La paciencia acumulada

Replica21

Eréndira Meléndez

Gerardo López PadillaGrabado de la serie
Memorias XIII.

Cada género artístico trabaja dentro de su propia lógica, el caso del grabado que se realiza con técnicas tradicionales, como la litografía o el huecograbado necesitan de una larga paciencia acumulada para ser dominados, el virtuosismo en este arte no nace del trazo espontáneo como en algunas pinturas o dibujos. Es frecuente que existan talleres especializados a los que el artista entrega diseños para su realización, en ese caso se dividen las tareas y el dominio de la técnica no interviene para el diseño pero tampoco le aporta soluciones.

En el caso de Gerardo López Padilla, se integran las dos características él es un técnico depurado y un diseñador artístico en este género. Abro un paréntesis para decir que creo fervientemente en las formas pías del arte, en la artisticidad del diseño, en la rebeldía artística a ultranza, pero también creo en la permanencia y la apreciación de lo nuevo y lo viejo. Pongo de antemano estas consideraciones al ingresar a la exposición de Gerardo López Padilla en Casa del Lago, porque su trabajo es una minuciosa búsqueda a través de técnicas tradicionales principalmente el huecograbado. La convivencia de las propuestas de avanzada, de nuevas tecnologías, intervenciones arquitectónicas y demás junto con las viejas tecnológías de producción artística, es un postulado del que debemos hacer uso y a la par buscar mecanismos que nos permitan el registro, por lo menos, de lo nuevo. Máxime en nuestro país donde lo hegemónico consiste o pretende consistir en anular al oponenete, y a conveniencia, lo que fue transgresor se vuelve hegemónico.

López Padilla, en la década de los 70, se perfiló como un joven y virtuoso dibujante, r ealizando sus primeras exposiciones individuales en aquella época. El trazo libre, saturación y minuciocidad, lo caracterizaron en esa etapa, sus temáticas eran figurativas, y filiales al surrealismo. Ya para la década de los 80 ingresó al Grabado descubriendo en esa técnica un cúmulo de posibilidades que a la fecha no agota.

Gerardo López Padilla
Gerardo López Padilla
Gerardo López Padilla
Grabados de la serie Memorias XIII.

Es interesante lo que Gerardo plantea como una preocupación en el cambio del dibujo hacia la impresión, se empeñó por dos décadas, en pasar directamente su habilidad de dibujante hacia las placas de zinc, pero en ese panorama de diversas opciones fue descubriendo que la técnica misma le pedía tratamientos distintos. A su vez, también se fué interesando en desglosar por capas o partes independientes lo que en el dibujo y en sus primeras placas podemos definir como sobreposición de contenidos. En su primera época de grabador estuvo enfrascado en la búsqueda de filigranas y realidades fantásticas para que convivieran en la misma representacion, desde la serie Ventanas(1976) hasta la Serie Relatos de Jorge Luis Borges (1982), vemos esta característica. El desglose de contenidos formales junto con el dominio ya del huecograbado en zinc, lo llevan desde la década de los 90 hasta el presente, a la incorporación de otras formas de impresión como son: el aguafuerte, calvas, aguatinta, barniz blando y mezotinta; inicia a devastar contenidos y conjunta técnicas en cada pieza, pero sobre todo transmite en este último periodo, gran disfrute.

En los 90, con la gran serie que llama Memorias, nos deja ver cómo, al sentir su técnica depurada y el dominio, comienza a correr riesgos con la composición, juega con el color y con la textura, le da protagonismo y cualidad a cada uno de estos ingredientes, deja que el blanco, antes casi ausente invada el papel, ese fondo no tenía derecho de aparición, solo era el soporte, pero en Memorias toma vital relevancia, antes ya había incorporado intaglio como para que el blanco no apareciera sin intervención pero más adelante, ya solo, este color, juega al equilibrio con tonalidades y con formas. Tambien los formatos se tornan audaces, y el color es cada vez más. Junto con este fluir desaparece lo figurativo para dar paso a las texturas de naturaleza muerta, finamente incorporadas se regodean en minuciosos tonos.

Volvemos al recorrido inicial y el abecedario estaba puesto, la batalla con la técnica en este caso ha sido bien librada. Gerardo López Padilla, con su detallado trabajo ha logrado mostrarnos en un corto espacio, como de la figura se fue al color y la forma, el minucioso camino hacia la abstracción y el refinamiento está claramente marcado, pero ¡son 25 años! de labor que como un sello nos dejan ver lo arduo que puede ser el tiempo de dominio, siendo desde joven un virtuoso del dibujo, es hoy un maestro del grabado, pero el reconocimiento como pasa con muchos artistas mexicanos, le llega desde el extranjero, la obra de López Padilla circula en Polonia, en Varsovia y hoy, por fortuna en México su lugar de origen, podemos apreciar su trabajo.

Gerardo López PadillaGrabado de la serie Memorias IV

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Fecha de publicación: 01.09.2000