Entrevista con Carlos Ashida
|
 |
En el Museo Carrillo Gil “estamos
haciendo una recapitulación” •
La delegación de México en Arco 2005 causará
polémica • Los artistas están
más interesados en integrarse a los circuitos internacionales
que en participar en la red cultural
que nuestro país posee.
|
| Es miércoles. Noche. A punto de cumplir
tres décadas de existencia, el Museo de Arte Contemporáneo
Alvar Carrillo Gil (MACCG), una de las principales instituciones en
su tipo en México, luce pulcro y ordenado, sin rastros de la
fiesta, ni una lentejuela por ahí. Pero sus numerosas rampas
conducen a las salas que presentan una exposición que podría
titularse “El Carrillo Gil según el Carrillo Gil”,
la cual resume los trabajos de 30 años y cuya museografía
recuerda ligeramente las exposiciones escolares de fin de año.
El director, Carlos Ashida, nombrado comisario de la participación
especial de México en la Feria Arco 2005, parece fatigado pero
contento, aun cuando cojea debido a una lesión en el dedo pequeño
del pie izquierdo. |
¿Cómo
resumirías el papel del MACCG en estos 30 años?
El museo nació con el respaldo
de una colección extraordinaria (orozcos, siqueiros, riveras,
gerzsos y paalens, entre otros) que le dio sentido, pero asumió
una tarea que era muy necesaria y representaba un grado de riesgo:
la experimentación y la investigación sobre el continuo
replanteamiento de las estrategias de producción y concepción
de la obra artística. Ha sido pionero en esa línea,
y la suma de esfuerzos han dado como resultado una institución
especializada, claramente posicionada.
¿El aniversario se te impuso
de algún modo?
No, para nada. Para quienes formamos el equipo de trabajo
es un tanto simbólico en el sentido de cerrar un ciclo,
hacer una balance y marcar un reinicio que está señalado
por la historia del Museo, pero que debe tomar en cuenta las nuevas
condiciones que imperan en nuestra realidad cultural, como la
globalización, o que el sistema de museos en la Ciudad
de México haya incorporado en numerosos espacios la presencia
del arte contemporáneo. Ante este nuevo escenario, estamos
reflexionando sobre qué ajustes debemos hacer para que
nuestro rol no sea redundante y siga aportando a la reflexión
y difusión de la producción artística más
fresca y propositiva de nuestro país.
|

Kara Walker |
| ¿Entonces no
tienes decidido por dónde llevar ese ajuste?
Hay varias hipótesis que estamos tratando de desarrollar.
Una es tratar de romper algunas barreras que siguen existiendo
entre el público que nos frecuenta. La colección
permanente tiene la atención de cierto tipo de personas
que no extiende ese interés por la propuesta contemporánea.
Y viceversa. Queremos hacer un cruce de referencias y lograr que
el público llegue a establecer vínculos entre temas
que son de su interés, y otros que les resultan ajenos.
Ashida pone como ejemplo el proyecto siguiente del Museo, compuesto
por tres exposiciones simultáneas cuyo hilo conductor es
el dibujo. Se trata de La serie de la verdad, de Orozco; una colectiva
de doce artistas extranjeros y nacionales que “son agudos
críticos, gente que a través de la línea plantea
reflexiones existenciales sumamente eficaces”, y otra de la
artista negra estadounidense Kara Walker, quien establece un paralelismo
entre la historia de los estados sureños de EU donde el esclavismo
tuvo fuerte raigambre, “y la agenda política que el
muralismo mexicano en algún momento practicó”.
La intención es superar una polémica vigente
en el ámbito de las artes visuales “entre gquienes
son vanguardistas avant la letre y los tradicionalistas que reclaman
la pertinencia de los géneros ortodoxos”.
Apelando al dibujo, “uno de los medios de expresión
creativa más básicos”, y a una temática
común a creadores recientes e históricos, dice Ashida,
se intentará “traer a cuento reflexiones que tengan
que ver más con los contenidos de las propuestas, más
allá de los instrumentos con que fueron realizadas o de
la época en que fueron creadas.
Es una pausa en la línea que el museo ha venido desarrollando,
de creación con tecnología y medios alternativos,
para echar una mirada un poquito hacia atrás, y situarnos
en la perspectiva que creemos más interesante, la de las
ideas.
|

