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YES, una película
de Sally Potter
Nobody warned me, nobody said
That losing love is like being dead...
Or deaf and dumb and blind and strangled....
How could you? In our house?
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Son contadas las ocasiones en que
uno sale de la sala de cine con la sensación de completa
satisfacción. La película "Yes" escrita
y dirigida por Sally Potter fue una de esas sorpresas de encantamiento
y deleite.
La cinta, con referentes shakespireanos, cuenta la historia de
un romance apasionado entre una mujer de origen irlandés,
educada en los Estados Unidos y un musulmán proveniente de
Líbano. Ella, una mujer atrapada en un matrimonio infeliz
y corrompido, él un inmigrante que vive el rechazo, la discriminación
y la soledad, se envuelven en una relación de amor prohibido.
La relación ilícita, los conflictos de lenguaje, culturales,
religiosos y políticos son los que llevarán a los
personajes a cuestionar y reflexionar sobre sus propias contradicciones.
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Pero visto así, parecería
que esta película no presenta un modelo que no hayamos visto
antes. El encantamiento particular de “Yes” comienza
con el guión, narrada completamente en verso –decasílabos
de diez sílabas por verso(1)–
donde la musicalidad de los diálogos y la voz, son el principal
elemento que adentrará al espectador en un ambiente ligero,
casi silencioso, de reflexión íntima. Los diálogos
se combinan con monólogos interiores y ambos se confunden
en una realidad llena de misterios personales, que cargamos cotidianamente
y que raras veces exteriorizamos. Con una perfecta ambientación
musical (con la selección y arreglos de la propia Sally Potter
y Fred Frith), cada composición nos ambienta dentro de una
parte de estos “mundos” que se confrontan, desde los
interiores clásicos de una casa típicamente inglesa,
hasta las imágenes de la devastada ciudad de Beirut y la
tropicalidad de La Habana, o bien esa mezcla de oriente y occidente
donde vemos por una parte al esposo en un trance “rocanrrolero”
con la música de Clapton y por otro lado, el amante baila
para ella, una danza tradicional de su país. |
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Sally Potter comenzó a escribir el guión
en los días posteriores a los ataques del 11 de Septiembre,
con la urgencia de mostrar lo que un director de cine podría
decir sobre el amor y el miedo. Con la participación de
escritores como John Berger y Pankaj Mishra, Potter arma el argumento
que guiará la película: el encuentro de los que
se convertirán en amantes, pero esta historia se acompaña
de varios sub-argumentos complementarios, como la historia del
esposo, un político inglés traidor y traicionado,
la ahijada, una adolescente obsesionada con la belleza y la fama,
la Tía moribunda quién educó a la esposa
y los ayudantes de cocina de un restaurante, que permanentemente
luchan por destacar su lugar en un mundo obscuro con un futuro
sin alternativas.
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Potter muestra que la guerra es
un asunto que está invadiendo nuestra vida y nuestras relaciones
personales; en batalla constante, vemos como las diferencias culturales,
políticas y religiosas se entremezclan con los amores, odios
y pasiones que sentimos por los que nos rodean. Nos vemos involucrados
en "pequeñas guerras personales" contra ellos,
contra los que más queremos, los que más odiamos,
e incluso hasta con los que nos son indiferentes.
Y así, mientras el guión conduce al espectador con
elocuencia y ritmo por los contrastes de la carga sexual confrontada
con las diferencias raciales y religiosas, los escenarios son también
manipulados con una estética visual delicada y cuidadosamente
seleccionada. Ella vive en un mundo blanco, trabaja en un espacio
de total higiene, rodeada de la transparencia del cristal y la brillantez
del metal; mientras que Él, cubierto por un mandil manchado,
trabaja en un lugar ruidoso y caótico, y su casa es una habitación
llena de colores, cargada de un ambiente confortable y cálido
donde puede sentirse el olor de las especias. El color en cada escena,
va evocando en perfecta armonía con la historia, sensaciones
de fragilidad, frescura, pasión y dureza.
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Sin nombres, (Ella, Él,
El Esposo, La Tía y La Limpiadora,) los personajes van revelando
las historias de traiciones, pasiones y desconsuelos. La tarea reflexiva
está a cargo de La Limpiadora, una mujer, ligera e invisible,
que nos muestra como el trabajo de limpiar es la acción fundamental
que mueve desde la raíz, nuestras historias personales. La
suciedad no desaparece, simplemente la movemos de lugar, al igual
que las impurezas de nuestro interior, las trasladamos del cajón
de la culpa, al cajón del perdón, para al final guardarlas
para siempre en el cajón del olvido.
They say my cleaning is the best
They’ve ever known. But cleanliness of course
Is an illusion. Those of us who clean
As a profession know the deeper source
Of dirt is always there. You can’t get rid
Of it. You cannot hide or put a lid
On it, as long as human life is there.
It’s us. The skin we shed, and then the hair....
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La Limpiadora aparecerá eventualmente
en varios de los momentos cruciales de la historia, como una especie
de “recogedor” de las basuras y miserias de la vida.
El tema de la limpieza, tiene una reminiscencia hacia la reflexión
sobre la desnudez del alma (posiblemente Potter se ve influenciada
por John Berger, quien trata el tema en un breve ensayo en su
libro Keeping a Rendezvous). La Limpiadora, aparece como
un espectro, invisible casi, que confronta directamente al espectador,
puntualizando en los momentos claves de reflexión. Acompañada
de un “Coro de Limpiadoras”, nos hace recordar el
estilo de la tragedia griega donde existe una voz que se relaciona,
no con los personajes, sino directamente con el público.
Estas mujeres nos miran a la cara reconociéndonos como
ese “sujeto” que, desde afuera, está inevitablemente
inmerso en la historia.
  
