Arena México:   Máscara contra Cabellera de Demián Flores

Réplica21

José Manuel Springer

 
Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca
  Máscara contra Cabellera
  Demián Flores

Demián FloresLa popularidad de la lucha libre no es gratuita. En este espectáculo, mezcla de mito y rito, se concentran la fantasía, el enfrentamiento entre el bien y el mal, la estrategia y la fuerza bruta con el barroquismo visual. El tratamiento de la lucha libre en el arte ha llegado a formar un subgénero de las artes, que se encuentra a la par del retrato, el desnudo o el bodegón. Así como en las luchas, en las artes visuales tienen también sus técnicos y rudos. Demián Flores (Juchitán, 1971) es de los técnicos más depurados en esto de la expresión de una forma de vida enmarcada por el cuadrilátero. Con un pulso dibujístico muy depurado Demián retrata al ubicuo gladiador de corpulenta figura, que no es otro que el representante del espíritu popular de la lucha. Los grabados expuestos resumen la ideología del luchador: no dejarse vencer, prevalecer sobre cualquier enemigo y aceptar la derrota con dignidad. Las máscaras permiten mantener el anonimato y facilitan el intercambio de identidades. La victoria elegiaca y la derrota trágica son solo los parámetros en los que se mueve la vida. Cada lucha es una puesta en escena del conflicto y cada llave una forma de superación del mismo.

Demián FloresLa exposición llama la atención por su prestidigitación gráfica. La obra es un compendio que demuestra como el grafismo se ha convertido en elemento primordial de la artes visuales de la última década. Tipografías sin patines, carteleras antiguas, textos dibujados, pintados y recortados, collage de periódicos, son combinados con técnicas propiamente artísticas: la xilografía, el grabado a la punta seca y laserigrafía. Demián es elegante en su trazo, sobrio en su uso del blanco negro y rojo, ágil para decir y contundente en su impresión. La obra del juchiteco es una manera de ver con los medios que ofrece la comunicación gráfica relacionada con este espectáculo.

Demián FloresSin alterar su significado o incurrir en la paráfrasis irónica, los grabados convierten la lucha en derroche de formas plásticas. Los valores artísticos están asociados a la figura carnal del luchador, su ballet de movimientos, y la teatralidad de su máscara. Escondidos, detrás del dibujo, que en ocasiones es denso en otras parco, se encuentran plasmados tenuemente otros signos de un pasado mítico: conejos, serpientes prehispánicas, detalles floridos.

Esas referencias entremezcladas hacen pensar en la fusión de pequeños ideales, aquellos que forman parte de nuestro ser individual. ¿Quién no se ha sentido en alguna ocasión un luchador, un héroe anónimo, abatido por la costumbre, con victorias arregladas por fuerza de las circunstancias. O quién no se ha subido al trono de la victoria, disfrutando los logros de los héroes como si fueran los propios? La lucha libre es una metáfora de la vida en común.

Hay en la obra gráfica de Demián un resabio de la historia juchiteca, que se traduce en la celebración de lo vital. La acumulación de narrativas y la reiteración de motivos plásticos, como forma de plasmar la continuidad de la vida. El tono anecdótico popular de los temas y la ausencia de composición que le dan su tono informal. Estos elementos han sido hilvanados de manera tan certera con el tema de la lucha.

Luego de ver estas estampas lo que perdura es ese sentimiento que se encuentra en la multitud que se que asiste a la lucha con regularidad: el olvido del sentimiento trágico de la vida, la banalización del sufrir como una necesidad, el carácter efímero de los descalabros y las caídas, y la solidaridad con los que han hecho de los golpes y las caídas una forma de vida.

Demián FloresDemián Flores

 

 

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Fecha de publicación: 04.02.2000