“Regresar al performance y servir a los
artistas mexicanos”. Así resume Juan Carlos Jaurena
(Ciudad de México, 1964) el sentido en que piensa ajustar
la vocación de Ex Teresa Arte Actual, recinto cuya dirección
acaba de asumir y cuya operación encontró “descuadrada”.
Artista plástico con intereses en la
pintura, el performance, el arte objeto y la instalación,
Jaurena fundó y dirigió los espacios El Departamento
y El Ghetto. Viene de la galería José María
Velasco (JMV), dependiente –como Ex Teresa-- del Instituto
Nacional de Bellas Artes (INBA). Bajo su dirección, la
JMV recobró vigor y estableció una relación
fructífera con el bravo vecindario de la colonia Morelos,
donde se ubica.
Aunque oficialmente Jaurena asumió el
despacho de Ex Teresa el 1 de septiembre pasado en sustitución
de Guillermo Santamarina (1998-2004), el relevo se retrasó
dos semanas; cuando replica21.com habló con él,
llevaba cinco días trabajando allí.
¿Cuáles son tus primeras
impresiones?
Yo conozco este centro cultural desde
su fundación. Primero vine como público y luego
presenté piezas mías de performance, en diferentes
años. Ahora como director puedo entrar tras bambalinas,
y en principio lo noto como descuadradado.
Jaurena se refiere a cierto nivel de informalidad
que según él predomina en las tareas de Ex Teresa.
“Yo tengo una manera de hacer las cosas, en la cual las
actividades siempre salen a tiempo, siempre salen con mucho orden,
se le trata bien a los artistas, al público, en fin. Aquí
la gente se malacostumbró a hacer las cosas en cierta manera;
supongo que si los entrevistas dirían que las cosas están
muy bien y que así se han hecho siempre, pero yo voy a
intentar cambiarlas”.
Esta declaración suena natural si uno
considera la apariencia de Jaurena: traje sastre y corbata, cuidadoso
corte de pelo, aura discretamente perfumada. Ni rastro de su pasado
como miembro del grupo Sindicato de Terror. Parece más
un operador de bolsa que un artista alternativo, y su intachable
pulcritud permite adivinar una mente sistemática, ordenada.
Agreguemos que no tiene pelos en la lengua y que posee una determinación
serena.
¿Cómo piensas balancear
las funciones del museo, es decir, exhibición, investigación,
servicios educativos...?
Me interesa mucho realizar un calendario
de exposiciones que cubra todo el año. Estoy planeando
cinco exposiciones que duren entre seis y siete semanas cada
una; con las dos o tres semanas de montaje y desmontaje que
requieren, cubriría todo el año.
Me preocupa que, en los últimos
años, a veces entras y no hay nada, está vacío.
Yo procuraría tener una exposición, no por tenerla,
sino una exposición muy bien curada, para que permanentemente
haya algo qué ver, salvo durante los montajes.
De manera paralela, Jaurena quiere instituir
lo que tentativamente llama “Sábados de performance”,
con artistas nacionales o extranjeros, consolidados o principiantes.
“Entonces tendríamos dos calendarios
diferentes de exhibiciones: las temporales, y los performances.
Aparte me gustaría que hubiera un festival de performance,
anual o bienal –de un mes, durante el cual se suspenderían
las muestras sabatinas--. Y está el festival de arte sonoro,
que vale la pena seguir llevándolo a cabo”.
Otra modalidad de exposiciones serían
los “proyectos especiales”, que desarrollarían
artistas de todo el mundo que soliciten un lugar, presenten propuestas
serias y estén dispuestos acoplarse a los espacios disponibles
–azoteas, patios, banqueta, etcétera-- fuera de las
salas principales.
¿Qué criterios estrictamente
estéticos aplicarás para seleccionar obra?
(Sonríe) Ahí sí
yo creo va a ser muy amplio, porque tengo la intención
de invitar a curadores externos. Por ejemplo, hablar con Lorena
Wolffer, quien fue curadora de este centro, y decirle oye, te
invito a que hagas una curaduría de lo que tú
tengas en mente en este momento. Igual con Abraham Cruz Villegas,
Erick Castillo, Edgardo Granado... Y bueno, cuando yo tenga
mi propio equipo de curadores, porque aún no lo he conformado,
discutiremos el plan.
Conceptualmente, ¿cómo se diferenciaría
Ex Teresa de otros recintos?
Bueno, yo trataría del volver
a los orígenes. Recordemos que el primer festival de
performance se realizó en el Museo del Chopo en el 92.
En 93 nace este centro con el nombre de X Teresa Arte Alternativo,
como un lugar para el performance, pero en los últimos
años aquí ha bajado mucho esa actividad. Entonces
quiero regresar a esos orígenes, y si lo logro, estaría
marcando la diferencia con otros espacios, porque ellos no precisamente
exhiben performance, aunque a veces lo hagan.
