Mexartes en Berlín: presentar la diversidad no significa ver el problema de fondo

dJ'sChrysler, Klang, Ramiro Puente, Linga, Smoke, Nazca.

Karla Enríquez Santamaría

ContempodanzaContempodanza. Espejo de linces.

En Berlín se lleva cabo desde septiembre y hasta diciembre el festival Mexartes, que incluye seminarios, exposiciones, danza, conciertos, cine y video. México en Europa busca proyectar su diversidad cultural, hacer política a través de la cultura La cara que el gobierno quiere dar en el extranjero es una mezcla de exotismo, tradición y cambio; no muy diferente a la que se promovió en la feria de Hannover 2000.

Las piezas del rompecabezas

El gobierno está desesperado porque los problemas de México se vean como parte de su diversidad y en ese afán de moderno, ha caído veces en la mediocridad, como fue en el caso del espectáculo de la compañía Contempodanza (que se presentó recientemente en el Teatro del pueblo de Berlín) Aquí se nota un gran esfuerzo por darle gusto al cliente y sin embargo, el cliente reconoce que bueno... “Vienen de México y hay que darles chance” ' La reacción de algunos espectadores a sido optar por ser indulgentes con los mexicanos, porque aunque no entendió su espectáculo de danza, que resultó una comedia involuntaria, a pesar de que lo hicieron con ganas. Le pregunté a un ingeniero berlinés qué le pareció el espectáculo y ha respondido con un gesto de no entendí nada, justificándose después con un: “será porque soy ingeniero, mejor tu explícame”.

Francis AlysKW - Francis Alys.

No todo ha sido comedia involuntaria en el Mex Artes, otro de los foros es el KW, donde se presentó una excelente curaduría de arte actual las obras están bien distribuidas y el acceso informativo a cada cual está bien planteado. KW presenta una exposición colectiva donde se exalta la comedia urbana, en éste caso deliberadamente, por medio de la obra de artistas como Francis Alÿs, Yoshua Okón y Daniela Rossell, entre otros. En el caso de las fotografías de Daniela Rossell, con el titulo Ricas y Famosas (1994 - 2002), resaltan más por ricas que por famosas; las chicas parecen proyectarse más como prostitutas de lujo dentro de un ambiente kitsch.

Daniela RussellKW- Daniela Rossell.

La ciudad de México se exhibe como un mosaico de posibilidades. Francis Alÿs violenta a la ciudad la manera de verdugo. En su video vemos al artista emprender una recorrido por la calles del centro histórico con una pistola en mano, luego de un rato, en que la espera se hace cada vez más agresiva, es aprendido por agentes de la policía capitalina. En el video de Yoshua Okón ( en el que un policía uniformado baila hábilmente una canción norteña) nos muestra burlonamente el lado chocarrero de la policía mexicana, tan temida en México por su falta de lógica y ética frente a los acontecimientos cotidianos.

Los límites de la frontera

Otro tema recurrente y obligado para referirse a México, es la frontera, abordado en las exposiciones de fotografía, mesas redondas, lecturas, música. La exposición de foto (presentada en la Biblioteca estatal) de Philipp Lichterbeck ilustra claramente la polaridad del paisaje de la frontera entre México y Estados Unidos. Tema recurrente para otros artistas como Lila Downs, quien lo retoma en la música de su disco Border (La Línea). También se presenta una selección de directores cinematográficos que abordan lo “mexicano” en sus cintas, la mayoría de ellos mexicanos, con la excepción de Orson Welles (Touch of Evil, 1958) o Luis Buñuel (Los Olvidados, 1950). La selección abunda en el tema con las películas y videos realizados a partir de 1990, como para demostrar que el problema de la frontera no ha sido soslayado.
Definitivamente el público alemán se siente atraído nuevamente por el cine mexicano a partir de la película Amores Perros/ Hundeliebe (2000) de Alejandro Gonzáles Iñárritu. Esta cinta abre una nueva curiosidad por la violencia y otros temas subterráneos que se viven en la ciudad de México.

Philipp Lichterbeck Fortificación de la frontera. Fotografìa de Philipp Lichterbeck.

Muchos jóvenes mexicanos becados asistieron a los eventos, venían de diferentes partes de Alemania, animados por el DAAD, decidieron venir a Berlín a probar un poquito de patria, aunque desde luego ese pedazo de patria no lo hayan conocido tampoco en México.

Uno de los espectáculos que más atrajo a la banda fue el concierto de Santa Sabina, agrupación que se distingue por la insistente repetición de sus frases musicales que inventaron hace más de doce años; sí Santa Sabina se hubiese presentado en ese entonces en Alemania el auditorio tendría una referencia de lo que estaría pasando en la escena del rock mexicano. Pero presentar a una banda de rock anacrónica que reformula “auto covers”, para decir: esto se está haciendo en el Rock mexicano resulta un tanto ingenuo.

Ni siquiera en las pausas musicales pudieron expresar ni en inglés ni en español sus comentarios, a pesar de que había más mexicanos que alemanes en la sala. Era una autointimidación que atentó contra ellos mismos.

Santa sabinaSanta Sabina.

