El limbo de la vida; una mirada al patio y jardín

Olafur Eliasson. Double double hung windows, 1999.

Guillermo García

Pablo Vargas LugoPablo Vargas Lugo. Ciclo Lunar, 2006. La casa como una fábrica. Como un laboratorio donde se canibaliza y digiere la información generándose esquemas del conocimiento. Patio y jardín como lugares de socialización y contemplación. Así podría resumirse la curaduría que Michel Blancsubé realizó a partir de la extensa colección de arte contemporáneo de la Fundación/Colección Jumex, de la cual es curador residente, en la galería de Arte y Diseño de la ciudad de Puebla, en México.

Con la exposición Entre Patio y Jardín, simulacros, exorcismos y otros subterfugios, Blancsubé ha transpuesto el umbral de la sala de exposición de la colección, para accionar en la Galería de Arte y Diseño de la capital poblana, obteniendo un resultado simbólico del espacio a través de una museografía que recrea el ambiente de una casa en el antiguo convento del siglo XVII y posterior fábrica de hilados y tejidos de Puebla. El diseño de la exposición se antoja arbitrario en un principio, pues los espacios irregulares se conectan uno con otro de manera azarosa, sin seguir estrictamente la planta arquitectónica de una casa habitación. Luego de la lectura del texto de presentación nos enteramos que los términos Patio y Jardín se refieren no a lugares específicos de la casa sino a los extremos derecho e izquierdo de un escenario teatral, según la jerga teatral utilizada en Francia durante el siglo XVIII.

Ese espacio teatral de representación se compone de elementos de escenografía que plantean la exposición como una acción divida en actos, que van a conducir el recorrido por las salas a partir de citas y anotaciones visuales. El curador plantea que cada obra corresponde a un espacio de experiencias que el visitante completa al interactuar con los escenarios.

Carsten HollerCarsten Höller. Witchbroom, 1999.La lectura del primer patio o acto está integrada por obras que hacen referencia a rituales de paso. El video de Douglas Gordón Film Noir (Fly) 1995, retrata a una mosca patas arriba que se debate entre la vida y la muerte. Dos piezas, una escultura de Carsten Höller (Witchbroom, 1999) que consiste en una aspiradora doméstica sesentera a la que añadió elementos mágicos y pociones adosadas a sus tubos, y la instalación de Abraham Cruzvillegas (La Colmena, 2004), consistente en decenas de cometas de plástico de colores primarios. En ambas obras el aire y la succión del mismo, remiten a la respiración, la función primaria de la vida. La escenografía se completa con un video de Knut Asdam, Untitled: Pissing (1995), en el que aparece la bragueta de un hombre que orina por debajo de los pantalones blancos. Procesos fisiológicos. Ritmos de vida.

Rivane NeuenschwanderRivane Neuenschwander. Quarar, 2001.

El siguiente acto lo constituyen dos versiones del paisaje en video, la de Luis Felipe Ortega y la de Mark Lewis, Rush tour, Morning and Evening, Cheapside, 2005. El primero refiere un recorrido por un río, como el del coronel Kurtz en la novela de El corazón de las tinieblas, el segundo es una secuencia de sombras alargadas de personas caminando por las calles de una metrópolis. Ambas adelantan un sentido de recorrido de la vida a través desde la naturaleza a la civilización.

Tercer acto. La instalación Diamond Sea, 1997, de Doug Aitken nos muestra un paisaje árido, situado en las minas de diamantes de África, donde la naturaleza es destrozada por las máquinas excavadoras. Dunas de arena y las olas del mar, la soledad del horizonte, marcan el tono apocalíptico la derrota del sentido de progreso. La máquina humana versus la inmarcesible fuerza natural. La estrategia de Blancsubé es confrontar dos o más obras para explotar sus choques. Frente a la pieza de Aitken, el artista Anri Sala deja caer una bomba. Con la boca recrea el silbido de un obús que termina en el eco de una enorme explosión (Naturalmystic, Tomahawk, 2002). El paisaje violento termina con una foto que muestra los cadáveres de Mussolini y su esposa, siniestramente colgados del techo de una fábrica boca abajo, tal como fueron expuestos luego de la revuelta en su contra. La imagen tomada de la prensa por Adam McEwen revuelve la memoria y lleva la acción del presente al pasado.

