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Fred Sandback: esculturas
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Las esculturas de Fred Sandback
son casi tan etéreas como el aire mismo. Se presentan
como grandes estructuras arquitectónicas que
invaden por completo el espacio, pero al mismo tiempo
son casi imperceptibles y no ocupan más que una
línea que ha sido marcada de lado a lado, de
pared a pared, con simples hilos. Realizadas con estambres
de colores que van delineando planos geométricos
tridimensionales, formando una red multicolor.
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Existen y no existen, esa es la sensación
que dan cuando uno se pasea por la sala del museo, hay momentos
en que es tan fuerte la sensacion del plano que marcan las simples
líneas, que hasta nos da la impresión de que realmente
existe una superficie plana transparente.
La verdad es que a mi me dieron ganas de jugar, hubiera querido
brincar por entre los hilos, pasar por debajo y dejarme llevar
por la sensación de que me toparía con un vidrio
inexistente. Más tarde, cuando leía algunos de los
textos escritos por el mismo Sandback sobre su obra, me entusiasmó
que el propio artista considera su trabajo como una interacción
lúdica con el espectador.
Sandback afirma: no se trata de una instalación o
un trabajo ambientalista, son esculturas. Esto es posible
entenderlo desde la perspectiva de que su obra no se apodera del
espacio sino que coexiste con él, en cierta forma las esculturas
se incorporan a los espacios haciendo una intervención
más que una instalación de objetos. Son revelaciones
que actúan simultáneamente con el lugar que ocupan.
Este espacio aparece ante el espectador como la introducción
de vacíos, pero es una aparición tímida,
el objeto que lo llena es inexistente, la obra, construída
con rigor matemático, es ligera y a la vez monumental y
genera una sensación de desaparición progresiva
del objeto.
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Sin Título, 2001
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El otro elemento que juega un papel primordial en la obra de
Sandback es la luz. El contraste del espacio iluminado, hace
que las tenues líneas de estambre se conviertan en estructuras
sólidas y planas. Al mismo tiempo que la proyección
de las sombras de estas líneas provocan un juego de figuras
geometricas irregulares que le dan un cierto dinamismo y movimiento.
Sandback trabaja continuamente con esquemas y formas similares,
sin embargo, en cada una de sus exposiciones retrabaja cada
pieza, dimensionando el espacio en que serán colocadas,
creando nuevos juegos de luces y planos y produciendo manifestaciones
distintas que se adaptan e incorporan al nuevo espacio; centrándose
en la demarcación de dimensiones por medio de planos
geométricos, el artista busca expandir las facultades
sensoriales del espectador. Las esculturas de Sandback son esencialmente
una expresión de sensibilidad más que una teoría,
pensadas y diseñadas de acuerdo al ambiente en que serán
situadas y que alteran de forma poética el espacio.

Sin Título, 2001
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En esta ocasión el trabajo fue realizado ex profeso
para el Museo Tamayo, con la intención de generar un
diálogo entre los asistentes y el espacio de exhibición.
Curada por Lynne Cooke, curadora del DIA Center for the Arts
de Nueva York.
Fred Sandback nació en Bronxville, Nueva York, en 1943.
Su trabajo lo inició en la década de los 60 cercano
al surgimiento del Minimalismo y la obra de artistas como Donald
Judd, Robert Morris y Dan Flavin. El minimalismo le abrió
el camino a la experimentación con formas simétricas,
espacios abiertos y repeticiones, interesándose más
por la totalidad de la obra que por sus partes, tratando directamente
con la naturaleza de la experiencia y su percepción a
través de las reacciones visuales.
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Sin Título, 2001
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Sin embargo Sandback afirma que su inicio con este tipo de
esculturas fue más una casualidad que el resultado de
un trabajo analítico. Su primera escultura la hizo con
un hilo y un pedazo de alambre formando la figura delineada
de un cubo tirado en el suelo. Era una estructura pequeña
y ligera pero que simulaba un volumen sólido y fuerte,
esta experiencia le dio la posibilidad de seguir experimentando
con las formas, dimensiones y colores.
La obra de Sandback es una insinuación, un juego de
percepciones que nos remiten a una experiencia donde simples
líneas, formas geométricas y juegos de luz alteran
el espacio, reconstruyéndolo de una manera diferente:
plano y abstracto a la vez. Es una especie de intromisión
que puede transformar un espacio cuadrado en una forma geométrica
irregular, gigante y a la vez diminuta.

Sin Título, 2001
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