De los MEDIOS de comunicación masiva a los ENTEROS de comunicación sin IVA o
Las perversas Relaciones entre Corcolito del tío Gamboín y el Big Brother de George Orwell;
ó ¿fue Corcolito, el Small Brother...?

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César Martínez

Corcolito o el primer medio de control mediático en la infancia.
1a. parte

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BanskyBansky, Londres 2004.

El gran cineasta italiano Federico Fellini comentó alguna vez: "La televisión es el espejo en donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural". Es así, la T.V. es un espejo, y en ese espejo nos miramos todos reflejados. Sin embargo también apuntó: "Condenar la televisión sería tan ridículo como excomulgar la electricidad o la teoría de la gravedad". Sobre el aprovechamiento del medio hay mucho que decir. La televisión no es culpable de nada, salvo el hecho de cómo es utilizada y el cómo es consumida.

La cultura local es también un reflejo visualizado en ella. Por lo regular cada sociedad refleja en ella una forma de realidad. Muchas ciudades tienen su propio canal local y también sus propios canales porno. A la vez de sus propios exhibicionismos, noticieros, Realitys Shows locales e internacionales. Una forma de tolerar el aburrimiento o bien una manera de hacer del aburrimiento un espectáculo. Y con ello lo que conlleva eso.

Un grave problema sería el de cómo la T.V. trivializa ciertas situaciones, o como convierte en basura aspectos de gran valor junto a la posible dependencia que ella genera. A pesar de su tiempo de transmisión en vivo, y por tanto su realidad real, los hechos mismos ahí vertidos pueden tener cierto carácter y cierto matiz que influyan en nuestra manera misma de "consumir la realidad" o de "cómo estar en ella".

Se transforma en una hipnosis cerebral cuando la televisión se convierte en la base de la opinión pública, haciendo de esto una gran esquizofrenia social. Un peligro inmediato. La distancia entre la realidad y la ficción son somatizadas. La ficción puede ser confundida con la manera en que ésta es transmitida. La realidad se vuelve espectáculo, inclusive. También es una manera de hacer público ciertos secretos. Lo privado publicado transgrede un orden, ciertas formas a la vez son denunciables y la T.V. puede ser para ello el mejor medio. Es el control del desorden, pero también es el desorden del control. "Te ve o no te ve".

How ever, el gran Groucho Marx comentaba que "encontraba a la televisión muy educativa, cada vez que alguien la encendía, se retiraba a otra habitación a leer un libro". Sobre este "marxismo histórico" hay una gran recomendación de "marxismo cómico" para persuadirnos de como consumir de otra manera lo que ahí se transmite.

Cuando niños, —en el caso particular de la generación que aquí exponemos en esta muestra y por el hecho de ser mexicanos—, había un personaje ficticio llamado CORCOLITO. Era un vigilante que solía posarse sobre los hombros casposos de un conductor de televisión llamado Tío Gamboín. Corcolito era un televigilante. ¡Chale! Este mismo denunciaba públicamente delitos infantiles que podían llevar a la vergüenza o a la humillación pública. Así mismo, este cinismo de personaje aplaudía a todos aquellos que llevaban un comportamiento regular. Y vuelvo a escribir "regular", entre comillas. ¡Fanfarrias para los chamacones que estaban alienados!.

corcolito

Diferentes modelos de cámaras de vigilancia, algunas de ellas capaces de escanear tu rostro.
Los hermanos maduros de Corcolito, los más duros. Aquí pueden ver a “Pacholín” y “Salchichita”.

Los niños no teníamos la culpa de ser niños. Otra vez el Tío GamBOLÍN. Y con ello mismo el hecho de no tomarse la sopa suscitaría la burla de nuestros amiguitos o compañeritos en la escuela o de quienes veían el programa que se transmitía entre caricatura y caricatura. Quizás el hecho real era que nuestra madre no era buena cocinera —y que en mi caso si lo era y lo es— o bien que la sopa se había enfriado mientras espiamos a la vecina. La fortuna fue que nunca fuimos denunciados por el riesgo a salirnos un pelo en la mano. Eso era llegar muy lejos. La denuncia era otro tipo de masturbación, aquí había una masturbación social. GamBOLÍN era un intermediario entre la voluntad de nuestros padres y el control de los medios.

