(…) La DislocAcción entre arte y vida

César Martínez

"Para ser vencido, el poder debe ser abordado,
recuperado y reproducido hasta el infinito".
Maurizio Cattelan

Expresiva es la alteración de un orden natural. Naturalmente, la variación de palabras implica un orden de entendimiento diferente y distinto al acostumbrado. Cambio de dirección y de sentido, nos permite llegar a otra parte. En esta propuesta de orden inverso, nos encontramos a la obra del artista italiano Maurizio Cattelan. Su obra es como una autopsia que deja a la vista una ficción o fricción con la realidad. Es un gran “barroco contemporáneo” que ajusta el difícil enlace de lo contradictorio en un mismo plano: lo cómico con lo trágico, su trabajo es una gran herejía extravagante y paródica que permite un intercambio de creencias: la verdad de la mentira. (¿o mentiras verdaderas?).

Maurizio CattelanNora Hora, instalación de Maurizio Cattelan. 1999.

Nos remitiremos a sólo una de sus obras, (…) Nona Hora, 1999, que trata de un meteorito que aplasta al papa Juan Pablo II. Esta instalación, en su velocidad artística, nos permite deducir que nadie está exento a la voluntad del Dios (Artista) creador. Es un eructo cósmico-dinámico, es una sonrisa despiaDADA

Sí, la explicación puede ser “cómica” pero mística también. Si el punto de vista es el del humor, notaremos políticamente que nuestras vísceras se encuentran involucradas de una forma relajada hasta llegar a la carcajada, plena, y segura: el papa puja y asume el “dolor de la vida”, es el sacrificio lógico por ser el representante de Dios en la tierra, (al menos en el mundo caótico apostólico romano. Un meteorito en vez de cruz. Murió por nos-otros). Desde el punto de vista geológico puede ser el deseo de la representación de la muerte de los dinosaurios. Desde el (…) metapunto de vista de la estructura de la razón filosófica puede ser una  Estética trascendental o Crítica de la credibilidad pura: I Kant believe it.  (…) Como hecho astronómico biológico, es posiblemente natural que esto suceda una vez cada un millón de años, y que por suerte del horrorózcopo destino seamos testigos de la hecatombe de una era, y que gracias a la voluntad de un artista, este acto, podamos presenciarlo como un hiperrealismo funcional darwineano. (Aleluya, aleluya,  aleluya…).

(…)  Así, con ello, podemos ver, por primera vez, un arquetipo de nuestro propio destino: por fin  la desgracia para bien, en este millonario millón de años. En el mundo conceptual y ecosófico, esta obra transita por nuestras “buenas” con un gran sentido del humor. Y, sin ser pretenciosos, podríamos ver a el opio de los pueblos vencido por la ciencia de un Armapedón [1] de las artes plásticas.

¡Ah!, por fin, parece que podemos ver de otra manera a el accidente de la vida como un precedente de muerte viva. Un esperma fecunda un óvulo después del vaivén de dos cuerpos de diferente sexo que se complementan y aman en el ir y venirse, somos parte de este accidente. Aquí, se trata tan solo, de una gotita de semen meteórica-apoteótica que fecunda a el más acá con una pasión diferente: le grand mort [2].Está vez, es un meteorito el que funciona como espermatozoide cósmico entre la realidad y su suspenso. Realidad suspendida que genera intriga, morbo y dislocación simbólica, mismas que derrumban un momento con gran credibilidad cómica [3]. Estamos ante la “pequeña y grandiosa muerte” que genera una larga especulación de vida: George Bataille se fuma un “puro de verdad” y con el humo de su aliento nos clarifica un enigma: el llanto de eros o el beso de la muerte.

(…) La Nona Hora mexicana o no era hora para lo sucedido

ChoqueJosé Luis Romo Trujano, de 22 años, arrastró a un
policía por más de un kilómetro hasta que el arte oficial
y popular mexicano y conmemorativo los detuvo.
13 de marzo de 2009. Notimex.

Parece que “la muerte del arte muere cada vez que dejamos de presenciarlo”. El arte contemporáneo puede “desfallecer” en su incomprensión, pero revive en su transición al contemplarla de nueva manera. Por ejemplo, la muerte y su representación van desde un conflicto trágico interpretado como desgracia simbólica, hasta el hecho de poder sentirnos mas vivos gracias a esta contemplación estética.

