| |
Otra feria más: mucha pintura, poca originalidad
y nada de consistencia |
En la edición de diciembre 2008 de la revista Letras
Libres, Gabriel Zaid publicó un artículo acerca
de la dificultad a la que se enfrenta un autor para escribir un
buen poema. Me llamó la atención una frase en particular:
"Hay millones de poemas que están bien, pero no tienen
importancia". Me parece que lo atinado de esta frase alcanza
horizontes más amplios que la escritura; ya que podríamos
decir lo mismo en las artes visuales, porque también, hay
miles de pinturas que están bien, pero que carecen relevancia
alguna.
El oficio de la pintura requiere algo más que de talento
(si es que existe tal cosa) para dibujar y aplicar con destreza
los materiales, es necesario contar con ideas. Al igual que un
poema, como lo señala Zaid, donde no basta conocer la métrica
del verso sino hay que tener algo que decir.
Quizá esto parece bastante obvio, sabemos que en el fondo
de la actividad artística, ya sea literaria, gráfica
o musical debe existir una intencionalidad de expresión
creativa, original o única y provocar una reacción
sentimental o de reflexión. Pero ¿cómo reconocer
un buen poema de uno que es simplemente "oficioso"?
¿cómo diferenciar una Obra de Arte de una simple
buena pintura? ¿Porqué un gesto tan sencillo como
el de Yves Klein saltando al vacío o un urinario de cabeza
pudieron transformar nuestra concepción del arte, mientras
que cientos de pinturas en una feria no alcanzan a conmover por
una fracción de segundo?
|

Yves Klein. Salto al vacío. 1960
|

El Coloso, atribuido a Francisco de Goya. En la actualidad
se cree que el autor fue Ausencio Juliá, realizado en los
inicios de 1800
|
Hace unos días el periódico
El País publicó una nota sobre el famoso cuadro El
Coloso, atribuido al gran maestro Francisco de Goya, que resulta
ser de la autoría de un pintor próximo o admirador
de Goya, pero que no es de Goya [1].
A esta noticia, el periódico mexicano El Universal hace una
referencia con un titular casi de carcajada: "El Coloso
ya no es obra maestra" [2].
Así es, a los ojos de la prensa, una obra maestra pasa de
ser una Gran Obra a una "simple pintura", porque resulta
que el que la pintó es un desconocido (obviamente desconocido
para ellos). En el caso de la literatura, el que una obra sea o
no sea de un autor determinado es de interés para el estudioso,
de los investigadores que buscarán el origen más preciso
y exacto de los textos y datos biográficos de los autores.
Pero en el caso de las obras de arte el asunto se complica aún
más, porque los escándalos de las falsas atribuciones,
las falsificaciones o reproducciones son la evidencia de un problema
que tiene que ver no con el arte, sino con el oscuro mundo del mercado.
Lo escandaloso de que El Coloso no sea de Goya no es que
deje de ser una obra maestra, (que desde mi humilde punto de vista
no dejará de serlo jamás) lo que sucede es que ahora
ya nadie sabe por qué vale esa pintura, posiblemente su precio
bajó drásticamente de un día para otro, se
ha quedado huérfana, y ahora resulta ser un caso de extraordinaria
curiosidad para algunos coleccionistas. El punto es que, en el mundo
de las artes plásticas, el valor artístico hoy se
mide en dinero y basta recordar el otro escandalito provocado por
el británico Damian Hirst con su calavera de platino y diamantes
valuada en algo así como 60 millones de libras esterlinas
(o lo que eso signifique en euros, dólares o devaluados pesos).
Me parece que el prefecto lugar para constatar la cantidad de pinturas
y obras que alcanzan un nivel aceptable, pero que al mismo tiempo
son perfectamente irrelevantes, es el espacio de las ferias de arte;
lugar donde se produce la máxima exaltación del ruin
mercadeo de las obras sin importar en lo más mínimo
el verdadero valor artístico.
|
El pasado 4 de febrero se inauguró
en Holanda la décima edición de la Feria de Arte de
Rotterdam. Más de 70 galerías participantes y cientos
de artistas se presentaron en la Cruise Terminal, un espacio amplio,
bien organizado y acondicionado, con grandes ventanales que miran
hacia el famoso Erasmusbrug, el majestuoso puente colgante diseñado
en los años 90 por el arquitecto Ben van Berkel.
Pero la pulcritud del lugar no hace que las obras sean mejores,
encontramos un exceso de pintura "intencionadamente" mal
pintada, mucha fotografía de grandes dimensiones impresa
con altísima calidad tecnológica pero de muy poco
interés y un montón de objetos que es difícil
clasificar como esculturas o instalaciones.
He de confesar que las ferias de arte me abruman, llega el punto
en que me es difícil diferenciar entre una patraña
y una pieza extraordinaria y para la mitad del recorrido invariablemente
me abordan las dudas de si realmente me interesa el arte contemporáneo.
En esta ocasión, no tuve que recorrer ni medio pasillo para
darme cuenta de que cada vez es más difícil encontrar
algo, ya no extraordinario, pero al menos con cierta originalidad.
La feria está plagada de obra figurativa, con personajes
desproporcionados, caricaturas grotescas o en posiciones obscenamente
explícitas y retratos de niños con expresiones siniestras.
Una de las piezas iniciales es un óleo de la artista alemana
Cornelia Schleime con la figura de un señor con cabeza de
venado en una actitud muy oronda y serena, como si tener la cabeza
de un venado fuese la cosa más natural del mundo. Con un
trazo descuidado y en ocasiones abigarrado, Schleime abre el camino
a otros tantos artistas que comparten ese mismo estilo, con la falsa
seguridad de estar presentando algo nunca visto.
|

