Premio Sivam. Las tendencias de los artistas emergentes

Anabel QuirarteAnabel Quirarte y Jorge Ornelas (colaboración),  2006.
Café 3, 2006, Acuarela sobre papel (detalle de políptico)

Guillermo García

Marcos CastroMarcos Castro. Iluminación. 2006.
Acrílico, tinta y acuarela sobre tela.

Por segunda ocasión La Sociedad Internacional de valores de Arte Mexicano (SIVAM) entregó apoyos a tres artistas visuales jóvenes. El concurso ha generado cierta expectativa entre el mercado, pues la política del concurso por invitación es exponer y premiar a los noveles artistas recién egresados de la carrera de artes visuales, o por lo menos eso es lo que la selección de este año refleja.

Los jurados fueron la directora de la Sala de Arte Público Siqueiros, Itala Schmelz, el curador Priamo Lozada, adscrito al Laboratorio de Arte Alameda y Ery Cámara, curador y museógrafo. Los tres han desarrollado en su trabajo curatorial líneas de interpretación del arte contemporáneo y los medios electrónicos. Por lo que la selección de los concursantes es una mirada-pronóstico de lo que va a venir en los próximos años, o lo que propone el sistema de educación superior.

Las categorías establecidas fueron Pintura, Escultura e Instalación, Video y Fotografía. Extraña forma de separar los soportes, cuando la fotografía es usada como una versión impresa de la pintura y la escultura, a partir de los noventa puede ser bidimensional y fotográfica.

En la temática de los 20 seleccionados hay coincidencias sorprendentes tales como la de egresados de la Escuela La Esmeralda: Alejandra España, Marcos Castro y Fernando Carvajal. En los tres se nota el interés por los temas ecológicos, el paisaje y la fauna. Los tres utilizan recursos dibujísticos y restringen la aplicación del color a un par de tonos. La de Carbajal parece la obra más madura y propositiva debido a su incorporación de diferentes medios: arquitectura, paisaje, fauna, representación esquemática, no obstante su obra in All my moods, se quedó en la lista de expositores.

La segunda tendencia que marca la exposición es la de trabajo en collage y papel. Ahí coinciden el argentino Máximo González, Jimena Schlaepfer y Moris (Israel Meza Moreno). Éste último es uno de los valores más destacados de su generación en La Esmeralda y comienza a despuntar como un artista precoz de ineludible veta antropológica urbana. La calle es su estudio y las condiciones de vida de los sin casa es su temática. Máximo González emplea el recurso de papel moneda recortado finamente, con figuras prehispánicas y motivos decorativos, mientras que Jimena Schlaepfer usa el papel de manera artesanal de papel para crear un bajorrelieve que recuerda la estética de las películas de ciencia ficción de los 30 (La guerra de los mundos). Como en el caso de la obra de Carolina Esparragoza, la cinematografía y los dibujos animados y el soporte electrónico forman parte esencial de los imaginarios de los artistas emergentes.  

Entre los viedeoastas y fotógrafos cayó uno de los tres premios. Se trató de la obra de Alejandra de la Puente, que se dedica a explorar la temporalidad en un video un tanto reiterativo de una mujer que intenta ensartar el hilo en una aguja. Por el contrario, Luis Emilio Valdés se dedicó a explorar el espacio y la luz, en una video-recorrido nocturno que explota los efectos de la distorsión, pero se queda en lo estético unicamente.

El realismo de la calle

Alejandra EspanaAlejandra España Natera, Moscas y... ,
2005. Óleo sobre tela.

El segundo premio fue para Oswaldo Ruiz, una fotografía construida con una maqueta que representa una escena nocturna callejera de original aliento teatral y acciones demasiado vagas para calificarlas de simbólicas. Daniela Edburg también apuesta por la reconstrucción digital de las imagen y lo mismo sucede en Fire Hose, foto-objeto de la colombiana Catherine Abitol. Esta tendencia está marcada por el realismo de la imagen que llega a ser totalmente mimética y tiene un jalón hacia la muerte, el terror y el miedo; sentimientos extendidos en las poblaciones urbanas de la actualidad.

La pieza de Ricardo Rendón es una colección de palas unidas que hace referencia al trabajo y en ese sentido emparenta con el realismo materialista del multicitado Moris. Con una pieza difícil, arriesagada, pues está sujeta al azar, la obra de Moris que obtuvo el primer lugar, tiene mucho del rito actual de las tribus urbanas, sin ser, como en los casos anteriores, una representación sino un residuo de cajas de cartón apiladas que representan el hogar de niños y jóvenes de la calle y que se convierten en piras y calderones para las noches de frío. Una pieza minimalista podría decirse pero dura en su referente a la creciente cultura urbana del desarraigo.  

Aunque la exposición es muy reducida para calificarla se representativa, la curaduría se ha inclinado decisivamente por lenguajes híbridos. Vale la pena reflexionar sobre la forma en que las nuevas formas de arte se acercan cada vez más a lo inmediato y se confunden con la vida, dejando atrás los lenguajes puramente plásticos o técnicamente sorprendentes.   

 

 

 

Luis Emilio Valdes RodriguezLuis Emilio Valdés Rodríguez, Pasajero # 1, 2006
Video y fotografías digitales
.

Ricardo RendonRicardo Rendón, Trabajo con Herramientas (esfuerzo conjunto), 2006. Palas de metal modificadas.

Premios SIVAM

moris

Morís (Israel Meza Moreno)
Cartolandia
2006
Ensamblaje de cartón y pegamento intervenidos con fuego

 

Ale de la Puente

Ale de la Puente
...y a pesar de todo... el presente tarda en hacerse pasado
2006
Video digital

 

Oswaldo Ruiz

Oswaldo Ruiz
Pared VIII
2006
Impresión cromogena digital

 

 

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Fecha de publicación: 25.12.2006