Este fue un proyecto muy complicado en
términos operativos, pero a los curadores nos pareció
el tipo de idea que queriamos decir: utilizar públicos
que están vinculados con los paradigmas de juego en
términos de orgullo nacional, del fútbol y el
basquetbol, y convocar estos públicos para hacerlos
vivir una experiencia absurda a través de la reconceptualización
de un evento de esa manera.
JMS: Osvaldo,
mencionaste a los públicos, ¿qué tipo
de audiencia esperan ustedes en una región donde la
población es sumamente heterogénea como en Tijuana-San
Diego?
OS: Los públicos
de arte contemporáneo son muy complejos, son difíciles
de etiquetar. En una zona como Tijuana que es una zona que
tiene una población flotante enorme por el problema
de la migración, se vive una situación en torno
al arte contemporáneo muy frágil en terminos
de recursos, instituciones, etcétera. Nosotros creemos
que inSITE juega en varios niveles: relacionando a la comunidad
típica de la zona, presionando a instituciones de ambos
lados a colaborar en un proyecto como este, y colocando a
la zona como paradigmática de una especie de difusión
urbana o de reintegración Norte-Sur a partir del mundo
artístico.
InSITE como evento está adquiriendo un compromiso con
los problemas del mundo hoy día que no muchos eventos
internacionales tienen. Muchos de estos ocurren en un terreno
mucho más cerrado, mucho más circunscrito a
lo artístico. Creo que el interes de inSITE es vincular
las expresiones más radicales de la investigación
en el terreno de las artes visuales con un contexto muy problemático
. La mayoría de las piezas tienen una relación
muy específica con el contexto y eso creo que le puede
dar al evento otra manera de pensar no solo la curaduría
sino también la producción artística
en relación a un discurso crítico o más
reflexivo en torno a un contexto regional.
JMS: ¿Qué
relación tiene el panorama político actual de
los dos países con la reflexión, con la obra,
con el evento inSITE2000?
OS:
inSITE es un evento que depende en un 80 por ciento
de la iniciativa privada, por tanto, los apoyos institucionales
son de complicidad en el sentido del interes que tiene el
evento. No es un evento que dependa de las instituciones,
ni las de México ni las de Estados Unidos. Es un evento
que tiene un compromiso político en el sentido de su
manera de actuar en el marco social. Yo creo que está
fuera de todo calendario electoral o fragilidad en cuanto
a las personas que están encargadas del proyecto.
JMS: ¿Existe
algún otro evento de esta naturaleza a nivel mundial,
en el que dos países colaboren?
OS: Que yo sepa no. Una de las ideas que
tuvimos al principio era la relación de las ciudades
espejo. Es decir cómo funciona a nivel de deseo una
ciudad como idealidad de la otra. Por ejemplo, ¿qué
representa para mi como habitante estadunidense de la ciudad
de San Diego las noches de los sábados y domingos en
la ciudad de Tijuana?, ¿qué representa para
mi como Tijuanense ir de "shoping" o tener un salario
que sea pagado en San Diego? Pensamos en la relación
de ciudades como Hong Kong-China, Berlín, La Habana-Miami,
hay muchas ciudades en el mundo que viven esta especie de
relación de estructuras económicas, sociales
con una especie de frontera, dependiente una de la otra, en
términos muy complejos. Yo creo que es algo que está
sucediendo en el mundo, que ha sucedido, y creo que es una
herencia de toda la estructura postcolonial. InSITE es un
evento que sucede en ese contexto.