Cornelia Schleime. Nicht fisch, Noch fleisch. 2008 |
Como el caso de la artista holandesa Charlotte
Schleiffert con una serie de pinturas, la mayoría de mujeres
horrorosas en posiciones reveladoramente sexuales, que junto con
el norteamericano Don Doe o el ruso Gosha Ostretsov, comparten ese
trazo, mezcla entre pintura grotesca, caricatura y graffiti que
podríamos encontrar en un baño público. No
hay duda de que muchas de estas obras están "bien",
pero ¿porqué entonces tengo esa sensación de
que no me dicen nada?

Charlotte Schleiffert . Sin Título. 2008 |

Charlotte Schleiffert . Sin Título. 2008 |
Ciertamente la pintura y el dibujo han retomado el lugar preferencial
y junto con la fotografía parecería que, por lo menos
en esta feria, han desbancado por completo al video; sin embargo
la influencia de los medios electrónicos es patente, aún
en la pintura. Photoshop se ha convertido en el pincel favorito
de nuestros tiempos.

Don Doe. New Mother. 2008 |

Gosha Ostretsov. Tarzan Girl. |
Paradójicamente, los trabajos de fotografía fueron
de las obras más interesantes que encontré en ese
río de piezas; entre lo más destacado estaba la de
obra de dos fotógrafos neerlandeses –Rineke Dijkstra
y Ruud van Empel– que aunque sus estilos y propuestas son
muy diferentes, comparten ese ambiente donde las fotografías
son producto del arte digital, en escenarios construidos o retocados
y con personajes colocados con cuidadosa premeditación para
crear un efecto de falsa plenitud en un ambiente incómodamente
neutral.

Ruud van Empel. Untitled #1. 2004
Foto de http://web.ruudvanempel.nl |

Rineke Dijkstra. Beach Portraits?
Foto de http://touchingharmstheart.com |
|

Norbert Bisky, Carrie, Oleo sobre tela, 2008 |
Es prácticamente inevitable
buscar comparaciones, equivalencias y relaciones entre lo que hemos
visto en su versión mexicana (la hoy casi extinta MACO) y
lo que pudimos ver en esta modernísima ciudad europea. ¿Cómo
no encontrar un parecido entre la pieza titulada Carrie del artista
germano Norbet Bisky, y los animales salvajes de Marcos Castro,
o la pieza de Navid Nuur y aquella de Thomas Glassford titulada
Palillos Chinos expuesta por allá del año
2000; o bien, entre las obras de papel recortado del británico
James Aldridge y el trabajo meticuloso de Carlos Amorales? Lo curioso
de esto es que a pesar de que podemos encontrar grandes similitudes,
había tan solo un par de obras de artistas de Latinoamérica,
y aún así, habría que preguntarse ¿porqué
los artistas, independientemente de su origen, cultura o nacionalidad
están haciendo lo mismo en todos lados?

