Sofía Echeverri : Sospechosa visión / falsa ceguera

Sofía Echevarri

Santiago Espinosa de los Monteros

Sofía EcheverriSofía Echeverri, De la serie None of us:… This is how I
fill my emptiness,
2010, impresión digital.

Una tarde me topé con imágenes realizadas a base de fotografías de personas en situaciones muy diversas. Algunas de ellas aparecían en espacios interiores, incidentales. Todas conservaban un toque de foto antigua, de postal de las que ya no se envían pero en las que tenemos pista de lugares y momentos ahora irrecuperables. Una publicidad que en su momento fue efectiva.

A todas ellas se les había eliminado información visual clave: recortando un círculo, se habían quitado los rostros y convertido en anónimos a los personajes. Ahora eran cercanos a cualquiera de nosotros; éramos ellos sin serlo. Dentro del círculo, reveladores textos nos dan cuenta de absurdos y delaciones de una cotidianeidad en la que no siempre reparamos.

Un hombre en actitud relajada y montado en una vieja bicicleta de los años setenta, pasea frente a un idílico paisaje de montañas vestidas con el fresco y ligero aire de una mañana dominguera. Donde debería estar su cabeza, el círculo blanco arropa en tipografía neutral una frase terrible: Going nowhere. Otro círculo esta vez sobre la llanta trasera y donde usualmente va la canastilla, sencillamente dice: Bringing nothing.

En otra, un intenso juego de geometrías nos deja ver las piernas de una mujer que se ha puesto medias a rayas y zapatos de lunares. Su falda es de mascota clásica y el piso de mosaicos cuadriculados blancos y negros. El texto hace evidente que nos hemos perdido la mejor parte: …and this is how I feel my emptiness!

Sofía EcheverriSofía Echeverri, De la serie None of us:… going
nowhere… bringing nothing,
2010, impresión digital.

Es la obra de Sofía Echeverri. En este caso, se trata de la serie titulada None of us, que parecería estar separada formalmente de las demás en las que la gramática de esta autora incide de manera directa sobre los diferentes soportes, incluso echando mano de medios más tradicionales como el dibujo, la pintura y la gráfica. Sin embargo, guarda una fluida relación con el discurso de piezas pertenecientes a otras series.

Tal es el caso de Extinción, grupo de obras en las que combinaciones cromáticas sitúan al espectador frente a planos en grises abiertos y de narrativa evidente contrastando con otros “detrás” de círculos que nos obligan a una lectura alterada. Si el caso de las imágenes omitidas con círculos de la serie None of Us nos obligaba a cerrar la lectura por medio de los textos que sustituyen imágenes, aquí las imágenes no han desaparecido y se presentan (evidencias de que están ahí…), sin que podamos completar el discurso visual de manera ortodoxa; sí en cambio andando los caminos que nos marca Sofía Echeverri.

El tema de las mujeres con capuchón aparece también en su dibujo a tinta en piezas como Better to hide. La imposibilidad de la mirada se torna violenta en tanto los ojos han sido cubiertos para que no vean, sin que ello impida que aquél a quien se le han vendado pueda ser visto. Un dibujo de inquietante precisión es justamente Blindness Catalogue en el que a cinco ballenas ordenadas de acuerdo a su tamaño y especie, les podemos ver con los ojos vendados.

El comentario incide no sólo en el tema de la vulnerabilidad de la sobrevivencia de las especies, también presente de manera protagónica en los dibujos – réquiem de animales recostados (¿dormidos?, ¿muertos?), sino también en el de la delación del maltrato y sojuzgamiento de género que padecen muchas mujeres en países donde son grupos en riesgo altamente vulnerables. Capuchas sin orificios para los ojos; mirar sólo hacia adentro como forzada manera de intentar sobrevivir al silencio.

La distancia que traza la memoria entre lo visto en la infancia y su actualización (generalmente llevada a cabo con el riesgo de releer una realidad de manera alterada y otorgarle otro sentido), hacen que Sospechosa visión / falsa ceguera sea justamente un encuentro íntimo con los recuerdos primeros y lo que queda de ellos en el presente tras cruzar el implacable tamiz deformador de los años.

 

Sofía Echeverri Sofía Echeverri, De la serie Células III, 2010,
grafito y lápiz de color s/papel.

Este cruce, este largo andar desde las primeras remembranzas, es una dura navegación contra corriente de los millones de estímulos a los que nos exponemos diariamente y que a la vuelta del tiempo nos descubre descarnadamente como seres desempoderados dentro de una sociedad mediáticamente manipulable. Sólo nos quedan aquellas imágenes de infancia, parecería decirnos Echeverri, de las que podemos sujetarnos de manera confiable, seguros de que si son ellas lo último que queda en nuestras manos, podemos partir con un salvoconducto confiable hacia otro espacio donde se reivindiquen las imágenes primeras de nuestra existencia.

Entre las series más poderosas de la producción de Sofía Echeverri, están las que se relacionan con células, pletóricas de color y malignidad, y con lo que ella llama el Amorfo mal, una serie de letreros con frases de pensamientosque, ha dicho ella misma, denotan sentimientos de hipocresía, doble moral, y deseos de poder de una manera discreta, casi oculta, en medio de una mancha sin forma definida.

Sofía EcheverriSofía Echeverri, De la serie Réquiem: León, 2010,
grafito y lápiz de color s/papel.

Este “mal” llevado al objeto en enormes piezas de acrílico o a los muros en los que se va expandiendo a medida que las manos de los observadores van completándole, es ya una suerte de exorcismo que libera a quien se le aproxima de esa negra carga momentánea que al poco de existir se convierte en un lastre. De la misma manera, sustituyendo las palabras con el entorno que envuelve la pieza, unas células del mal nos permiten ser testigos del espacio en el que habitan simplemente mirando a través de sus entrañas.

Este trabajo, cuidadosamente hecho para que parezca un organismo que es capaz de albergar en sus profundidades a las palabras, delata algunos de los momentos más incómodos de su producción, de apariencia engañosamente sencilla, y nos pone delante textos que se leen a partir de que ella ha borrado las líneas del dibujo y “entresacado” las palabras de aquello que se ha omitido. Amorfo Mal, pone ante nuestros ojos obras tan punzantes como Sospechosa visión y Vengar cautivando.

La primera, que da parte del título de la muestra, es una obra muy poco complaciente hecha a partir de líneas que orgánicamente van relacionándose entre sí. Cortadas en sus entrañas, y no por ello en etapa de sufrimiento por mutilación, las palabras brotan de la ausencia de líneas que se han quitado para darles paso.

La segunda, apela al encanto de la maldad instalada y se abre espacio mientras hace dudosas negociaciones con aquello que le rodea y que, sin saberlo, está a punto de ser alterado con su simple existencia. No todo está perdido. El entorno de las letras no puede hacer nada a las palabras en tanto ellas han dejado de existir y es sólo su espacio ausente el que nos delata que en  Sofía EcheverriSofía Echeverri, De la serie Verdugas: Degas, 2010,
grafito s/papel.
algún momento estuvieron ahí.

Por si hubiera duda, ella misma lo ha dicho: “El absurdo, el vacío, la vulnerabilidad, son temas que permean estas piezas que toman forma humana y en ocasiones animal. Mediante las imágenes de infancia nos reconocemos frágiles y, paradójicamente, poco concientes de la muerte.

 

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Fecha de publicación: 15.11.2010