El espacio de la pintura en las artes visuales

Replica21

Julen Ladrón de Guevara

Miguel Castro LeñeroMiguel Castro Leñero. "Playa Pelícano", 2001.
Óleo sobre tela.

Mucho se ha dicho ya acerca del lugar de la pintura en el arte contemporáneo, sobre todo estos últimos años porque se han abierto foros de discusión en todo el mundo con el tema de El fin de la pintura. Pareciera que, más que preocuparse por darle el lugar que siempre ha ocupado y tratar de conservar sus espacios y permanencia en el medio del arte, lo que está en discusión es si sirve o no para algo, si es un medio anacrónico o cuál sería su función (si es que aún cumple con alguna) en un mundo que cada vez más se enfoca en la concepción de un arte alternativo.

Hace un par de años, la galería de la Universidad Metropolitana convocó a una mesa redonda cuyo título fue precisamente El fin de la pintura. Entre los expertos en el tema se encontraban Guillermo Santamarina y Jorge Juanes, y otros invitados que no recuerdo, no por falta de cortesía sino porque la parte más acalorada de la discusión se la llevaron ellos dos. El problema principal radicaba en las posiciones encontradas de ambos críticos, porque el uno no estaba de acuerdo con la opinión del otro. Mientras que Juanes defendía a la pintura como una forma de expresión vigente y en auge, Santamarina caminaba de un lado a otro de la galería negando con la cabeza, movido por la desesperación que sentía al no poder sacar de su "error"a su interlocutor. A final de cuentas, todo paró en una invitación a salir para tomar una cerveza, porque según Juanes no había nada más que discutir.

La "pintura pintura", como se le ha dado por llamar a últimas fechas, y que no es más que la forma más clásica de realizarla (técnicamente, y no conceptualmente), es una expresión tan vigente como el performance, la instalación el body art, el video y demás manifestaciones. En contraparte, nadie ha cuestionado el lugar de la escultura o del grabado, que junto con la pintura son las expresiones más comunes con que se conoce a las artes plásticas a todos niveles, y no solamente entre la gente que está cerca del medio.

Máscara KagleMáscara Kagle, Grupo Dan
Costa de Marfil.

Con la perspectiva del tiempo, me doy cuenta de que en realidad no hay mucho que decir al respecto. La "pintura pintura", como se le ha dado por llamar a últimas fechas, y que no es más que la forma más clásica de realizarla (técnicamente, y no conceptualmente), es una expresión tan vigente como el performance, la instalación el body art, el video y demás manifestaciones. En contraparte, nadie ha cuestionado el lugar de la escultura o del grabado, que junto con la pintura son las expresiones más comunes con que se conoce a las artes plásticas a todos niveles, y no solamente entre la gente que está cerca del medio.

Más que rompernos la cabeza tratando de realizar planteamientos para desacreditarla, debemos hacer consciente la importancia que tiene para la formación del artista, porque prescindir de ella es como querer tapar el sol con un dedo, para hacer más transitable el trago de estudiar por cinco años en una escuela de arte aprendiendo a picar piedra, dibujar bien, o combinar los colores y los distintos elementos del que se hace uso para ejecutar una pintura.

La pintura cumple con una función muy importante ahora como siempre, porque no existiría de no haber sido una necesidad en el hombre, que está intrínseca en su naturaleza, y por ello debemos revalorar su papel en nuestras vidas, y relajarnos un poquito para asumir que está bien que exista, que conviva con las otras artes y que ande por el mundo sin necesidad de ponerle sobrenombres para revitalizarse o llamar la atención. Pareciera que la globalización de la percepción de la belleza quisiera corromper también al arte, y causar serios estragos en su valoración, pero afortunadamente la pintura no es una quinceañera bulímica que vomita cada vez que siente que su cuerpo no le favorece, aunque no sea verdad.

La pintura es muchas cosas al mismo tiempo: es expresión, testimonio, narración, decoración, belleza, memoria, y todo lo demás que también es la instalación o el performance. Cada cual tiene su lugar y pensar que las galerías, las bienales de pintura y algunos de los museos que no contemplan más que a la pintura para su exhibición, menospreciando lo que les parece distinto, es negar que las artes alternativas se pueden sostener por sí mismas y que tienen la posibilidad de granjearse a sus propios seguidores.

Pero de todas maneras no hay forma de erradicarla, ni hay un interés real por ello. Por fortuna en México tenemos a una joven generación de pintores que realizan con maestría su trabajo, poniendo el nombre de este país en las principales galerías y museos de todo el mundo renovando así el espíritu creador de sus antecesores. Lo que sí debemos tomar en cuenta es que como artista visual, tener esa formación de pintor o dibujante, es vital para poseer más elementos y ser versátiles, además de estructurar la menrte de tal manera que esté preparada para que sea más lúcida en su concepción de lo conceptual. Y como diría Jorge Juanes, vámonos por una cerveza que no hay nada más que discutir.

Antonio LuquínAntonio Luquín. "Desciende Moisés", 2002
Óleo sobre tela
.

Irma PalaciosIrma Palacios. "Vuelos",
2001. Óleo sobre tela

 

Comentarios

Comenta esta nota.
Envía tu mensaje en la sección CONTACTO

 

Fecha de publicación: 20.12.2002