Marcos Castro, Sin título, 2007. Foto de Galería Luis
Adelantado
|
| Otra de las ausencias que me llamaron
la atención tiene que ver con la temática de las obras
en general. Encontré una gran cantidad de trabajos alrededor
de la figura-desfigurada, escenarios cotidianos y urbanos, animales
salvajes o muñequitos; y la mayoría son ejercicios narcisistas:
el ser humano frente a su propio mundo y frente a sí. Pero
difícilmente pude reconocer un carácter comunicativo,
la obra no me dice nada del mundo exterior, ni de lo que le está
sucediendo a ese individuo en relación a su historia. |
Hoy en día Europa vive uno
de los momentos más cruciales en términos de integración
y cada día son más evidentes los conflictos entre
identidades culturales y religiosas con los grupos de inmigrantes.
Esto, aunado a un mercado laboral y sistemas sociales en crisis,
ha hecho que el miedo al inmigrante crezca día con día.
El miedo a la diferencia es patente, se vive en las calles y se
manifiesta entre la población. ¿Porqué no vemos
nada de eso reflejado en las obras? No todo arte debe por fuerza
ser un manifiesto social o político, como tampoco se trata
de que todo arte deba ser decorativo. Todo arte visual debiera,
como dice Zaid de la buena poesía, decir algo, expresar una
idea y provocar una reflexión. Al arte de hoy le falta esa
consistencia.

Thomas Glassford. Palillos Chinos, Luz neón, 2000.
|

Navid Nuur, Tentacle Though nr: 4'. Luz neón, 2008
|
Al final me atrevo a pensar que el problema
de estas ferias empieza por las ferias mismas, desde hace un par
de décadas alguien descubrió que esto era un buen
negocio, se olvidaron del arte y se concentraron a vender. Los dealers
y galeristas se han dedicado a capturar a los jóvenes artistas
para exprimir sus expectativas . El artista se ve en la necesidad
de producir al ritmo del mercado, con una falta total de autocrítica,
donde todo lo que se produce sale a la venta sin importar la calidad,
porque lo que importa es el nombre, de quien es la pieza, porque
eso es lo que le da valor.
|
Pero el problema va mucho más
allá, esta marea de pinturas "mal pintadas" con
trazos grotescos y figuras zoomorfas, no parecen ser el producto
de un estilo personal de los artistas, porque nada tiene de personal,
sino la clara manifestación de que hoy ya nadie sabe pintar.
Las escuelas de pintura han dejado de lado los tradicionales métodos
de dibujo y dan rienda suelta a la libertad de trazo; esto no necesariamente
está mal, pero no es suficiente (no hay que olvidar que hasta
el propio Duchamp comenzó siendo un gran pintor) y ya para
rematar, si a esto le añadimos que, además de no saber
pintar, los artistas no tienen nada que decir, pues llegamos al
meollo del problema. Lo que encontramos asemeja a una serie de "variaciones
de temas conocidos". Bastaría que los propios artistas
reconocieran que están simplemente haciendo una variación
de algo ya hecho, como lo solían hacer los músicos
del siglo XVII. De hecho, una de las obras que atrajo mi atención
fue una pequeña fotografía, que estaba casi escondida
y de la que nunca pude saber el autor, que presentaba justamente
el mismo escenario que el de la fotografía de Yves Klein
saltando al vacío, pero en este caso se veía a un
sujeto, escalando por la pared, tratando de alcanzar la ventana
desde la cual saltar.

Carlos Amolrales. Baraja, 2006
|

James Aldridge, Blood and Flowers. 2008
Foto de http://www.suite.co.nz |
Abiertamente se reconoce que la pieza de este
fotógrafo, nace de la idea de "otro". Con ingenio
y humor desarrolla su propia aplicación. Pero reconocer que
uno está trabajando con temas que no son "propios"
es muy poco común entre los artistas contemporáneos
y si uno se atreve a reconocer un parecido es probable que el artista
exponga una larga argumentación de por qué él
es diferente, porque en estos tiempos hay que hacer creer que cada
obra es única y original para que el público
se trague un precio de 25 mil euros por un cuadro que no vale un
cacahuate.
Estas ferias solo me han dejado clara una sola cosa, parece que
la deshonestidad y la mediocridad ha invadido a raudales el mundo
del arte. |
NOTAS
<1> http://www.elpais.com/articulo/cultura/Conclusion/goyesco/Goya/elpepucul/20090127elpepicul_6/Tes
<2> http://www.eluniversal.com.mx/cultura/58450.html
Fotografías tomadas del catálogo, archivo de réplica
y fuentes referidas.
|
|