Entrevista a Juan Carlos Jaurena
Promete devolver a Ex Teresa su vocación como espacio para el performance

Réplica21

Patricia Ruvalcaba

* El nuevo director instituirá muestras semanales y un festival dedicado a esa disciplina
* Anuncia que es muy probable un cambio de sede

“Regresar al performance y servir a los artistas mexicanos”. Así resume Juan Carlos Jaurena (Ciudad de México, 1964) el sentido en que piensa ajustar la vocación de Ex Teresa Arte Actual, recinto cuya dirección acaba de asumir y cuya operación encontró “descuadrada”.

Artista plástico con intereses en la pintura, el performance, el arte objeto y la instalación, Jaurena fundó y dirigió los espacios El Departamento y El Ghetto. Viene de la galería José María Velasco (JMV), dependiente –como Ex Teresa-- del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Bajo su dirección, la JMV recobró vigor y estableció una relación fructífera con el bravo vecindario de la colonia Morelos, donde se ubica.

Aunque oficialmente Jaurena asumió el despacho de Ex Teresa el 1 de septiembre pasado en sustitución de Guillermo Santamarina (1998-2004), el relevo se retrasó dos semanas; cuando replica21.com habló con él, llevaba cinco días trabajando allí.

¿Cuáles son tus primeras impresiones?

Yo conozco este centro cultural desde su fundación. Primero vine como público y luego presenté piezas mías de performance, en diferentes años. Ahora como director puedo entrar tras bambalinas, y en principio lo noto como descuadradado.

Jaurena se refiere a cierto nivel de informalidad que según él predomina en las tareas de Ex Teresa. “Yo tengo una manera de hacer las cosas, en la cual las actividades siempre salen a tiempo, siempre salen con mucho orden, se le trata bien a los artistas, al público, en fin. Aquí la gente se malacostumbró a hacer las cosas en cierta manera; supongo que si los entrevistas dirían que las cosas están muy bien y que así se han hecho siempre, pero yo voy a intentar cambiarlas”.

Esta declaración suena natural si uno considera la apariencia de Jaurena: traje sastre y corbata, cuidadoso corte de pelo, aura discretamente perfumada. Ni rastro de su pasado como miembro del grupo Sindicato de Terror. Parece más un operador de bolsa que un artista alternativo, y su intachable pulcritud permite adivinar una mente sistemática, ordenada. Agreguemos que no tiene pelos en la lengua y que posee una determinación serena.

¿Cómo piensas balancear las funciones del museo, es decir, exhibición, investigación, servicios educativos...?

Me interesa mucho realizar un calendario de exposiciones que cubra todo el año. Estoy planeando cinco exposiciones que duren entre seis y siete semanas cada una; con las dos o tres semanas de montaje y desmontaje que requieren, cubriría todo el año.

Me preocupa que, en los últimos años, a veces entras y no hay nada, está vacío. Yo procuraría tener una exposición, no por tenerla, sino una exposición muy bien curada, para que permanentemente haya algo qué ver, salvo durante los montajes.

De manera paralela, Jaurena quiere instituir lo que tentativamente llama “Sábados de performance”, con artistas nacionales o extranjeros, consolidados o principiantes.

“Entonces tendríamos dos calendarios diferentes de exhibiciones: las temporales, y los performances. Aparte me gustaría que hubiera un festival de performance, anual o bienal –de un mes, durante el cual se suspenderían las muestras sabatinas--. Y está el festival de arte sonoro, que vale la pena seguir llevándolo a cabo”.

Otra modalidad de exposiciones serían los “proyectos especiales”, que desarrollarían artistas de todo el mundo que soliciten un lugar, presenten propuestas serias y estén dispuestos acoplarse a los espacios disponibles –azoteas, patios, banqueta, etcétera-- fuera de las salas principales.

¿Qué criterios estrictamente estéticos aplicarás para seleccionar obra?

(Sonríe) Ahí sí yo creo va a ser muy amplio, porque tengo la intención de invitar a curadores externos. Por ejemplo, hablar con Lorena Wolffer, quien fue curadora de este centro, y decirle oye, te invito a que hagas una curaduría de lo que tú tengas en mente en este momento. Igual con Abraham Cruz Villegas, Erick Castillo, Edgardo Granado... Y bueno, cuando yo tenga mi propio equipo de curadores, porque aún no lo he conformado, discutiremos el plan.

Conceptualmente, ¿cómo se diferenciaría Ex Teresa de otros recintos?

Bueno, yo trataría del volver a los orígenes. Recordemos que el primer festival de performance se realizó en el Museo del Chopo en el 92. En 93 nace este centro con el nombre de X Teresa Arte Alternativo, como un lugar para el performance, pero en los últimos años aquí ha bajado mucho esa actividad. Entonces quiero regresar a esos orígenes, y si lo logro, estaría marcando la diferencia con otros espacios, porque ellos no precisamente exhiben performance, aunque a veces lo hagan.

