Mary Stuart: Vestigios del Porvenir

Replica21

Santiago Espinosa de los Monteros

Mary StuartMary Stuart: Líneas suaves, collage/papel,
26x26 cms. 2001.

Mary StuartMary Stuart: Jack+Paco, collage/papel,
36x50 cms. 2001.

Desde hace varios años he sentido una especial atracción por el trabajo de Mary Stuart. Recuerdo que a mediados de la década pasada trabajaba una pintura figurativa evocadora de la vida de pareja vista desde el lado femenino y recreando espacios para la existencia de seres fantásticos y en este calificativo incluyo a hombres y mujeres. Su trabajo tenía una singularidad que muchas de las obras producidas por otros creadores en esa misma época ya estaban perdiendo después de la forzada existencia de un neomexicanismo cuya acta de nacimiento tenía escrita en su anverso, con la misma letra curiosamente, el certificado de defunción.

Creadores como Mary Stuart escogieron el camino azaroso del cambio. Luis Martín Lozano escribió en 1999 que "en vez de mantenerse en la cómoda línea creativa que le ha producido éxito, ha preferido arriesgar y explorar un nuevo rumbo estético". Por ello me sorprendió gratamente ver en la exposición Propios y Extraños su pieza "Casi un círculo" donde esta figura incompleta habitaba suavemente el plano. Se trataba de una de sus más cuidadas creaciones en papel y cartón seccionado y ensamblado cubierto de una capa de yeso en la que, plegando las hojas o hundiendo en ellas objetos de punta, ubicaba líneas y figuras.

En estos papeles, en estricto delicados ensambles que forman largas zonas casi monocromáticas, puede advertirse ese homenaje a la libertad de las formas en contraposición al soporte que las contiene. Cuando me refiero a esa libertad no dejo de lado la existencia de una estructura interna que, aunque existe, es igualmente libre y lúdica. El gato, el niño, los graffitis, los árboles y hasta los pájaros, están presentes con un lenguaje de enorme suavidad que a un tiempo no le resta la decisión dibujística que desde hace tanto la caracteriza.

Ya se ve que esa particularidad que habitaba su obra ha permanecido a lo largo de los años aunque su factura, propuesta, materiales, formatos e incluso su manera de aproximarse al hecho plástico, han cambiado radicalmente. ¿Qué permanece entonces?

Sin duda un sometimiento sin condición a la libertad de las formas. Si en otra época fueron las caprichosas representaciones de los animales inventados por ella y la ubicación de los objetos situados en los lugares más insólitos, ahora vemos la persistencia de esa manera que tienen sus seres de habitar el espacio para que en él hagan y deshagan a su antojo.

En "Doodle", por ejemplo, los personajes parecerían haberse ubicado ellos mismos en su espacio, buscando cada uno la mejor posición y lugar. ¿Quién manda en esta obra? éStuart que los puso ahí o ellos que se dejaron poner? Esta disposición de sus cuerpos tiene una íntima relación con los materiales seleccionados para su existencia.

Mary StuartMary Stuart: Jardín II, barro negro/madera, 374x124 cms. 2001.

Mary StuartMary Stuart: Doodle, barro negro/madera, 306x124cms. 2001.

La arena de fondo en piezas como "Black monkies" y "Juguetes", sin duda dos de las piezas más bulliciosas de la serie de ensambles, reubica a los personajes, simbólicamente, en etapas distintas al del resto de los motivos de sus piezas que están en un lugar y en todas partes, fundamentalmente los que se encuentran sobre madera lisa que les permite ser habitantes de vastedades. No así cuando les tenemos sobre arena o cemento; estos parecería que están simultáneamente en el mar o en un desierto; es el juego de las posiciones corporales y geográficas a la vez.

Así como la inmediatez de la madera confiere a las obras montadas sobre este soporte visible la posibilidad de existir en cualquier espacio, les transmite a ellas también un carácter de autenticidad en el manejo de los materiales que han quedado ahí con su propio corpus, color, textura, manera de ser que, al igual que los trozos de barro o porcelana, se expresan desde sus particularísimas propiedades cromáticas y matéricas.

