Sobre ese estilo tan buscado y tan deseado

Replica21

Octavio Moctezuma

En arte, por estilo habitualmente entendemos la manera particular de expresarse de un autor, grupo de artistas o periodo histórico. En buena medida, la historia del arte se basa en el análisis y distinción de los diferentes estilos. El concepto de estilo adquirió un papel central y preeminente durante el romanticismo; se convirtió en el ideal a alcanzar. A partir de esa época, el estilo pasó a ser la principal preocupación de los artistas. La innovación estilística pasó se volvió sinónimo de originalidad, de vanguardia, de identidad artística.

En los tiempos que corren, a mi manera de ver, el estilo orilla a los artistas a tomar bandos, a definirse como conceptualistas o expresionistas, abstractos o figurativos, pintores o instalacionistas... Más si partimos de la noción de que el arte ante todo debería de ser conocimiento -pero no del tipo brindado por las ciencias de la naturaleza- sino de la idea que tenemos de nosotros mismos; el tomar partido a favor de determinado estilo puede llegar a ser una limitante para acceder a este conocimiento. Para llegar a conocer necesariamente hay que explorar, experimentar, reflexionar, probar...; si nos sujetamos a un estilo vamos a ser incapaces de realizar aquellas búsquedas necesarias para obtener dicho conocimiento.

Ya que quién se proponga acceder al conocimiento debe ser capaz de desligarse de las certezas estilísticas y de adentrarse por senderos por uno inexplorados en un afán permanente de aprendizaje.' Considero que el pensar el arte en términos de estilo cosifica al artista, lo vuelve repetible y predecible. La identidad que ofrece el estilo no es más que un simulacro, una mera apariencia; si queremos acceder a nuestra verdadera esencia tenemos que despojarnos de la máscara ofrecida por el estilo.

 

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Fecha de publicación: 20.01.2000