(...) de José Luis Landet / Mauro Giaconi

Marco GiaconiMauro Giaconi

Naomi Rincón Gallardo

José Luis LandetJosé Luis Landet. Reconfiguración 14.
Acrílico, carbón, lino.

Tres puntos suspensivos entre paréntesis es un modo para hacer una pausa entre frases, suspenso que comprende el silencio y   el corte de un texto cuya dimensión y contenido le es inaccesible a un lector. (...) como puntuación aislada es un señalamiento abstracto de una omisión del lenguaje, pero cuyo silencio es significativo: existe un intervalo, un momento ilegible y vacío, despojado de enunciados literales, como decisión obstinada de deshacerse de las palabras por desconfianza hacia la naturaleza neurótica del lenguaje, o bien, como un revés radical a la saturación del decir o a la proliferación exacerbada de narrativas explícitas.

(...) es un diálogo visual   entre José Luis Landet y Mauro Giaconi en el que   apuestan por la creación del silencio en torno a las cosas. El dibujo ocurre en ese intervalo vacío, en la pausa intercrónica que se niega a ser medida. Porque el dibujo es un verbo que comprende intención y finalidad al mismo tiempo, es el proceso donde algo ocurre, haciendo un equivalente entre el significado, la forma y la materialidad.

(...)

Mauro Giaconi (Buenos Aires, Argentina. 1977) fija la vista en materiales y estructuras utilizados para la construcción y en objetos pequeños encontrados en el recorrido de los espacios cotidianos. Su modo de aprehensión de estos elementos es   la representación mimética, el reto de lograr el ilusionismo de la imagen, mezclado con el lenguaje de dibujo constructivo empleado en la arquitectura. Pero la mímesis se ve interrumpida con la presencia de materiales industriales, como vidrios esmerilados y mallas de alambre, colapsando de este modo el engaño   del trampantojo. Sobrepone entonces la materialidad industrial -premisa del arte minimal que elimina la mano del artista en tanto que afirma que what you see is what you get- con el trabajo de observación y meticulosidad que la mímesis requiere, conciente del agotamiento tanto de las tendencias reduccionistas del arte minimal como del reto técnico del ilusionismo.

Si bien elige el lenguaje gráfico de la arquitectura, lo hace no en función de la construcción de estructuras sólidas, sino para mostrar la fragilidad de estas, afirmando que ese lenguaje está en relación con la representación física de uno mismo, y por lo tanto está siempre potencialmente en una situación de peligro. Con esta lógica dibuja el plano de una estantería horizontal derrumbada al tiempo que derrama una mancha de pintura blanca sobre el piso debajo del cuadro, rompiendo así con la estabilidad de la imagen vertical sobre el muro. O bien, plasma muros de ladrillos o vallas sobre las ventanas de la galería, haciendo alusión a los vidrios que se pintan durante el proceso de construcción, de modo que la división y protección es eliminada por transparencia del material. El mito del progreso y de la posibilidad de erigir una construcción sólida y estable queda entonces neutralizado, señalando así la vulnerabilidad de las ciudades y sus habitantes.

Jose Luis LandetJosé Luis Landet. Reconfiguración 15.
Acrílico, carbón- lino.

En la serie de dibujos de pequeño formato de Giaconi, los objetos representados están rodeados de un espacio vacío, en el sobrio reposo de la atemporalidad, suspendidos en la quietud de una imagen silenciosa que los aisla de cargas anecdóticas. El fondo vacío subraya la historia inactiva de esos objetos triviales (una colilla de cigarro, una caja vacía, un tabique, la viruta de un lápiz) al tiempo que los sitúa en un orden privilegiado de la memoria, pues al aparecer desprovistos de un entorno narrativo, la atención se centra únicamente en el objeto estático. La sugerencia de eternidad de esos objetos suspendidos en el tiempo y espacio , despojados de un contexto, queda abolida por la sobreposición de vidrios que en unas ocaciones deforman la imagen, en otras   crean un filtro cromático entre la opacidad y la transparencia, o bien han sido quebrados, de modo que el accidente (o la decisión deliberada de romperlos) introduce la causalidad y rompe con la noción de un tiempo homogéneo suspendido.