"Meditaciones en el mar", por ejemplo, es ya la clara toma de posición en un espacio y un sitio determinado: la fina loza de porcelana forma ahora ficticias caracolas y corazas partidas sobre arena blanca a la que, además, se han agregado huellas, vestigios que han hendido su superficie formando también redondeces o caminos por los que algo pasó o pasará. ¿Vestigios del porvenir?. "Animal nocturno" en cambio, ocupa completo con su cuerpo de barro negro y sobre arena a la que se han hendido moldes para hacer galletas en forma de hoja dentada, el espacio que le contiene. Esta especie de arqueología fantástica nos pone de rodillas ante el suelo que guardó durante siglos a criaturas exhumadas.

Mary StuartMary Stuart: Personajes
con colas largas
, 2001.

El rico uso que Mary Stuart ha dado a la pedacería de barro verde y negro de Oaxaca así como la combinación que hace de este con la finísima loza blanca de ribetes dorados, confiere a su trabajo un paso más allá de la simple creación de animales o personajes a base de estos trocitos de piezas utilitarias quebradas: el enfrentamiento de las cualidades significativas de ambos materiales, es decir del barro mexicano y de la porcelana europea, crean una abierta oposición conceptual intensa.No obstante esta discrepancia matérica, sus piezas nos proponen las posibilidades de convivencia que son factibles para que unos juguetes puedan serlo, que unas flores hayan germinado de abajo hacia arriba en incansables ascensiones o que los "Personajes con colas largas" den una clara muestra del espacio posible, entrando y saliendo de escena sólo delatados por partes de sus cuerpos -nalgas, piernas, colas-, haciéndonos olvidar que en las ollas de barro negro muy posiblemente se cocinaron platillos de gran sencillez, y que los platos de porcelana tienen en su revés el nombre de la que quizás fue la exquisita poseedora, Valentina Ibarguengoitia de Sámano, seguramente ignorante del destino de la vajilla que con tanto celo conservó. Y es que eran imprescindibles estos platos; la loza económica no produce el mismo efecto de esmalte brilloso que Mary Stuart buscó para sus obras. Por eso el atractivo visual de piezas como "Meditación" que trata justamente del mar. Las arenas blancas, los platos blancos... Hay una gran suavidad en el armado. Parecería que una línea ha viajado de lado a lado, de manera automática. Los espacios interiores se rellenan de platos blancos, finos, rotos, pero aún en su desmembramiento, nos dejan ver sus contornos ordenados por el diseño que tenían originalmente. En los amplios espacios claros, libres de esa línea que ahora habitan los fragmentos, están formas de estrellas, explosiones de vidrios que apuntan a su exterior.

¿Qué viene ahora? Están ahí los personajes, los materiales que les dan cuerpo y existencia, los papeles de extrema claridad y una vajilla que podría adquirirse por piezas como un inmenso rompecabezas en el que nadie sabe quién tiene la otra parte. Están aquí estas horas de dibujos automáticos en libretas y papeles incidentales cuya forma es respetada cuando son trasladados a las obras mayores; está igualmente la nueva zoología con especímenes que se le escaparon de las manos a Leonora Carrington y pidieron asilo en casa de Mary Stuart.

Yo tampoco sé qué viene ahora. Tengo claro en cambio que eso que se mira es una de sus propuestas plásticas de mayor fuerza, que estamos rodeados de seres que juegan ante nosotros con una pelota cuya trayectoria ha sido indicada como en las historietas de revista, y que la siguiente exposición volverá a sorprendernos por el resultado de sus meditaciones y los trayectos cruzados de tiempo a tiempo y de obra a obra.

Mary StuartMary Stuart:Animal Nocturno, barro negro/cemento, 42x215 cms. 2001.

Mary StuartMary Stuart: Juguetes, barro verde/arena,
115x180 cms. 2001.

 

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Fecha de publicación: 10.02.2002