Las Huellas de la Alquimia

Réplica21

Luz Ma. Sepúlveda

Tim NashAnkle, fotografía cromógena, 2001.Tim Nash (Toronto, Canadá, 1962) es antes que nada un fotógrafo y el resultado final de su obra es la fotografía. Sin embargo, en estas últimas piezas que viene trabajando, Nash actúa más como un alquimista que observa vigilante los cambios que producen distintos elementos sobre el papel fotográfico. Con el empleo de pinceles y espátulas, el artista salpica, distribuye y manipula los líquidos reveladores, entonadores, viradores y otros químicos que vierte sobre el papel que simultáneamente es retratado en el proceso de deterioro incitado.

Nash es un artista que maneja cautelosamente la luz que hasta cierto punto controla, y el color, cuyo tono final se dará azarosamente. Trabaja con materiales específicamente del cuarto oscuro de un fotógrafo, pero con la técnica y espontaneidad de un buen pintor. Las imágenes resultantes en sus fotos intervenidas son generalmente abstractas aunque invitan al espectador a un mundo visual de inmersión microscópica. Formas amoebáceas, orgánicas, como de algas marinas resultan durante algunos instantes en los cuales Nash capta la fotografía, mientras siguen su camino natural de transformación y autoaniquilación al entrar en contacto con los distintos reactores a los que está expuesto el material Nash presenta el resultado intermedio como el producto final y desecha el original: no tiene caso conservar un papel destinado a la putrefacción material y, en cambio, lo que nos queda es una provocadora representación de la ilusión que el artista ha creado.

Si en las teorías formalistas del arte, una pintura es ante todo un lienzo que cubre un bastidor y que a la vez es cubierto por pigmentos que pueden representar imágenes o simplemente colores, y si se hace una analogía con la fotografía --que se trata de un papel con gelatina de plata que al ser expuesto a la luz puede recrear elementos de la realidad circundante--, la obra de Tim Nash se encuentra justamente en un estado intermedio entre estas dos definiciones. Aunque sin perder su distinción como fotógrafo, el artista se convierte también en pintor al transgredir los límites impuestos por alguna de las dos técnicas. No sabemos si el resultado se catalogaría como una fotografía pintada o una pintura fotografiada; en esta ambigüedad Nash trasciende las nociones tradicionales de purismo formal y se sumerge en una constante transición entre ambas categorías.Tim NashBoot, 2001.

Tim NashElephant sun, 2001En este campo de fértiles exploraciones que permiten las fotografías intervenidas, el artista tiene la libertad de ahondar en distintas realidades encontrándose en una constante mutación que será más rica entre menos límites oponga. La ambigüedad será un atributo loable que creará nuevas posibilidades de lectura en la que lo mutable, inestable e híbrido serán los soportes de un sentido de identificación mucho más flexible.Las obras de Tim Nash están en ese momento intermedio pero continuo conocido como liminal que dará paso a una distinta concepción del quehacer artístico. Se trata de un momento de paso cuando nuevos símbolos y significados culturales emergen. Los momentos liminales son tiempos de transición, de reacciones extremas y grandes oportunidades. Ante esta situación, es necesaria una ruptura con viejos modelos de pensamiento; un nuevo discurso moral debe surgir ya que se requiere una apertura hacia puntos de vista múltiples. Dentro de la situación posmoderna vivimos varias historias; somos múltiples y contamos nuestras varias hazañas de distintas maneras. Los paradigmas tradicionales de lo que es la pintura o lo que es la fotografía serán sustituidos por una representación que rebasa los estándares ideológicos de antaño.

Además del formato y del soporte intertécnico, las imágenes resultantes en las piezas de Nash son igualmente desconcertantes: en ocasiones se manifiestan modelos extraídos directamente de la realidad exterior (sea ésta terrenal o submarina), mientras en otras estructuran una metáfora en la que priman los factores lumínicos y colorísticos en una composición netamente abstracta.

Cuando la indeterminación es inadecuada, los resultados son caóticos, alienados del contexto cultural; cuando la ambigüedad está bien lograda y permite una sutil ruptura con los patrones establecidos, como es el caso de las fotografías de Nash, el espectador está invitado a entrar a un estado de constante fluidez que hará la experiencia visual mucho más enriquecedora.

Tim NashLooking, fotografía cromógena, 2001.

Tim NashWatershed, fotografía cromógena, 2001.

Tim NashSatalight, fotografía cromógena, 2001.

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Fecha de publicación: 30.07.2001