El Mad-Mex

Un discurso polarizado se presentó en el mismo Teatro del pueblo (Volksbühne) con la mega extrovertida presentación de Mexótica 2002- A living Museum of Intercultural Fetishes, un proyecto muy consciente de sus alcances expresivos, ideado por Guillermo Gómez – Peña y Juan Ibarra, que crean un mundo habitado por “Ethno –Cyborgs” que a la vez provocan la participación de espectadores cyborgs cercanos al Mad Mex, como Robo-Xolotl y Femma Latina Extrema, mientras en dos pantallas se proyectaba una retrospectiva del mismo Mexótica en otros contextos. La gente quedó fascinada y quería más de México.

Para no dejar en mal la Mex fashion, a unos pasos se encontraban los puestos de tacos, donde una mexicana frustrada servía desdeñosamente un poco más de guacamole a mi porción. Menos mal que estamos entre mexicanos –le repliqué.

mexòticaMexótica 2002: A Living Museum of Inter-Cultural
Fetishes. Guillermo Gómez-Peña y Juan Ybarra.MalincheEspectáculo de "La Malinche".Liliana SaldañaLiliana Saldaña como Malinche.Ernesto RamírezErnesto Ramírez.

A un costado del Mexótica se encontraba el Salón rojo, donde se presentó la lectura del diario de Victor Hugo Rascón Banda sobre la obra de teatro la Malinche, esta obra se realizó en México como parte del intercambio llamado Berlin goes Mexico. Se leyeron fragmentos en alemán, en voz de tres alemanes y una mexicana; por supuesto la Malinche tenía que tener acento y parecerse a una traductora moderna. La lectura resultó divertida más para el gusto de los mexicanos presentes que para el común de los alemanes, pues estaba cargada de localismos que no podría entender cualquier mortal sin una previa relación con el chilango. Rascón Banda narró la travesía que resultó crear un dialogo teatral entre la obra escrita por el director de teatro alemán Johann Kresnik y su atropellada realización, presentación y finalmente despedida de México.

El diario de Victor Hugo demuestra de manera reiterativa, que un escritor de teatro no necesariamente tiene que escribir sobre papel la obra y que la dirección representa también un hilo con la realidad; escribir también es improvisar sobre la marcha, mezclar la cruda y cualquier otro estado sobrio o alterado con cualquier agente externo. En el relato de Rascón Banda, descubrimos a un sobrio y desconfiado autor acostumbrado a separar el contorno de la ciudad de su ficción y creación dramática. Nos revela su aprendizaje como persona después de la visita de Johann Kresnik; quien en su estado natural de alcohólico social, nos hace confiar en que su desfachatez es un signo de libertad del cual no gozan los alemanes. Introducir a un vagabundo a casa de Victor Hugo Rascón Banda, o pasar una noche en la cárcel por su comportamiento en la vía pública, son síntomas del goce por romper con lo establecido a costillas de los demás y constituyen una enseñanza para los más puristas.

Más tarde, en el mismo Salón rojo se abrió el Club Mexicano, música programada por Dj´s que parten de la discografía salsera y ritmos aledaños, para transformarles más hacia otras tendencias musicales como el Drum & bass. El multiculti quedó bien establecido para cerrar la noche en el Volksbühne.

Otra de las locaciones para el Mex artes ha sido la Casa de las culturas del mundo, aquí los debates en las mesas redondas se han puesto al rojo vivo, por lo menos en lo que me tocó ver. En la mesa de política exterior e integración, se nota que hay quienes defienden a capa y espada los logros alcanzado por el nuevo gobierno “panista” en cuanto a política exterior y piensan que en términos de política interior se quiere llevar a cabo el mismo proceso, pero esto lleva a reflexiones inconformes, pues no todo se cura con la misma píldora y algunos analistas como Manfred Mois, de la Universidad de Maiz, piensan que México no ha cambiado en nada y que ahora demuestra que no puede enfrentarse con el exterior frente a economías y modelos económicos cambiantes, si aun tiene una disparidad interna que está lejos de solucionar.

México actúa como una gran gerencia que impone su voz de mercadotecnia al mundo, no analiza sus rezagos internos y mucho menos los atiende. Dentro del panel final Juan J. Palacios, de la Universidad de Guadalajara, mencionó que “México atraviesa por la tercera globalización” y con esto se refiere a la era del movimiento y guerra de civilizaciones. El zapatismo es un claro ejemplo de esto, ya no estamos frente a una lucha de naciones. Ahora el más fuerte no sólo tiene que tener un gran cargamento de misil tierra - aire, sino de imaginación.

El 11 de septiembre fue una ilustración de la tercera globalización; ejemplo bélico espectacular, aderezado con la revelación de una estética genocida que obnubila a cualquier secuencia Hollywoodense.

Como parte de la secuencia final en la lista de panelistas invitados, Mauricio Tenorio, Universidad de Austin, socavó el comentario positivo y despampanante del primer ponente, el Embajador de México en Alemania, Jorge Eduardo Navarrete; quien describió a México como la efigie universal que se proyectó ante los ojos de Hannover 2000. Tenorió ironizó del método de mostrarse como país ante los ojos del mundo, el México que envidian los europeos por su sol y vida extrovertida en su música y comida, en contraste con la mezquindad de las imágenes nacionales, que desentonan con un mundo que les demanda una cara vendible y bien portada: la del alma mexicana compuesta por su diversidad cultural. Pero ¿quién ha dicho que afirmar la diversidad cultural de México sea entender de fondo los problemas de cada comunidad o al menos solucionarlos?

MEXartes-berlin.de
Festival de Cultura Mexicana en Berlín.

Fotografías tomadas de: www.mexartes-berlin.de

 

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Fecha de publicación: 01.03.2003