
Dispersa y extendida en su amplia geografía,
la ciudad de Los Angeles aparece regulada y ordenada. La imprescindible
dominación del automóvil provoca la desaparición
del peatón. La mayoría de las calles son espacios
sin agitación, no así el flujo de tráfico en
las autopistas. Los Angeles, en el estado de California, condensa
una intensa economía conducida desde la industria del cine
y la animación. Los grandes estudios de WB, Disney, Universal,
DreamWorks... lucen distinguibles recorriendo las avenidas, así
como las inmensas carteleras de las recientes y próximas
producciones.
El arte que vibra en las manifestaciones visuales destaca en Los
Angeles con el mundo de la creación animada que abandona
el desarrollo bidimensional tradicional enfatizando la construcción
digital virtual. Y, de otro modo, una activa escena de galerías
comerciales y museos ofrece un panorama de la creación plástica
muy diferente al ámbito de Chicago o New York. Las galerías,
exceptuando algunos centros, se encuentran extensamente localizadas
y resulta difícil abarcarlas en una rápida visita.
Entre
museos, la atención se densifica y si unos excavan en aspectos
y movimientos del siglo XX, otros como el Museo Hammer se adentran
en la actividad emergente de Los Angeles, aportando una revisión
destacable acerca, en este caso, del auge y tendencia de la escultura
actual: "Thing: New Sculpture from Los Angeles".
Una exposición de 20 artistas locales, mayormente entre los
veinte y treinta, de los cuales muchos no han expuesto antes, y
algunos están en periodo académico de la UCLA. Un
equipo de tres curadores se dedicó durante 6 meses a visitar
más de 400 estudios recopilando la selección mostrada,
en la que algunas piezas fueron creadas específicamente para
la muestra.
El enfoque de este museo, incorporado a la Universidad de California,
alcanza el apoyo a la creación emergente. En el año
2001 se presentó "Snapshot: New Art from Los Angeles"
que, enlazada en tiempo con la exposición "Freestyle"
en "The Studio Museum in Harlem" de New York señalaba
la creciente aproximación a la pintura en su forma y concepto
alejándose de posturas homogéneas por parte de artistas
jóvenes.
Con esta exposición de escultura "Thing..."
se aprecia el interés renovado de los artistas en crear objetos
que primariamente evocan formas y cualidades familiares, objetos
que imitan artículos cotidianos, construcciones que incorporan
o se asemejan a objetos reales. El retorno a la predominante escultura-objeto
sustituye la tendencia a la instalación donde las disciplinas
se entremezclaban. Aunque la situación cultural del arte
experimenta una diversificación y expansión hacia
otras áreas del mundo visual como publicidad, moda y diseño
donde desaparecen las distinciones, se observa en la actualidad
una recuperación del Arte Pop, en un esfuerzo del arte por
diferenciarse. Es una reaparición o una tercera fase del
Arte Pop, según algún crítico, en la tendencia
de hacer "cosa" de elementos absorbidos y otorgados con
poder en la cultura de masas.
Así,
esta muestra de escultura de artistas emergentes de Los Angeles
sobrepasa el hecho escultural revelando la inclinación a
objetualizar el sentido y la creación de significados en
un orden más profundo que la simple apropiación de
lo popular, y enfatiza la mezcla de disciplinas y el uso de materiales
en la construcción de referencias y similitud con los objetos
reales. Es la tendencia al encuentro con lo real, que ha sido apuntada
por varios autores.
El "regreso de lo real" de Hal Foster pone "la
verdad" en el centro de la articulación del arte, pero
no la verdad de las afirmaciones o de la verosimilitud. Esta simulación
de lo real lleva parejo una descripción de real-idad no estancada
en la mera disposición de evocación tridimensional
o simulación volumétrica. Es la noción de verdad,
que dejar ver una realidad más profunda: Es esa "verdad-respecto-a"
las cosas, que señala John Hospers, y que es un proceso inscrito
en la realidad, no como algo sometido al pensamiento como juicio
o proposición.