El patio en la arquitectura colonial es un espacio abierto, flanqueado por paredes altas que esconden o protegen la intimidad de los moradores. La obra del brasileño José Damasceno Method for tracing and mapping, 2005 lo interpreta como un lugar donde la naturaleza, expresada a través de árboles es resignificada como ornato o decoración, en una especie de reciclaje de formas de hojas verdes recortadas sobre las paredes. A un costado una planta de reciclaje de agua potable, obra de Tatiana Trouvé, se funde con una oficina descrita por medio de máquinas de fotocopiado e impresión digital. El efecto que transmite es el de la casa moderna con su despliegue de tecnologías sofisticadas y, claro está, con sus respectivos residuos contaminantes.

Jose DamascenoJosé Damasceno. Method for tracing and
mapping
, 2005.

Subdoh GuptaSubdoh Gupta, Sister 2005.

Una lluvia de color, como la del festejo Hindú de Holi que señala el advenimiento de la primavera en la ciudad de Matura, en el que la gente se avienta puños de pigmentos de colores vivos, rojos, amarillos, turquesas, es la antesala de la instalación de Subdoh Gupta, Sister 2005, que representa una mesa de cocina atiborrada de objetos metálicos como ollas, platos, jarras, colocados bajo la mesa. Es aquí donde quizá la exposición nos parece demasiado literal, llamando a cada cosa por su nombre y con poca capacidad de potenciación del simbolismo que encierran las obras.

Thomas HirschhornThomas Hirschhorn Critical laboratory , 1999.

El corazón de la muestra es la pieza del suizo Thomas Hirschhorn Critical laboratory, 1999, una pieza capital de la colección Jumex que ya ha sido expuesta en varias ocasiones dentro de otras curadurías. Se trata de un conglomerado de imágenes y textos reunidos, como es común en el autor, con cintas plásticas de empaque utilizadas para construir las paredes y los espacios del laboratorio. Dentro de él diversas tecnologías de la imagen: el cine, la televisión, las diapositivas, y la impresión, se exponen bajo la luz roja del cuarto oscuro, para mostrar las formas en que se vive y se digieren la inflacionaria profusión de imágenes del mundo exterior y mediante textos para intentar dar una coherencia. La instalación cuenta también con varias plantas verdes que crecen dentro de macetas alimentadas por una complicada red de canales, que semejan nutrientes de ese proceso circulatorio.

En el exterior la pieza de Sofía Táboas (Azul Acapulco, 1999), una esfera hecha con mosaico veneciano azul, recuerda la imposibilidad de una alberca que en lugar de contener agua retiene al mundo con su acabado kitsch. Una fotografía de Félix González Torres de la familia del líder nazi Klaus Barbi, as family man (1998), presentada a manera de rompecabezas. La imagen en tonos sepias nos recuerda a esas familias clase media que son el caldo de cultivo de los grandes fanáticos dictatoriales, criados dentro de ambientes al parecer afables. El mundo doméstico también encierra los secretos más terribles.

Rivane NeuenschwanderRivane Neuenschwander. Quarar, 2001.

El escenografía de la casa da lugar a otros espacios en los que se funde la obra Quarar, 2001, de Rivane Neuenschwander, una bella instalación hecha a partir de bancos de madera desvencijados combinados con telas de algodón estampadas y jabones hechos en casa que llevan inscritos nombres de los moradores. Lo cotidiano alterado recurre a la memoria para dejar huella de su presencia inadvertida pero que deja una impronta. Junto a ella la lavadora reconstruida como una alta columna metálica (Ciclo lunar, 2006) de Pablo Vargas Lugo, nos recuerda el mestizaje, la confrontación y el diálogo entre formas de vida del occidente mecanizado y el mundo de los mitos y la manualidad indígena.

La puesta en escena llega a su fin sin una conclusión propiamente dicha. El automóvil de Tobias Rehberger (Lap-Ped, 2001) y la lavadora de Pablo Vargas Lugo, proporcionan una coda a la tecnología que contrasta con las imágenes fotográficas de Miguel Calderón (de la serie Historia Artificial # 3, 1995) de una naturaleza salvaje transformada por la acción del ser humano. El terreno doméstico es hoy uno de los lugares donde se define la identidad humana, donde surge la violencia y el reflejo de los grandes conflictos bélicos del mundo. En Entre Patio y Jardín los lugares y su entorno pierden el sentido lúdico que tenían en el arte manierista y paisajista, para convertirse en escenarios de un juego de fuerzas psicológicas, lenguajes y objetos que reflejan la esquizofrenia de la vida contemporánea.

Tobias RehbergerTobias Rehberger. Lap-Ped, 2001.

Fotografías de Gabriela Galindo.

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Fecha de publicación: 04.07.2007