"Aún hay más" solía decir unos de los conductores predilectos de la televisión privada en la década de los 80 y parte de los 90. Raúl Velasco era el Don Francisco de ahora. Pero yo nunca lo veía, y la ves que lo ví ese "más" se ausentaba conforme el programa se transmitía: ¿más que?, ¿más basura?, ¿mas-turbación o chaqueta mental?.

En otros casos, artistas como Andy Warhol, consideraron que "la televisión era una inspira-ción". Él mismo defendió esta postura con su obra, y con ello fundamentó una tesis que convirtió en filosofía de vida, estableciendo un estilo artístico influyente que permitió ver otro lado del consumismo.

Cada uno de nosotros debe de ser conciente de cómo consumir o construir su bienestar. En sus "Bitácoras del cruce" el performero MexTerminator Guillermo Gómez Peña apunta: ... "TV or not TV"...

Big Brother“Big Brother is watching you...”

Corcolito era omnipresente. La ley de la calle.

Bajo el nombre de La ley de la Calle (1983) fue traducida la extraordinaria película Rumble Fish de Francis Ford Coppola. Mickey Rourke, Dennis Hopper, Tom Waits, Nicolas Cage y la hermosísima Diane Lane hacían el elenco de una gran realización cinematográfica sobre los tiempos de las pandillas juveniles en los Estados Unidos de Norte América.

Por todos los rumbos, no sólo en los posibles sitios de interés nos encontramos este tipo de artefactos. La insólita frase "Un mundo nos vigila", título y programa de extraterrestres, marcianos y OVNIS transmitido en los 70 y conducido por el gran locutor mexicano Don Pedro Ferriz es llevada ahora a sus máximas consecuencias: "un mundo vigilado". Por todos lados ese psicodélico sueño de estar rodeado de OVNIS, es ahora una pesadilla mediática. Bien o mal es la ley de la calle. Se trata del espionaje cotidiano, el de proyectar a la culpabilidad como forma de vida, el temor como rememorización de lo que somos: no te olvides de que eres culpable. Culpable de ser.

Big Brother Big Brother

“Big Brother is watching you”, “Big Brother is fucking you!”

El Gran inglésil Tony Blair y su carnal el mierdamericano George W.C. Bush.
Ó
la gran división entre Oriente y Accidente.

Los planteamientos policiales de vigiLIAR nuestros movimientos durante el día o la noche en muchos casos son auténticas violaciones a los derechos civiles. En los países anglosajones de los Estados Unidos y el Reino Unido, cualquier rasgo fuera de lo común o "regulado como normal" implica que uno sea sospechoso de terrorismo. Muchos de esos "sospechosos" han sido torturados, vejados y devueltos a su país después de haber sido triturados psicológicamente.

EstupidosLos grandes hermanos de la estupidez.

Los interrogatorios que la policía realiza a un "sospechoso" sin decirle de qué se le acusa, disfrutan de poderes ilegítimos en casos de "emergencia". Un extranjero puede ser deportado a un país con un largo historial de torturas. ¿Y que es la emergencia?. ¿A según quién?.

Bancos, aseguradoras y otras empresas tienen libre acceso a los datos privados de ciudadanos comunes. Y aquí no estamos citando a la Oceanía de George Orwell en 1984; hablamos del Reino Unido de Tony Blair y el imperio norteamericano expandido de su carnal George W. Bush. Los Grandes Hermanos: Mister Bliar y Mister Bushit; Grandes Hermanos de la estupidez. No nos olvidemos de su hermanito pequeño el Señorito José María Rebuznar y la célebre foto en las Islas Azores. La foto de los azotes. El medio del dolor.