Mindy Shapero complementa con un extenso texto el título
de su obra "The orb". Una forma de evocación
virtual redondeada y tangible, hecha de círculos de papel
de color. El párrafo expresa esta noción de concavidad
oculta: "Existe detrás de tu ojos y sólo
lo ves cuando mueres y te dice todo lo que tú quieres saber".
Lo real no es lo aparente. Y a través de la muestra, la realidad
se conjuga con la verdad unas veces en estas estructuras oblongas
de barro, metal o cerámica de conformación fluctuante
como las de Rodney McMillian, o Joel Morrison, y otras en estructuras
que se expanden desde dentro animadas por una fuerza interna que
impulsa la capa exterior como en las construcciones antropomórficas
de telas de Lara Schnitger, o las elaboradas adaptaciones de artesanía
indígena de Krysten Cunningham.
La escultura, a través de estos ejemplos se hace centrípeta,
cuando en las pasadas décadas tendía a esparcirse
convertida en ambiental. Un ejemplo literal está en la obra
de Jedediah Caesar, conjunción de objetos (revistas, maderas,
latas,...) aglutinados en forma esférica con resina, que
después secciona diametralmente dejando ver bajo la brillante
y pulida superficie el aspecto de fósil geológico,
gema formada de desperdicio cultural, como remanentes de un era
pasada.
Esta
recuperación de la atención a la "cosa"
material que el Arte Pop reclamaba es renovada con la curadoría
realizada. Se enfatiza la materialización del arte cuando
en la reflexión crítica y teórica se insiste
en la desmaterialización de las prácticas artísticas.
¿Es éste un resultado de la predominante influencia
del mercado sobre el arte? ¿Consecuencia de la pujante economía
apoyada en el valor de cambio del objeto? Lo evidente es que un
gran número de artistas se vuelca sobre la concreción
de la idea y la recreación de su entorno objetual. Una pieza
simbólica de esta dinámica relacional irónica
es "Breadface" que Mat Johnson desarrolló con resina
plástica perforando orificios imitando una cara en una rebanada
ficticia de pan. Los objetos cotidianos son utilizados también
por Joel Morrison y Hanna Greely quien maneja diferentes materiales
que colisionan con la percepción asumida de los mismos. Igualmente,
Kristen Morgin construye detritus de un automóvil y un piano.
Kaz Oshiro reproduce apilados amplificadores de guitarra ¡en
color rosa! (que me evoca el proyecto "Pink Project" de
Marcelino Barsi en Puebla) o una cocina integral también
realizado de bastidores y lienzo.
La
arquitectura es aludida por varios de los artistas incluyendo pintura
y fotografía en la estructura bajo la conformación
escultural como Renee Lotenero con losetas, cuyas fotos se extienden
en el espacio de la obra, o la de Taft Green coreografiando un puerto
en una maqueta compleja de entrantes y salientes de espacios arquitectónicos.
Y Aragna Ker acentuando lo decorativo y significación cultural
con simples materiales interviniendo en la maqueta espacial.
Lo que podría ser una crítica a la sociedad instalada
sobre el consumo de objetos, se transforma en una alabanza o mera
manifestación de la realidad del objeto en la sociedad y
cultura del automóvil coludida con la exigida y aceptada
mercantilización del arte. ¿Es aceptación de
la realidad, o imposibilidad de la utopía? Lejos del debate
del auge de la escultura y su formulación formalista abandonando
el ambiente y aproximándose al objeto, resta el reclamo permanente
de la verdad en el arte como proceso de realidad no supeditado a
la imposición ideológica de intereses comerciales
que hacen del arte un producto interesante, atractivo, manipulable,
pero que pierde su esencia profunda auténtica doblegándose
al sistema comercial y político sin la capacidad para detonar
crítica y acción renovadora.
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