Este trabajo, cuidadosamente hecho para que parezca un organismo que es capaz de albergar en sus profundidades a las palabras, delata algunos de los momentos más incómodos de su producción, de apariencia engañosamente sencilla, y nos pone delante textos que se leen a partir de que ella ha borrado las líneas del dibujo y “entresacado” las palabras de aquello que se ha omitido. Amorfo Mal, pone ante nuestros ojos obras tan punzantes como Sospechosa visión y Vengar cautivando.
La primera, que da parte del título de la muestra, es una obra muy poco complaciente hecha a partir de líneas que orgánicamente van relacionándose entre sí. Cortadas en sus entrañas, y no por ello en etapa de sufrimiento por mutilación, las palabras brotan de la ausencia de líneas que se han quitado para darles paso.
La segunda, apela al encanto de la maldad instalada y se abre espacio mientras hace dudosas negociaciones con aquello que le rodea y que, sin saberlo, está a punto de ser alterado con su simple existencia. No todo está perdido. El entorno de las letras no puede hacer nada a las palabras en tanto ellas han dejado de existir y es sólo su espacio ausente el que nos delata que en algún momento estuvieron ahí.
Por si hubiera duda, ella misma lo ha dicho: “El absurdo, el vacío, la vulnerabilidad, son temas que permean estas piezas que toman forma humana y en ocasiones animal. Mediante las imágenes de infancia nos reconocemos frágiles y, paradójicamente, poco concientes de la muerte.” |