Oscar Cueto : Había una vez. Memoria paramnésica de un posible incierto

Oscar CuetoDe la serie Había una vez, 2010. Mellizos (detalle)

Roberto Barajas

Pasado que nunca fue actual, un antes sin fecha,
la forma pura de la anterioridad:
he aquí los caracteres estructurales del tiempo
que corresponde a lo posible.
Paolo Virno

Oscar CuetoLa paramnesia es un trastorno de la memoria caracterizado por la confusión de simples ocurrencias mentales por recuerdos auténticos en la mente de un sujeto. Falsos recuerdos que el paciente toma por verdaderos y que incluso sustituye por los recuerdos reales. El poder creativo de la mente es inimaginable, pero también sugestivo y sombrío. No importa que ésta se encuentre atrofiada o en su sano juicio. El imaginario arquitectónico de la mente humana sigue siendo un misterio difícil de aclarar y predecir con exactitud.

Similar al privilegio de poder cambiar la historia de un libro con un final nada convincente a nivel personal, o el fin indeseable de un filme cualquiera, alterado a nuestra entera complacencia, es el efecto que experimentamos con la memoria. De manera arbitraria o involuntaria, la realidad rememorada siempre se puede alterar a favor o en contra nuestra. Y siempre podemos optar por “querer recordar” lo que mejor nos plazca, aunque, al final, la mente nos traicione y termine sacando todo aquello que yace recluido en lo más profundo de nuestros pensamientos, censurados por el tiempo.

Sobre cómo nuestra relación con la memoria y nuestras capacidades para recordar pueden ser un pretexto para crear una buena y reflexiva literatura, Borges describe en su cuento Funes el memorioso cómo una inusual capacidad de retener y recordar cada detalle de la experiencia, puede convertir al hombre más minucioso en un ser monstruoso incapaz de interactuar con la realidad cotidiana, por el simple hecho de estar siempre recordando. Aún cuando esta capacidad le brinde aptitudes sobrenaturales de aprendizaje y ventajas de memorización.

Una flor amarilla de Cortazar aborda la conciencia previsora de un individuo que apuesta por un futuro desafortunado que le acontecerá a alguien que conoció por accidente y que le recuerda con desdén su propia infancia y adolescencia. Convencido de que, aquel joven extraño, correrá con su misma suerte, justificado por una serie de coincidencia y experiencias que le presentan un paralelismo insólito con su vida. Al grado de asegurar que su propia vida está siendo reflejada en la vida de aquel desconocido, de manera simultánea, pero a destiempo.

Oscar CuetoPrivilegio engañoso y/o víctima de lo posible. Tener la conciencia de un terrible pasado, ya sea real o como mera posibilidad, puede ser causa de actitudes postraumáticas o síntoma de una mente consecuentemente enferma. Spider, 2002 del canadiense David Cronenberg (Filme protagonizado por el actor inglés Ralph Fiennes) cuenta la historia de un individuo perdido en sus abismos mentales, por tener confusos e inciertos recuerdos sobre su vida, al ser víctima de la esquizofrenia.

Había una vez, 2010, obra del artista mexicano Oscar Cueto navega entre un pasado posible y los falsos recuerdos interpretados como una creación paramnésica vívida en la mente del autor. Geométricamente organizada por un pasado ficticio, mezclado con la realidad retratada en los álbumes fotográficos de su familia.

La pieza está compuesta por 38 dibujos, un video que ilustra antecedentes familiares del artista y un álbum fotográfico con 20 dibujos que fungen como epílogo, a partir del cual se explica, con imágenes, una particular herencia en los primogénitos de su familia. El crecimiento desproporcionado de la nariz.

Exhibida en la Galería Nina Menocal, como parte de la cuarta edición del Corredor cultural Roma/Condesa, en la ciudad de México, el trabajo más reciente de Cueto conforma un mapa de vida con imprecisiones que ahondan en la vulnerabilidad pesimista, la indiferencia, soledad y muerte de su autor.

Oscar CuetoLa serie conceptualiza diferentes ideas y afecciones, a partir de una técnica impecable en combinación con diferentes formatos de presentación, propios de la fotografía y el video para, teóricamente, someterse a un ejercicio pragmático de memoria personal.

Su obra en general se caracteriza por dialogar intermitentemente con estas políticas de representación; instalación, fotografía y el lenguaje narrativo cinematográfico, partiendo originalmente de la gráfica.

Sus dilemas existenciales y preocupaciones conceptuales enmarcan a personajes alimentados por la sátira y el nihilismo como forma de hacer frente  a la solemnidad, mientras el artista se cuestiona los arquetipos y las formas como se suele percibir el arte. Con una sobriedad categórica que el artista desajusta desde la espontaneidad y la inmediatez temperamental del propio espectador, al contemplar su trabajo. 