Ahora, me interesa mucho apoyar a los
artistas nacionales. Es decir, sí voy a tener artistas
de Latinoamérica y de Europa, pero van a ser los menos.
Ahí sí me voy a replegar a darle una oportunidad
a los nacionales, porque tenemos muchísimos y muy buenos.
“No es por un espíritu nacionalista
o cerrado”, aclara. Considera un acto de coherencia el que
si el INBA forma en sus escuelas artistas --que luego “andan
tocando puertas sin que se las abran”-- debe reservarles
una parte de sus sitios de exhibición. También señala
que el espacio será facilitado a quienes presenten “proyectos
sólidos, y creo que hay para mucho”.
No más raves
“No
creo yo continuar con el esquema de las fiestas nocturnas que
aquí se han hecho”, dice Jaurena. “El
edificio yo creo que no aguanta tener aquí 500, mil personas,
música a todo volumen, etcétera. Yo quisiera convertir
este centro cultural en algo cercano a los jóvenes, cercano
a la gente, pero alejado del ambiente rave y de situaciones
que se pueden confundir un poco con cosas ilegales, como el
consumo o la venta de drogas”.
En cuanto servicios educativos, planea invitar
“a teóricos de arte, a historiadores y demás”
a dar cursos teóricos, así como a artistas, a que
impartan los cursos de performance, instalación o arte
sonoro.
Mediante el programa de visitas guiadas espera atraer a asociaciones
de personas de la tercera edad o con discapacidad, y de otros
tipos, y no sólo a las escuelas primarias o secundarias.
Las publicaciones se reducirán catálogos
de las exposiciones principales y, posiblemente, se hagan coediciones.
Ni hablar de la posibilidad de adquirir acervo, Jaurena la descarta,
tanto por falta de recursos como de condiciones para albergarlo.
“Salvo el acervo documental, que son videos, discos compactos,
archivos de computadora, y en papel”. Este material es un
compendio bastante rico y valioso.
¿Y la investigación?
Bueno, no he contemplado que podríamos
hacer; estoy apenas haciendo una lista de quiénes podrían
ser mi próximo equipo de trabajo, y con base en eso habrá
que ver quién se puede abocar a hacer investigación.
Un accidente interesante
Ex Teresa Arte Actual suele ser un accidente
interesante para los turistas que recorren el centro histórico
de la Ciudad de México en busca de templos coloniales,
explica Jaurena. Esta clase de visitantes, junto a
quienes tienen intereses estéticos precisos, y los asistentes
a las fiestas de tipo rave en que suelen terminar algunas inauguraciones,
componen las 3 mil visitas que se reciben cada mes.
Fundado en 1993 en el ex templo y convento
de Santa Teresa la Antigua (1616, de la orden de las Carmelitas
Descalzas), Ex Teresa tiene entre sus objetivos “Apoyar
y difundir las manifestaciones artísticas interdisciplinarias
y de experimentación como son: video, cine, performance
o acción virtual e instalación en conexión
con las áreas de danza, música, literatura y artes
plásticas, entre otras”. Este propósito, tan
vago como abarcador, no coincide del todo, como puede inferirse,
con las intenciones de Jaurena.
Entre un asunto y otro, anuncia que es muy
probable que Ex Teresa cambie de sede.
¿Qué tan firme es esa
idea?
Un 80 por ciento.
Pero todavía no...
No, no hay una sede, se está buscando
un inmueble, pero en la última reunión que tuve
con las autoridades del INBA, se habló en el sentido
de que nos vamos a cambiar. Este edificio tiene graves problemas:
se está hundiendo, es muy húmedo, el drenaje no
es adecuado, al parecer no se puede arreglar porque requiere
un permiso especial del INAH, en fin, no es algo que se pueda
solucionar para quedarse en este edificio, en algún momento
nos tendremos que ir a otro inmueble.
Me llama la atención que te
refieras al lugar como “centro cultural” y no como
museo o galería, que es la forma en que suele considerársele,
incluso por parte del propio INBA.
Para mí un museo es un espacio
que tiene acervo. Y al no tener acervo, yo creo que Ex Teresa
es un centro que realiza actividades culturales, pero no un
museo.
Jaurena aprovecha el punto para explicar cómo
el recinto sufre la paradoja de dedicarse a expresiones artísticas
que necesitan un amplio margen de libertad espacial, en un edificio
cuyo funcionamiento es muy limitado debido a su valor patrimonial.
Ex Teresa Arte Actual exhibe instalaciones
de Laura Anderson Barbata (hasta el 3 de noviembre) y del 8 al
24 de ese mes expondrá documentación de lo ofrecido
entre 2000 y 2002 por varios recintos dependientes del INBA