Ahora, me interesa mucho apoyar a los artistas nacionales. Es decir, sí voy a tener artistas de Latinoamérica y de Europa, pero van a ser los menos. Ahí sí me voy a replegar a darle una oportunidad a los nacionales, porque tenemos muchísimos y muy buenos.

“No es por un espíritu nacionalista o cerrado”, aclara. Considera un acto de coherencia el que si el INBA forma en sus escuelas artistas --que luego “andan tocando puertas sin que se las abran”-- debe reservarles una parte de sus sitios de exhibición. También señala que el espacio será facilitado a quienes presenten “proyectos sólidos, y creo que hay para mucho”.

No más raves

“No creo yo continuar con el esquema de las fiestas nocturnas que aquí se han hecho”, dice Jaurena. “El edificio yo creo que no aguanta tener aquí 500, mil personas, música a todo volumen, etcétera. Yo quisiera convertir este centro cultural en algo cercano a los jóvenes, cercano a la gente, pero alejado del ambiente rave y de situaciones que se pueden confundir un poco con cosas ilegales, como el consumo o la venta de drogas”.

En cuanto servicios educativos, planea invitar “a teóricos de arte, a historiadores y demás” a dar cursos teóricos, así como a artistas, a que impartan los cursos de performance, instalación o arte sonoro.
Mediante el programa de visitas guiadas espera atraer a asociaciones de personas de la tercera edad o con discapacidad, y de otros tipos, y no sólo a las escuelas primarias o secundarias.

Las publicaciones se reducirán catálogos de las exposiciones principales y, posiblemente, se hagan coediciones. Ni hablar de la posibilidad de adquirir acervo, Jaurena la descarta, tanto por falta de recursos como de condiciones para albergarlo. “Salvo el acervo documental, que son videos, discos compactos, archivos de computadora, y en papel”. Este material es un compendio bastante rico y valioso.

¿Y la investigación?

Bueno, no he contemplado que podríamos hacer; estoy apenas haciendo una lista de quiénes podrían ser mi próximo equipo de trabajo, y con base en eso habrá que ver quién se puede abocar a hacer investigación.

Un accidente interesante

Ex Teresa Arte Actual suele ser un accidente interesante para los turistas que recorren el centro histórico de la Ciudad de México en busca de templos coloniales, explica Jaurena. Esta clase de visitantes, junto a quienes tienen intereses estéticos precisos, y los asistentes a las fiestas de tipo rave en que suelen terminar algunas inauguraciones, componen las 3 mil visitas que se reciben cada mes.

Fundado en 1993 en el ex templo y convento de Santa Teresa la Antigua (1616, de la orden de las Carmelitas Descalzas), Ex Teresa tiene entre sus objetivos “Apoyar y difundir las manifestaciones artísticas interdisciplinarias y de experimentación como son: video, cine, performance o acción virtual e instalación en conexión con las áreas de danza, música, literatura y artes plásticas, entre otras”. Este propósito, tan vago como abarcador, no coincide del todo, como puede inferirse, con las intenciones de Jaurena.

Entre un asunto y otro, anuncia que es muy probable que Ex Teresa cambie de sede.

¿Qué tan firme es esa idea?

Un 80 por ciento.

Pero todavía no...

No, no hay una sede, se está buscando un inmueble, pero en la última reunión que tuve con las autoridades del INBA, se habló en el sentido de que nos vamos a cambiar. Este edificio tiene graves problemas: se está hundiendo, es muy húmedo, el drenaje no es adecuado, al parecer no se puede arreglar porque requiere un permiso especial del INAH, en fin, no es algo que se pueda solucionar para quedarse en este edificio, en algún momento nos tendremos que ir a otro inmueble.

Me llama la atención que te refieras al lugar como “centro cultural” y no como museo o galería, que es la forma en que suele considerársele, incluso por parte del propio INBA.

Para mí un museo es un espacio que tiene acervo. Y al no tener acervo, yo creo que Ex Teresa es un centro que realiza actividades culturales, pero no un museo.

Jaurena aprovecha el punto para explicar cómo el recinto sufre la paradoja de dedicarse a expresiones artísticas que necesitan un amplio margen de libertad espacial, en un edificio cuyo funcionamiento es muy limitado debido a su valor patrimonial.

Ex Teresa Arte Actual exhibe instalaciones de Laura Anderson Barbata (hasta el 3 de noviembre) y del 8 al 24 de ese mes expondrá documentación de lo ofrecido entre 2000 y 2002 por varios recintos dependientes del INBA

 

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Fecha de publicación: 03.11.2004