Carlos Amorales |
Entonces, lo que va a distinguir
al MACCG en medio de la oferta museográfica…
Es una especie de recapitulación,
eso es lo que estamos haciendo. Otro de los programas que vamos
a desarrollar tiene que ver con las prácticas contemporáneas
de lo que antes se llamaba muralismo. Es decir, muchos artistas
de diferentes latitudes del planeta han adoptado la realización
de pinturas directas al muro con una óptica adecuada a
sus intereses expresivos, y vamos a hacer una reflexión
sobre eso.
Dado que México tiene bastante
qué decir respecto a ese tema, el Museo lo usará
como una oportunidad para combinar su vocación internacionalista
con una reafirmación de su pertenencia. Queremos hacer
la afirmación de que somos una institución mexicana
ubicada en un contexto propio (cuya fuerza) haríamos mal
en ignorar por este afán de integración a los procesos
internacionales o a mainstream.
|
¿Significa que el Museo tiene
calculada una cuota para los artistas mexicanos?
Por supuesto que sí. El MACCG ha
ido subiendo sus niveles de exigencia en estos 30 años.
Aunque sigue abierto a propuestas novedosas y no necesariamente
respaldadas por una carrera larga, los niveles de exigencia cada
vez son mayores. Por otro lado, la inevitable participación
de un referente externo también ha ido adquiriendo peso
en nuestra programación, pero no queremos tenerlo a costa
de la presencia de nuestra comunidad local. Lo que queremos es,
en todo caso, establecer puntos de encuentro y de reflexión,
en el sentido de pensar y de reflejar, de verse en sus contrapartes.
Sobre esta línea, hemos resentido,
lo digo a título personal, que la atención de la
comunidad artística mexicana está vertida hacia
fuera, los artistas están más interesados en integrarse
a los circuitos internacionales que en participar en la red cultural
que nuestro país posee. Uno de los retos que nos estamos
planteando es cómo generar dentro de este museo una plataforma
de discusión que pueda atraer la atención, de una
forma poderosa, intensa y productiva, de nuestra comunidad artística.
|
| ¿Puedes
darnos nombres de artistas o corrientes considerados?
Sí, por supuesto que los hay, pero mencionarlos sería
gratuito, sin dar el suficiente contexto como para que se entienda
su participación… Habrá nombres reconocidos
porque nos resulta importante hacer cierto tipo de balances de
carreras muy desarrolladas, es el caso de Miguel Calderón
o de Carlos Amorales. Y habrá otros que esperamos sean
propuestas frescas y hasta sorprendentes.
|
|
| Presencia del arte mexicano en Arco 2005 |
|
| En relación con Arco
2005, la decisión sobre las galerías que conformarán
la delegación mexicana ya debe estar tomada…
En su parte medular está tomada.
|
Salvo algunos ajustes que podrían significar
la inclusión de alguna participación más, hay
17 galerías invitadas. Ashida, quien constantemente se masajea
la piel de la frente, se apresura a advertir que no puede proporcionar
nombres, debido a que el protocolo instituido por los organizadores
(CONACULTA, INBA, embajadas, entre otros) le niega esa facultad,
pero explica a la reportera:
En cuanto a la selección de galerías,
en un primer impulso nos inclinamos a tratar de formar un grupo
que estuviera decididamente dedicado al arte contemporáneo.
Pero esta línea pronto mostró sus limitaciones y
tuvimos que reconsiderarla, para incluir algunas referencias de
orden histórico, galerías que han tenido una presencia
fuerte en momentos anteriores de nuestra historia y de la producción
de las artes visuales. Entonces la composición va a ser
diversa, va a haber galerías con muchos años de
operación, y otras de muy reciente aparición, habrá
pequeñas y grandes...
|

Miguel Calderón
|
¿Cuáles fueron esas limitaciones
del primer criterio de selección?
Que era parcial. Que no se sostenía
por su propia lógica, tenía que plantearse procesos
que habían venido operando desde décadas atrás
y que están en la expectativa tanto de la comunidad madrileña
como toda la comunidad flotante internacional que llega a esta
cita. Empezamos a percibir que además de querer entender
lo que está sucediendo en el último minuto, están
interesados en tener un acercamiento con artistas establecidos,
maestros incluso de la modernidad.
¿Qué esperas que suceda con
esta representación?
Estoy seguro de que va a ser polémica,
dentro del medio galerístico. El número de galerías
que vamos a incluir es francamente pequeño en relación
con el total de las que están operando: visitamos unas
60 galerías, no solo en la Ciudad de México sino
en Mérida, Guanajuato, Guadalajara, Monterrey, Puebla,
Tijuana, Oaxaca.
Por otro lado lo que quisiera que sucediera,
es que pueda satisfacer a diferentes sectores y no a uno solo,
que no haya reacciones en blanco y negro, que a unos les encanta
y otros lo rechazan, nos queremos mover en los tonos medios de
este espectro. Y está implícito también el
propósito de revelar la potencia de México en el
campo de la producción artística, que desde nuestro
punto de vista está en un muy buen momento.
¿Crees que 17 galerías alcancen
a mostrar eso?
Creo que sí. Tal vez queden fuera
algunos matices interesantes, pero en sus grandes rasgos, creo
que sí…
¿Conocías todas esas galerías?
Hubo algunas sorpresas. Nos encontramos
con 3 o 4 proyectos de los que no teníamos antecedentes
y resultaron muy alentadores. Del número de visitas que
hicimos al menos la mitad está compuesto por galerías
con una orientación muy comercial y sin un rigor lo suficientemente
fuerte como para armar un programa no solo con un valor comercial
sino también cultural.
|