Estar sorprendidos es una condición viva y fundamental y, deseamos estarlo en un continuado animoso que nos permita el asombro a cada hora (obra) en nanosegundos de representación. Galileo Cattelan envió “desde lo lejos del tiempo” un mensaje para renombrar una nueva inquisición moral y política, y con ello poder renovar el sentido que se cobra sin querer que esto sea una “venganza” perversamente deliciosa. Una  “señal” proveniente desde el espacio lejano terminó con las expectativas religiosas, aplastó la creencia, derrumbó la esperanza, pero renovó el sentido para creer en el más acá como si fuese una exhibición del cinismo de todos los días.

Nona Hora de Maurizio Cattelan era y es, una obra que tenía y tiene que provocar todavía una gran discusión. Pero no se pensaba que llegase hasta este entonces todavía. Y menos hasta la anxiudad del México. El catolicismo representado en un monumento destruido, es el hecho que describiré a continuación, aunque este es otro tipo de hecho real. Esta vez el monumento, ha sido derrumbado por una tecnología incidental a varios de cientos de kilómetros por hora, por un poder dado por la industria automovilística. Puntualmente imprevista, incómoda y pesadillante, la equidad de este hecho es dada por una potencia innecesaria.

(…) El accidente automovilístico suscitado el 13 de marzo de 2009 en la Ciudad de México, en la avenida de los Insurgentes, entre las calles de Francia y la esquina de La Paz, resultó ser un disparate inquietante propio de esta performativa anxiudad. El mismo insólito accidente, nos llevó a pensar de inmediato en la obra de Maurizio Cattelan. Un conductor de 22 años en completo estado de ebriedad, llamado José Luis Romo Trujano, se estrella con la estatua del papa Juan Pablo II ubicada en ese lugar. En su trayecto a toda velocidad se lleva la vida de un policía llamado Fernando Corona Mercado que muere al momento en que se colapsa el automóvil con la estatua del papa. El uniformado queda aprisionado por las circunstancias. Su misión era la de establecer un control alcoholímetro de seguridad. La fuerza del mal es difícil de manejar. Conducir un auto a gran velocidad lo hace a uno imperceptible.

La semejanza de este hecho con la obra Nona Hora de Maurizio Cattelan es alborotada y significativa en nuestra “modernidad incoherente”: Hecho en México. Ambas son un escándalo realista de controversias. La sincronía de los hechos es aportadora e inquietante: provocación insólita coordinada bajo la voluntad de un poder político-económico y de consumo automotriz que promueve el alcance en la distancia a una velocidad de más de 250 kilómetros por hora: la industria automotriz es ya un Estado de Ebriedad. Llegar más rápido no depende ya de la velocidad. En una ciudad cuyo límite de velocidad máximo permitido de seguridad en circuitos rápidos es de 90 kms por hora, ¿para que fabricar un automóvil que puede correr a más de 250 kilómetros?
(…)

(…) El meteorito como metáfora de combustión interna

SportVan VW color gris hizo de meteorito bólido, arrazo a un uniformado, en este estado de deliberación que está a favor de estos motores. ¡EL AUTO ERA UN METEORÍTO DE VERDAD! Y por tal motivo, el señor José Luis Romo Trujano es “inocente”.  Es un Maurizio Cattelan involuntario e inconsciente.

Así suelen anunciarse y promoverse muchos de los automóviles actualmente, como bólidos meteóricos, imparables fantasiosos que circularán en una ciudad cuyo flujo por saturación real sólo permite por alógica, una velocidad menor a la que promueven. Podemos decir, y por lógica, que esta velocidad fomentada comercialmente es innecesaria y absurda, es un conflicto asegurado y trágico, creado y promovido por una tecnología que no resolverá el llegar a tiempo por una cierta “velocidad feroz”; sino, que genera por tanto, una mayor posibilidad de accidentes: de por sí, la insatisfacción de la movilidad en la anxiudad se da ya en cada embotellamiento. Vivimos así todos los días, a vuelta de rueda, y para sobrevivir recurrimos a otros tipos de embotellamientos, como beber para superar la crisis: hay que beberlo para creerlo. No es el alcohol, sino también la máquina. La publicidad de Sportvan nos dice: “El Sportvan siempre lucirá juvenil, dinámico y familiar gracias a su diseño exterior basado en la funcionalidad de líneas redondeadas y sutiles relieves, amplia estructura para cristales y módulo posterior que integra, spoiler, medallón panorámico y luces traseras envolventes con cuerpo asimétrico, rines de aluminio y barras para portaequipaje en toldo. Tener hijos es maravilloso... tener una SportVan es fabuloso!......ven y conoce SportVan”.

