Qué es lo que fija la mirada? Dónde se posa el
ojo, desde qué posición, con cuál ángulo,
qué sucede con la información visual en la mente
que la devuelve transformada en su escencia? Estas son las preguntas
que hay que hacerse al ver una obra moderna. El entramado de
respuestas ofrece visos de interpretación. Será
la inmovilidad aparente del cuadro que fija las horas de larga
meditación. El tiempo que tarda el pincel en dejar su
carga, la suma de las pinceladas que hacen una imagen. ¿Qué
hay detrás de todo esto?
Comencemos por el dibujo. En la clase de dibujo al natural
el objetivo es captar una forma de una manera íntima.
Se trata de conocer su exterior e intuir su interior. Los ejercicios
de tiempo, desde el garabato de 30 segundos hasta la pose terminada
de dos horas, son tareas que revelan la estructura de la forma,
y la capacidad de dar un soplo de vida a los materiales.