La tentación de resistir

Angel DelgadoLa prensa II, (detalle)

Héctor Antón Castillo

Angel DelgadoArchivo infinito.
2006. Madera,
jabón y metal.

Angel DelgadoSegún el artista conceptual y crítico Luis Camnitzer: "la prisión real como la llamamos cárcel hoy, es en realidad un ejemplo físico de una infinidad de prisiones . Es casi un accidente anecdótico". Defecar encima del periódico oficial de la isla fue el "accidente" que condujo a un "accionista suicida" a la prisión real y, junto con la desgracia, comienza la historia de Ángel Delgado. Al cerrarse un círculo de la estructura disciplinaria, un mundo desconocido se reveló ante quien intentó gritar en silencio contra la censura de una época que llegaba a su fin. Su visibilidad en el arte crítico de los ochenta se verifica en su misma conclusión. Quizá por ello su producción posterior se caracteriza por una serie infinita de clausuras donde ya no es posible vislumbrar una apertura que lo haga cambiar de actitud. Tal parece que su cuerpo se fundió con el cuerpo de una ínsula condenada al tropo político de la maldita circunstancia del agua por todas partes. De esa geometría de la soledad y el aislamiento brota el arte imperfecto de Ángel Delgado.

La prensa I. 2006.
Periódico, soga y jabón.
Cuando Ángel volvió a la calle después de seis meses de escarmiento por el delito de escándalo público, la escena plástica cubana experimentaba una renovación en su elenco de actores. Mientras la promoción de los ochenta concretaba su proceso de éxodo, nacía otra dispuesta a legitimarse sin quemarse. La moraleja de la cadena y el mono se ajustaba al patrón de conducta elegido en los noventa. Se podía jugar con las secuelas generadas por el voluntarismo, pero nunca con el máximo detonador de la trama. En este contexto, ¿cuál sería el destino de la requisa, el jolongo y la litera de tres pisos en medio de una reivindicación del paradigma estético?. Por otra parte, el deseo de permanecer y rehabilitarse en Cuba también contenía una buena dosis de romanticismo, ya que en el "caso de Ángel" resultaba imposible borrar los antecedentes penales con solo gestionar un soborno burocrático. A esto debemos sumarle que la cárcel es un tema tabú tolerado por el marketing oficial con muchas reticencias. Es así como un fenómeno universal se convierte en un estigma local, gracias al empeño de consumir y exportar maquetas de una sociedad perfecta.

La tentación de resistir es algo más que un anagrama clave para los cubanos sometidos a carencias materiales y espirituales. Resistir es la causa de que un pedazo de tierra flotando en el mar haya perdurado como utopía para unos y distopía para otros. Ángel Delgado se ha valido de su anhelo de supervivencia para sentirse emblema de una isla que no consigue olvidar sus momentos difíciles. Los dibujos y objetos le han permitido recrear el complejo de impotencia en situaciones límite donde la fuerza es una ilusión colectiva. Las acciones de enterrarse con utensilios domésticos de los habitantes de Cayo Carenas o de hundirse en la superficie enjabonada de un ataúd encarnan el vértigo de la soledad y, al mismo tiempo, el miedo del artista a desaparecer aislado de su razón de ser. Todo ello se configura en una visualidad agónica regida por el masoquismo simbólico.

Angel DelgadoRiesgos.2006.(detalle)
Jabón, cuchillo y cadena.
Constancias
muestra el giro estratégico de una poética articulada por el residuo testimonial de lo autobiográfico. Si antes el invento del recluso propiciaba la invención del creador, ahora se acentúa el peso de lo arquetípico como sustituto de lo típico de un proceder sucio y marginal. Pero la transición formal no implica un abandono de los contenidos vitales. Como un productor visual de la experiencia, Ángel toma distancia de su tiempo para fabular desde otro espacio ajeno a los traumas insulares. La resistencia a la política cede su protagonismo a la resistencia al mercado. Por lo que resalta un interés por estetizar el caos sin banalizar la esencia del relato Las sutilezas alegóricas presentes en esta exhibición reafirman que el dramatismo de las historias reales no es un salvoconducto para el buen arte. Estos objetos e instalaciones ilustran esta paradoja de la complicidad entre el arte y la vida.

 

Angel DelgadoIntentos. 2006. Serie, con el agua al cuello.
Carretillas, jabón y agua. Dimensiones variables.

 


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Fecha de publicación: 13.11.2006