Ella es de occidente, es científica
y educada bajo los preceptos de una Tía comunista y atea
por convicción; mientras Él, creyente y un tanto
místico, ha abandonado la profesión de medicina
por razones éticas y huye de Beirut para convertirse en
un cocinero inmigrante. La confrontación de la diferencia
entre ambos, provoca también una confrontación con
sus propias contradicciones. La búsqueda de Dios e identidad,
acabarán por revelar una lucha de poder inevitable. Sin
darse cuenta, poco a poco los amantes acaban convirtiendo el santuario
de amor en un campo de batalla. Él, tras un conflicto en
su trabajo, es quien dispara el momento crítico. Se da
cuenta de que la relación ha llegado a un límite.
Se cuestiona y la cuestiona a ella, sobre quiénes son y
los retos que la diferencia les está poniendo enfrente:
el sexo, la moral y ética de cada uno, Dios, el amor, la
guerra y el poder.
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La profunda atracción que ambos sienten, mostrada magistralmente
en la escena de ellos dos en un restaurante (…una de las
escenas eróticas más hermosas que he visto) no es
suficiente: el desequilibrio en la relación, el secreto,
la urgente necesidad de afecto por parte de Ella y la claustrofobia
que ello comienza a provocar en Él, crean una atmósfera
de angustia y predicción de la eminente ruptura.
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Todo parece acabado, sus mundos se separan
y Ella corre al lecho de su Tía moribunda mientras Él
busca sus raíces e identidad en Beirut. Ella parece desvanecerse,
como si su existencia estuviera siendo borrada del mundo. Pero la
pérdida siempre nos abre un camino de recuperación…
si nos atrevemos a cruzarlo, si nos enfrentamos al miedo y corremos
riesgos.
Ella decide correr el riesgo, sabe que la tragedia de su separación
puede convertirse en la más dulce de las tristezas, sabe
que la "ausencia" puede devenir en "deseo"…
piensa que quizá es posible que el "No" se convierta
en "Sí".

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NOTA:
1. Potter describe
sus versos como “Pentagramas de diez sílabas por
línea” donde mezcla una referencia musical con la
poética. En la poesía inglesa la medición
típica de los versos no se hace, como en el español,
a través del número de sílabas. Los versos
ingleses se miden por "pies"; el pie es una unidad que
puede abarcar dos, tres o más sílabas, algunas acentuadas
o "tónicas" y otras inacentuadas o "átonas"
(o "largas" y "breves", respectivamente).

YES
Escrita y Dirigida por Sally Potter
Producción: Christopher Sheppard y Andrew Fierberg
Fotografía: Alexei Rodionov
Con : Joan Allen, Simon Abkarian, Sam Neill, Shirley Henderson,
Sheila Hancock, Samantha Bond, Stephanie Leonidas, Gary Lewis,
Wil Johnson, Raymond Waring.
Música: Selección y arreglos de Sally Potter y Fred
Frith con música de Philip Glass (interpretada por el grupo
Brasileño Uakti), Gustavo Santaolalla, Kronos Quartet (junto
con Café Tacuba) y Eric Clapton y los BB Kings
Fotografías tomadas de: www.yesthemovie.com
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