Carlos Amorales |
¿Y
sobre los arquitectos que van a diseñar uno de los espacios
chillout?
Eso está todavía en concurso. Es una modalidad
que la Feria ha venido usando. Eligen a una institución
académica del país invitado para que la comunidad
seleccione una propuesta (elaborada por alumnos) para ser materializada
en el contexto de la Feria. Eso apenas está arrancando
en la Facultad de Arquitectura de la UNAM.
¿En la actividad paralela, tienen
ustedes injerencia?
Hay 24 eventos paralelos en 16 lugares diferentes de la ciudad,
y sí tenemos una participación en tanto que estamos
tratando de evitar redundancias, y de canalizar iniciativas de
manera que la suma de todas ellas sea una propuesta coherente
y lo más diversificada posible.
|
“Fui un pésimo galerista”
Ashida pellizca pequeños mechones de los
cabellos de su sien cuando se le pregunta cómo conviven su
formación como galerista y su actual responsabilidad pública.
Bueno, fui un pésimo galerista.
“¿Fui?” ¿Ya
lo dejaste?
Sí, por supuesto. Mi involucramiento
con la curaduría y con la promoción en el campo
cultural y no comercial fue una decisión que tomé
hace mucho tiempo, mucho antes de llegar al Carrillo Gil. Incluso
mi inserción en este medio se dio en la actividad galerística
porque en Guadalajara no existía otra opción, al
menos para mí.
Si digo que fui un fracaso es porque en
términos económicos no logré muy buenos resultados,
los logré en otro sentido, vamos, tuve la satisfacción
de crecer junto con muchos artistas que en ese momento estaban
en el arranque de sus carreras.
|
|
| Yo
creía que guardabas alguna conexión…
La conexión que tengo y que es muy clara para todo
el mundo, es que esa actividad galerística fue cedida a
mis hermanas. Yo les ofrezco asesoría, como se hace con
los parientes. Lo que ha sucedido conmigo es que he tenido que
formular un modelo propio basado en mi circunstancia personal
y en mis capacidades profesionales, y creo que es una situación
que podría suponer una especie de conflicto de intereses,
pero…no se trata nada más de que yo asevere que tengo
la conciencia tranquila ni mucho menos, sino que mi carrera ha
estado a la vista y creo que tan no se ha dado esa confusión
de propósitos que, por modesto que sea, creo tener un reconocimiento
de estar calificado para realizar las tareas que en este momento
estoy realizando.
|

Perla Krauze |
| Ashida, quien en la década pasada impulsó
la Expo Arte Guadalajara, dirigió la galería Arena
México de su propiedad y estuvo a cargo del Museo de las
Artes de la Universidad de Guadalajara, afirma:
Sin duda, a las personas que están en responsabilidades
como la que yo tengo, se nos reconoce algún tipo de destreza
en este campo, algún tipo de juicio. Pero esa calificación
no nos autoriza a imponer una visión, sino tenemos que
utilizar esa destreza para los fines de una institución
pública de repercusión comunitaria.
“En mis tiempos de free lance, no sólo como
galerista sino como curador, no tuve consideraciones que no fueran
las que a mí en lo particular me interesaban o me apasionaban.
Ahora sigo teniendo un entusiasmo, pero también me doy
el margen para incluir cosas que tal vez no sean del todo de mi
agrado o de mi interés, pero reconozco su derecho a participar
en las actividades, ya sea de este museo o de este programa para
España, y que por lo tanto convoco, apoyo y desarrollo
con la misma determinación que lo haría para mi
proyecto personal, en el que están materializadas mis convicciones
y mi sensibilidad, cualquier cosa que sea esto”.
|
|