Sobre su reiterada ironía, aludiendo a figuras y emblemas del mundo del arte, cabe mencionar obras como Mis amigos me ayudan a ser mejor artista, 2005. Tríptico en el cual el artista es víctima de una golpiza con libros de arte, orquestada por tres de sus amigos, hasta dejarlo agonizando sobre el piso. O las irreverentes El suicidio me hará un artista famoso (Pollock), 2004 y Hay artistas que quiero matar II, 2006. En donde se muestra la inquietud desmitificante de un joven artista con ansia de cuestionar las figuras aduladoras como la de Franz West, Matthew Barney o Yoshitomo Nara, indiscutibles emblemas de la historia del arte contemporáneo. 

Al abordar el concepto del anhelo en el individuo como metáfora de los deseos y preocupaciones en la vida cotidiana, sus dibujos presentan estados anímicos sumergidos en los rincones más recónditos de la emotividad del ser humano en relación con su entorno.Al presentarnos a seres aislados en el silencio de su propio devenir, encontramos que muchos de éstos mantienen una contienda consigo mismos en sus intentos por escapar de su destino.

Oscar Cueto

Oscar Cueto

El trabajo de Cueto, sin embargo, parece juguetear, al mismo tiempo, con la posible reconciliación de sus personajes en comunión con una realidad intuida dentro de sí. De esta manera estructura un diálogo entre individuo y el concepto de lo monstruoso como una posibilidad de aceptación o repudio, dentro de la naturaleza del ser humano.

Al conceptual el humor de manera racional y gráfica, su trabajo puede brindar, como primera impresión, desencanto por su forma de abordar la realidad, sin embargo, el ácido humor de sus referencias y pretensiones, al describir seres afligidos por su acontecer, definen a un artista preocupado por los estereotipos, sin comprometer su silencio y ejercer su derecho a la crítica.

Oscar Cueto

Sus trabajos más recientes ahondan en aspectos hostiles y de inadaptación, como ente ensimismado. Al manifestar su dificultad por aceptarse y padecer ciertos estados afectivos y/o físicos que lo invalidan dentro de la cotidianidad, sus personajes suelen hallar su consuelo en la marginalidad.
Oscar CuetoEn Quisiera ser, 2009, parte de la hipótesis pretensiosa de “querer ser otro, ante la insatisfacción de ser uno mismo”. La serie, dividida en tres secciones, con 14 dibujos en cada una de ellas, Quisiera ser más sabio, más inteligente, más feliz, el artista recurre a barbas de filósofos, textos y colores para interpretar sus impresiones más sensibles hacia una realidad aparentemente intolerable para poder vivir feliz.

Achilles and the Tortoise, 2008 de Takeshi Kitano, uno de los cineasta y comediantes japoneses más prolíferos del país asiático, reitera que la sátira y la mofa referencial hacia el mundo del arte contemporáneo es siempre una puerta abierta a grandes reflexiones sobre las reglas dogmáticas instauradas (o al menos asimiladas como ejes conductuales) sobre las que nunca estará de más divertirse y juguetear desde sus propias normas de teorización. 

Tanto el humor como la tristeza. La espontaneidad y la minuciosa dedicación para generar una obra obsesiva y detallada, son los parámetros y extremos sobre los cuales se mueve la perspectiva estética de Cueto, dentro de la élite contemporánea del arte y de la cual siempre quedará mucho por decir.

En sus imágenes no existe la moraleja como tal, ni una respuesta a los supuestos estados de frustración sobre los que descarga sus deseos recurrentes por llegar a ser alguien distinto. Su obra deconstruye síntomas y estados de conciencia perdidos en la agonía de seres incapaces de aceptarse, perdidos en la ira y la resignación, al mismo tiempo, pero con ánimos de fantasear una otredad a partir de la transformación de su esencia, y que vislumbran en la lejanía como la idea romántica hacia un lejano porvenir que los aleja de una posible reconciliación consigo mismos y su compleja naturaleza. 

Oscar CuetoFotografías:
1. De la serie: Había una vez, 2010. Mis padres llegando. 38 dibujos tamaño variable.
2. De la serie: Había una vez, 2010. Mellizos.
3. De la serie: Había una vez, 2010. Yo Pinocho.
4. Payaso cayendo, 2007. Viedoanimación y zapatos tenis modificados, medidas variables.
5. De la serie: Había una vez, 2010. Berrinche.
6. Sin titulo, 2004. Aguafuerte.
7. De la serie Quisiera ser más sabio, 2009. Tinta china y plumón sobre albanene.
8. De la serie, Había una vez, 2010. Yo roto.

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Fecha de publicación: 05.09.2010