Bajo este escenario lamentamos un concepto que estos políticos han trastornado y llamado Democracia. Hasta el cansancio mismo el significado de esta palabra ha derivado en una movilidad ansiosa que está determinada por el poder: la legislación represora como monopolio político; todo esto es un mal llamado: "democrático". Mc Luhan es revertido y el medio ya no es el mensaje. El miedo se vuelve el mensaje. Y sobre estos los ajustes necesarios.

c?rcelLas cárceles de Abu Ghraib y
el desgloce de la libertad.

La gran resistencia a estas políticas represoras a las que han optado Blair y Bush es una labor de conjunto que nos involucra a todos. Por fortuna, la intención de estos dos tiranos por la de imponer ciertas leyes como las de encarcelar a "sospechosos extranjeros" por tiempo indefinido por el simple motivo de ser sospechosos —sin revelar los datos que lo confirman— han sido revocadas por instancias judiciales en ambos países. El Congreso Norteamericano le plantó cara a Bush al negarle la posibilidad de realizar espionaje telefónico a los ciudadanos y permitir el acceso a datos privados, como historiales médicos, transacciones financieras o información sobre préstamos de libros en bibliotecas públicas. Seguridad y libertad no significan lo mismo. Su argumento reza que "la amenaza está latente"; aunque aquí se refieren a ellos mismos. Ellos son los que hacen la amenaza latente, ellos son la amenza latiendo.

How ever, cárceles como las de Guantánamo, Abu Ghraib, Bagram...los viajes clandestinos de la CIA en Europa, siguen siendo justificantes inservivibles para acreditar el paranoide glamour de las "guerras preventivas". Un glamour de capitalismo inservible, un "sobrecapitalismo salvaje".

Abu Ghraib fue primero una cárcel de torturas de Saddam Husseim. Luego vino el relevo mortal de las tropas dirigidas por los torpes de George W.C. Bush y Tony Blair. El secreto y la estupidez de esconderlo políticamente fue denunciado por los mismos reclutas sin control. "Autogol de estupidez" cometido por quienes defendían los delitos de represión. Al publicarlo en la red para mostrar a sus amigos y parientes sus grandes trofeos, se demostró de nueva cuenta que la peor arma mortal era la estupidez. Su libertad para chingar se volvió un delito, ¡ay, caramba!. El diablo mismo se pisó la cola. Click y ya estuvo.

c?rcelLas cárceles de Abu Ghraib y el
desgloce de la libertad.

"Mr. Bliar: el vigilante vigilado".
El Síndrome de Downing Street llegó a la cumbre cuando siete balas atravesaron la cabeza del brasileño Menezes en el metro londinense. La justificante y siniestra actitud se debió a que Menezes llevaba abrigo, no había pagado la entrada del metro, corrió al subirse a el vagón, y tampoco respondió al flemático ¡¡¡ "Stop Mr...!!!" cuando la policía se dirigió a él.

Por fortuna, un "vigilante improvisado" logró una foto borrosa del asesinato con la cámara de su móvil. Con ella desmentía sus propias "verdades policiales". Un móvil era el arma contra el enemigo. Era un búmerang. Como luego se supo, no llevaba abrigo, tampoco se había colado ni corrió a subirse al metro. Con la misma claridad turbia de la imagen borrosa, esta imagen consagra los discursos borrosos y calumniosos de Mr. Bliar. Lo curioso es que la transmisión de esta fotografía en los medios masivos implicó un perdón irrisorio del gobierno del Gran Hermano que otorgaría otra "cantidad ridícula en euros" a la familia del "sospechoso". Tampoco generó una respuesta masiva de los que no somos sospechosos por llevar sólo abrigo y esconder bombas imaginarias bajo el mismo abrigo invisible.

Había que darle a la cabeza 7 tiros a pesar de que ya estaba inmovilizado por la policía. Lo que si rememora es que esos 7 balazos fueron dirigidos a la cabeza de todos: pensar es un delito. Sí, el pensamiento se vuelve tal por no aceptar las mentiras de los tres grandes pinochos de esta era: Blair, Bush y Aznar.

MenezesMister Jean Charles de Menezes, durante y después.

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Fecha de publicación: 22.04.2006