Habría que analizar la retórica publicitaria  llena de tecnología  romantizada, sentencias estrictas que generan víctimas cotidianas aseguradas al comprar un estilo de vida.

Para ello, supongo, será necesario promover desde ahora una nueva tecnología y economía de medios, que permita no sólo entender y promover un ahorro energético, sino una rapidez relativa y adecuada acorde a una seguridad cotidiana de los demás, misma que a pesar de todo pueda contradecirse durante los atascos habituales de muchas de las esquinas citadinas del DeFeKa de todos los días. La movilidad tendrá que ver con la presencia de menos automóviles cada vez más veloces así como la de coordinar la sobreproducción y demanda de los mismos.

La velocidad y potencia utilizada como enganche de ventas no sirve de nada.  Lo que permitirá el flujo para estar a tiempo será la cordialidad y solidaridad urbana, cortesía necesaria que tiene que ser promovida como causal esencial desde los medios masivos de comunicación. Aprovechar su difusión y alcance es un gesto afable que promueve el consenso de solidaridad y colaboración entre los individuos de una anxiudad como la nuestra. La otra sugerencia es que los alcoholímetros no deberían de estar afuera, o en los perímetros, sino en la zona misma de los bares, y en vez de ballets parking acondicionar un servicio de ballet taxista leninista de solidaridad y apoyo para llevar a los que no puedan conducir. Se contrataría el servicio de un chofer emergente, (quizás entrenado por alcohólicos anónimos), mismo que podría proporcionarse desde los propios bares o cantinas y, así por tanto, generar más empleos. En algunas ciudades europeas, el cuidado comienza desde ahí. El legado del arte es la enseñanza.

(…) El meteorito sobre el papa puede ser la confirmación de una gran certeza: la duda eclesiástica sobre la verdad; es ironía que genera una energía vital como sustentación del deseo de quien la contempla. El papa es un límite político-social que representa en esta ocasión cierta frustración y que es vencido y relevado por la condición de una obra de arte, entre lo profético, lo poético, y lo patético. Cattelan nos brinda otro orden simbólico, que estructura una representación sobre la crisis actual de ciertos valores eclesiásticos que se han contradicho políticamente en la historia inmediata del catolicismo actual. (…) El accidente sobre la estatua del papa, es dentro de su certeza una gran incertidumbre tecnológica.

El monumento y lo que resulte

MonumientoEl jefe de Gobierno del Distrito Federal,
Marcelo Ebrard Casaubon, develó cerca
de la Nunciatura Apostólica una estatua
del papa Juan Pablo II por el 30
aniversario de la primera visita del
pontífice a México. (Notimex)
Lunes 26 de enero de 2009

El monumento de 2.3 metros del papa en México fue elaborado por el artista Marcelino Mandujano, y sirvió para que el nuncio apostólico reconociera a esta, como una demostración de relación de respeto y amor entre los mexicanos y el pontífice finado. El monumento fue derrumbado y con ello las “demostraciones” de afecto. El azar nos narra la agonía de un sistema. La credibilidad es cuestionada por un accidente de tráfico, la lectura de esta imagen es la de una estrética negada por la velocidad y la industria. Pero otro insólito aunado es que las autoridades religiosas demandaron el daño causado al monumiento, y su inmediata restauración, pero “tampoco” le dieron su bendición al Sr. José Luis Romo Trujano. No hubo perdón, ha sido un gran pecado en la capital del estado mexicano, un pecado capital, con una pena capital, es el síndrome de toda una modernidad en ruinas.

