De acuerdo al propio artista, la primera sala correspondía a una etapa de crisis. Para ello empleó básicamente la pintura que formal y conceptualmente lo ha caracterizado durante años: composiciones pobladas de personajes que hibridaron de lo popular y lo onírico, y motivos decorativos más gráficos que pictóricos a los que se añaden objetos, y una imaginería y fraseología apocalípticas.
El siguiente estadio hacía referencia a un período de búsqueda y dispersión donde aparecen gestos inesperados (huellas de coches de lujo sobre lienzos), objetos diversos y combine paintings y emplumados, que junto con otros adheridos a la tela empiezan a construir el discurso de las piezas posteriores.
Los lienzos de coloridos paisajes abstractos sembrados de recortes de los que brotan literalmente hiedras y helechos de plástico, son un remanso o período de equilibrio existencial. |