaló que en la situación
artística contemporánea abundan artistas poco o nada
comprometidos políticamente. Los artistas preocupados por la
política compiten con rivales que dominan los procesos de comunicación
mejor que ellos: Diseñadores, publicistas y músicos.
Situación que también anotaría Boris Groys, Filósofo
y crítico de arte en Alemania, indicando que los medios de
comunicación de masas emergen como la más grande y poderosa
máquina productora de imágenes, más vasta y efectiva
que el sistema de arte contemporáneo. La vanguardia clásica
luchó por lograr el reconocimiento para todos los signos, formas
y materiales en tanto objetos legítimos, y por la representación
social en el arte. El artista, hoy, pugna por la igualdad de derechos
estéticos entre sus imágenes y las que prevalecen en
los espacios de representación mediática. |
Maria Inés García, profesora
en Ciencias Políticas de la UAM, abordó la resistencia
a partir de la reflexión de Michel Foucault sobre el poder.
Ahondar sobre la acción de resistir implica definir una opresión
externa que disciplina nuestro comportamiento. Identificar esa represión
y control reducida a algo externo es erróneo cuando el sistema
somos también nosotros. El poder no se encuentra en las instancias
superiores sino en toda la sociedad, funciona como una cadena. Señala
Foucault, también, que el conocimiento de la realidad es
condicionado por las palabras utilizadas, cada época establece
lo decible y lo visible estableciendo el campo perceptivo selectivo
que normatiza lo evidente y lo imposible en el sistema, que es nuestra
realidad, compuesta de enunciados no pensados. Nuestro conocimiento
está enmarcado en paradigmas que componen el sistema. La
resistencia busca producir una ruptura en el sistema para conocer,
ver y pensar. Crear nuevas formas de pensar, romper los estereotipos.
La resistencia es un acto violento, irrumpiendo en la continuidad
de las rutinas.
Hay que renunciar a la idea de trasgresión como acción
resistente pues no constituye una oposición eficaz ya que
está basada en lo que niega, siendo incapaz de afirmar la
autonomía de la propia diferencia. Insistiendo en la diferencia,
al reconocer la existencia de una oposición, Giusseppe Patella,
profesor de Estética de la Universidad de Roma, objeta la
solución a la contradicción dialéctica que
busca la síntesis, o la solución de la conciliación
de los opuestos con la armonía. Insistió que hay que
impulsar la diferencia y la diversidad que son la dinámica
de la vida, sin lucha no hay vida. |
Andrés Serrano. "TriumFish"
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Esta opinión de alejarse de la armonía
como solución compartida por los integrantes de la mesa fue
discutida desde el público por Ery Camara señalando
su visión occidental que no tiene en cuenta diferentes visiones
cosmogónicas de otras culturas con su tratamiento de la resistencia.
Esto desataría una reflexión sobre la concepción
de los términos tales como armonía, que se utilizan.
Giusseppe Patella apuntaba a entender y pensar la resistencia como
articulación de la diferencia. Concepto que posibilita el
pensamiento fluido movilizando mensajes esencialmente distintos
y diferentes. Hay que impulsar el estado de desafío y provocación
como solución a la oposición y que se traduciría
en la agudeza como medio estético de pensar la diferencia.
Señalaría en su intervención el filósofo
español Dr. Alberto López Cuenca, de la UDLA, que
el arte funcionó como resistencia simbólica con nuevos
modos de representación hasta la aparición del postmodernismo
donde todo su valor de transgresión fue absorbido, asimilado
por el sistema institucional de difusión y comercialización.
El arte producido en México, aunque puntualmente confrontacional
en términos simbólicos, se alinea mayormente con el
sistema careciendo de resistencia. Al arte le resta una resistencia
funcional, y ésa se está produciendo al margen de
la mercantilización de las galerías e instituciones
de arte. |
La red de internet propicia nuevas estrategias
que desarrollan una forma artística (net.art) que inaugura
una era, la era post-media. El internet se transforma, además,
en un medio subversivo. Se expande el activismo en la red contra
el que el sistema desarrolla dispositivos de control. Afirmaba David
Ross, ex-director del MOMA de Nueva York, que los anarquistas se
encuentran en internet. Creo que es preciso reconsiderar la función
del arte junto al rol social del artista. La resistencia en el arte
ha de proseguir pasos desafiando la hegemonía impuesta por
las instituciones del arte que se hayan coludidas con el sistema
en el que nos encontramos, un sistema mercantil eminentemente de
consumo. Consumo que puede traducirse incluso en intercambio de
valores, aunque no sea monetario. Es continuar con el aparato productivo
bajo el capitalismo multinacional. La resistencia es una tarea difícil
pues, al consumir el código, estamos reproduciendo el sistema.

Andrew Wallerstein, "Studio
at Art on the Net "
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Los artistas deben reconsiderar las razones filosóficas y
ontológicas del arte: ¿Qué es hacer el arte?
y ¿Por qué es importante? Siguiendo a Mario Perinola
en su libro “El arte y su sombra”, hay que conducir
a los protagonistas del arte al plano de la realidad asumiendo una
contestación social que constituiría la última
defensa con respecto al dominio total y directo del capitalismo.
El SITAC resultó oportuno para revelar palpablemente que
la élite de siempre regula amablemente la resistencia filtrando
lo visible. Al verdadero arte -válido- no le queda otra alternativa
que buscar la disidencia y no la resistencia para ofrecer una vía
de salida a la situación actual.
Escuche critic@rte los Lunes
a las 9:30 AM en el programa Movimiento Perpetuo de Radio BUAP (96.9
FM). Este artículo, así como los anteriormente publicados,
puede encontrarse en la dirección de critic@rte en internet:
www.criticarte.com
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