José Luis Landet (Buenos Aires, Argentina. 1977) invade las paredes y el piso de la galería con un dibujo espacial de líneas y elipses opacos y vacíos cuya funcionalidad está anulada porque su comunicación es inoperante. Aunque sugieren una gama de posibilidades para adjudicarles palabras, su negrura y parquedad las rechaza. Prolifera orgánicamente una estructura repetitiva de siluetas planas que insiste en no decir, en no distraerse en lo anecdótico, en encerrarse en el silencio y volverse hermética para los demás. El patrón que se genera con esos globos negros del lenguaje niega el centro que corresponde a la palabra pero multiplica sus márgenes: la desolación del lenguaje se expande sobre el soporte arquitectónico.

La desconfianza en las palabras y   las narrativas literales afirma por otro lado la creencia en el desarrollo de las formas visuales concretas , es decir, en la lógica moderna de la autonomía de la forma, que se evidencía en los dibujos sobre papel.   Esta elección probablemente corresponda a una pausa -el paréntesis y los puntos suspensivos que esta muestra demarca-  de los motivos y narrativas en los que Landet   ha insistido persistentemente en su trabajo: mapas y territorios, los escudos y gurinaldas, el panóptico y los sistemas de vigilancia, el recorrido cotidiano, el nomadismo y la actividad del artista dentro y fuera del taller. O tal vez se deba a la condensación de todos estos elementos en una síntesis formal, en la que la información se presenta en un grado de abstracción tal que resulta ilegible, pues el artista se ha encerrado[1] en el taller/laboratorio a trabajar con el material del cual es ya un especialista, material suceptible tanto a la repetición de patrones, a la disección, fragmentación, reticulación y reacomodo de los componentes, como a consideraciones de ordenamiento casuales y azarosas. Como un laboratorista, el artista ordena y sintetiza todo el material recolectado para abstraerlo de los contenidos narrativos y trabajar silenciosamente en la elaboración de un lenguaje plástico donde la forma y la materialidad, la huella y el rastro, la síntesis y la gestualidad operan al mismo tiempo con los recursos gráficos que hacen manifiesta la manera abstracta en que la materia es figurada en la mente y el quehacer es figurado en el material. Esos dibujos son los fósiles de este proceso, señalamiento subrayado por las reproducciones sobrepuestas y desfazadas sobre las vitrinas, como si se tratara de depresiones negativas endurecidas, que al mismo tiempo son huella y molde de un acontecimiento.

(...)

Jose Luis LandetJose Luis Landet. Reconfiguración vitrinas. 2007.

Al eliminar la operación comunicante (...) pondera la insistencia en la forma, los materiales, las herramientas de trabajo y el proceso como tautología del hacer del arte. La paradoja es que ambos artistas dialogan entre sí, por contagio de sus métodos y soluciones.

El paréntesis marca el intervalo entre una cosa y otra. Los puntos suspensivos sugieren que la dimensión de ese intervalo es indefinida. El silencio que ocurre en ese espacio se hace con respecto a algo, y para que su efecto sea liberador debe ser capaz de desbaratar las opresiones de ese algo evitando a toda costa el dogmatismo.


(...) Exposición gráfica de José Luis Landet y Mauro Giaconi
Arroniz Arte Contemporáneo. Plaza Río de Janeiro no. 53 pb. Col. Roma.
Del 24 de abril al 20 de julio de 2007.

Mauro GiaconiMauro Giaconi.Mauro GiaconiMauro Giaconi.Mauro GiaconiMauro Giaconi.

 

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Fecha de publicación: 14.05.2007