(…) México, insólito y diferido

Ante un bobierno susceptible, salvador de la humanidad, quisquilloso y picajoso, las situaciones se dislocan. Tenemos nuestro PAN de cada día. El desenlace del drama, ineludible e indispensable, es la articulación del malestar. Fastidio del incordio, importunado aburrimiento, jeringa que chincha la chinga de estar viviendo bajo los estragos de una heroína religiosa que funciona como sentencia divina. Las marcas automotoras son virus de alta velocidad que se valen de la publicidad para infectar a las víctimas consumistas que compran un estilo meteórico de vida: la meteorofórica expresión de lo cotidiano.

Si usamos como referencia la consigna de Oscar Wilde: el trabajo es la maldición de las clases bebedoras, la sincronía de hechos entre Cattelan y el papal DeFeCaos, resulta ser una  lógica mexicana que representa una entropía de aciertos políticamente incorrectos. Y para ello se trabaja con muchos esfuerzos.

(…) En la siguiente imagen observamosel convenio entre dos poderes, es una inmortal postal para demostrar cierta amistad y concordia, es un documento lleno de política ambidiestra, porque a la derecha está Marcelo y, los curas de negro están a la izquierda. Todo en el mismo plano referencial, un falso histórico actual revertido, la nación y noción de estados imponiendo sus valores en el espacio público se contradicen solitos.

En su discurso, Marcelo Ebrard destacó el aporte de Karol Wojtila a la grandeza de la capital [4]. Todo un adorno político chistado por el dorado sospechoso que brilla en la escultura representativa de un poder “disoluto”.

(…) La des-escenificAcción del poder

(…) Fuimos testigos de cómo el ejército de los gringos, derrocaron en un acto simbólico, en abril de 2003 la estatua de Saddam Hussein; ¿fue la lógica bélica del capital o la lógica capital las que entraron en acción? (…) También disfrutamos el performance artivista de cómo los perredistas derrumbaron la estatua de Vicente Fox en Boca del Río, Veracruz, en el 2007. Le cortaron una mano, inclusive, que “por rata”, dijeron algunos. Otro “santo” encumbrado y derrumbado por la voluntad política de una estrategia popular. Cientos de personas desactivaron su destape, que estaría a cargo del alcalde panista de Boca del Río, Francisco Gutiérrez de Velasco. El símbolo fue desarticulado, arrojado al suelo con una intención, como la de poder darle nuevas alas a la historia y denunciar con ello que el foxismo estuvo por los suelos.

(…) Otro momento histórico significativo, condensado en una acción de monumento histórico “relativado”, permite (echar a volar) una exhumación de los valores. El medio conductor de la historia es reinventado en cada desplome. (…)Ya no es-cultura. Surge el concepto de desaparición. El deseo es vaciar al momento histórico de sus monumentos, quitarle al monumento del momento histórico su sentido y significado. (…) Se trata de convertirlo en un monumiento, para transformara la inmortalidad en fragmentos, borrando a la memoria, y con ello convertirla en “historia de olvido”: no queremos verles nunca más. (…) Desviar y reapropiarse del lenguaje es ya otra historia. (…) En la búsqueda de reinvención política se distinguen estos dos hechos con un carácter hiperrealista: lo suscitativo está entre el arte y la vida. O, ¿entre el arte y la muerte?

El accidente es un incidente o percance que tiene como contratiempo la infortuna desgracia de ser un choque entre la casualidad y el azar o suerte de montaña, que genera desnivel de prominencia, El performance se vale del accidente, pero también puede ser un accidente total. Es fortuito e impensado, por lo casual en un eventual provisional o incidental que goza de accesorios circunstanciales secundarios, previsto o inesperado, por tanto esencial.

César Martínez
Tenochtitlán City, julio de 2009

 

NOTAS
[1] Armageddon: Un enorme asteroide, del tamaño del estado de Texas, se acerca a la Tierra amenazando con destruirla por completo. En la NASA la única solución que se considera viable es la de enviar un equipo de perforadores al asteroide para que introduzcan en su centro una cabeza nuclear que lo parta en dos y así los dos pedazos pasen a cada lado de la Tierra sin dañarla. Película dirigida, en 1998, por Michael Bay.
[2] El término común utilizado para un orgasmo es el de le petit mort o pequeña muerte.
[3] En realidad quería decir cósmica.
[4] http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/410046.html, fuente consultada durante el mes de julio de 2009.

 

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Fecha de publicación: 12.09.2009