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Iñigo Manglano-Ovalle en el Museo
Tamayo |
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La obra del artista hispano-colombiano,
radicado en Estado Unidos, Iñigo Manglano-Ovalle (Madrid, 1961)
se ha caracterizado por las relaciones que establece, tanto a nivel
discursivo como estético, entre la ciencia y conflictos sociales
como la migración y las culturas mestizadas. Recurre a elementos
y datos científicos como base para tratar temas sociopolíticos,
aunque lo hace de manera tal que sus productos, muchas veces sugestivamente
ambivalentes, se mantienen dentro de una estética minimalista
no exenta de belleza. |
El conjunto de obras presentado en la exposición en el
Museo Rufino Tamayo, plantea la necesidad de ahondar en el por
qué de las cosas: nada dice sólo lo que se ve. Hibridación
de sentidos y referencias que se va tejiendo entre las obras,
muchas de ellas crípticas dentro de su esteticidad visual.
Una sensación desconcertante se desprende de algunas
piezas, en tanto que otras permiten una lectura más diáfana.
En la serie de “retratos” genómicos que conforman
The Garden of Delights (El jardín de las delicias, 1998),
obra basada en la estructura de las pinturas de castas del siglo
XVIII, el artista elaboró cuarenta y ocho "retratos",
organizados en diez y seis "tríos", al igual
que sus modelos coloniales, a partir del mapa genético
de los retratados: la información proporcionada por la
ciencia reemplaza a la representación física del
individuo. La manipulación digital de los gráficos
de información genómica plantea el dilema ético
que supone tanto la difusión de los patrones que condensan
la individualidad como su posible manipulación.
Menos interesante resulta un conjunto de piezas más recientes
formadas por verdaderas pinturas de castas montadas sobre paneles,
cada uno pintado con tres colores planos: la racionalidad de la
pintura hard-edge dialoga con la categorización dieciochesca
del mestizaje.
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Detalle de fotografía
en
color de análisis de ADN
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Los videos Accelerator y Oppenheimer, en cambio, transmiten
una sensación de inminencia ominosa, como si algo anormal,
extraño, estuviera por suceder. El hombre de ciencia mira a
la cámara, impasible desde su paradisíaco (aunque algo
siniestro) entorno selvático. Los movimientos de cámara,
los cambios de planos y el sonido producen un clima de tensa espera,
algo que nunca sucede parece, sin embargo, a punto de ocurrir. Tal
vez la redención del propio científico de su conflictiva
responsabilidad por la producción de la bomba atómica,
quizás sólo espere el juicio de la historia.
Los niños jugando alrededor del auto volcado forman una escena
desconcertante, cuyo tempo recuerda al pacífico momento previo
a la tempestad. Este video se complementa con otro, no incluido en
la exposición, la animación de una nube de tormenta,
en movimiento constante y a la vez anclada en un instante indefinido,
sujeta en el tiempo y en el espacio y cobijada por una estructura
con reminiscencias modernistas. Artificio que ironiza sobre su propia
artificialidad, Storm Hangar (Hangar de tormenta, 2003) sugiere la
inminencia de algo que, a pesar de su amenaza, nunca sucede. |
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Click en las fotos
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Night Vision Poppy
, 2002
Fotografía en color de visión nocturna |
Glenn,
Dario and Tyrone
(From the Garden of Delights), 1998.
Fotografía en color de análisis de ADN |
Bank In Pink and
Blue (V.S.), 1999
Instalación
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El interés de Manglano-Ovalle por las tormentas y otros
fenómenos meteorológicos, en tanto imágenes
metafóricas de procesos sociales como las migraciones y
la globalización, se manifiesta en varias de las obras
presentes en esta exposición. Windshear (1997), video en
dos pantallas simétricas que muestra la imagen de nubes
empujadas por el viento, toma las nubes como símbolo de
la globalización, "ya que una nube al ser efímera
y fluida y no estar sometida a fronteras nacionales o políticas
es un reflejo de la ideología global."
Plume (Penacho, 2002) consiste en la fotografía, en negativo
y en positivo, de una enorme formación nubosa cuya forma
remite a la del hongo atómico. Además de un juego
perceptual que lleva a dudar de cuál es la imagen positiva,
la obra se relaciona con las referencias al científico
Oppenheimer y a la cuestión del dilema ético de
la responsabilidad científica ante las armas de destrucción
masiva. El aparentemente inconexo mural pintado sobre una de las
paredes de la sala integra el mismo discurso, al reproducir en
sánscrito la frase del Baghavad Gita “soy el tiempo,
destructor del mundo”, que fuera citado por Oppenheimer
al reflexionar sobre su papel en las tragedias de Hiroshima y
Nagasaki.
Las relaciones entre las distintas obras deben ser rastreadas
en la información que subyace tras ellas mismas. La fotografía
de un hombre que, desde el interior de una sala de arquitectura
y mobiliario funcionalistas, observa a través de la ventana
lo que parece ser un cielo nublado, completamente blanco. El contexto
arquitectónico (las referencias a Mies van der Rohe como
paradigma de la utopía funcionalista son otro tópico
en la obra de Manglano-Ovalle) se integra con la observación
meteorológica como parte de un reconocimiento visual-empírico
del momento histórico en que vivimos.
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Oppenheimer , 2003
Still de video
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| Desde esta perspectiva, el conjunto de gatos hidráulicos,
ubicados en el suelo, dispuestos según un diagrama pentagonal,
es inevitablemente asociado a la sede del poder militar estadounidense
y a sus políticas belicistas. Referencias similares emergen
de la instalación Night Vision Poppy (Amapola de visión
nocturna, 2002), en la que el video muestra un conjunto de amapolas
grabadas usando un dispositivo militar de visión nocturna.
Un conjunto de flores de plástico, movidas por el soplo de
pequeños ventiladores, enfatiza la idea de artificialidad
propiciada por los recursos tecnológicos.
La obra de Iñigo Manglano-Ovalle, a través de diversas
estrategias discursivas, refleja sus preocupaciones éticas
en el análisis de la realidad, a pesar de que él mismo
rehúsa adoptar una posición ideológica definida.
"Mi postura no es la de un artista que refleja su propio mundo,
sino el mundo en que vivimos el público y yo a la vez."
Un mundo complejo, ambiguo y equívoco, que necesita ser descifrado
e interpretado activamente por el espectador para comprender la
profundidad de sus propuestas. |
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