Las palabras y los espejos. Instalaciones de Rubén Castillo

Replica21

José Manuel Springer

Rubén CastilloAntiguo Templo de Santa Teresa,
Exposición de Rubén Castillo

Alguien dijo algo alguna vez y nadie se percató de lo dicho. Alguien pensó en la posibilidad de que esto hubiera sucedido y trató de pensar qué es lo que sucedió con lo dicho si nadie escuchaba. Pensando en silencio se dijo que era muy posible que constantemente las palabras quedaran huérfanas, siendo sólo signos sin significantes. De ser así no podrían servir como embarcación para transportar un significado entre una persona a otra. Rubén Castillo ha estado trabajando con las palabras. Las protege de su orfandad, de la terrible ausencia que es no tener sentido. Alguien como él pensó que el pensamiento y el ser sin palabras no existen. No se separan, forman un continuo. La palabra divide y une al ser.

Las palabras tienen un sentido, de izquierda a derecha dicen. En sentido inverso esconden algo: la voluntad de decir. Y Rubén Castillo ha tomado el sentido inverso de las palabras para hablar del decir mismo que encierran las palabras.

En la antiguo templo de Santa Teresa las palabras de Rubén invocan imágenes. Nos devuelven en el espejo una forma de ver, la definición de un momento o de una imagen llena de infinito; una especie de cinta de moebius que lleva de la palabra a la imagen de la palabra, del sentido al signo y viceversa.

Me gustan tanto sus frases impresas al revés sobre el altar, los muros laterales de la nave, que no quisiera interpretarlas y, por el contrario, prefiero dejarlas en la mente como una inscripción de lo inefable, una imagen devota de la lengua.

Platón pensaba que el único artista era el poeta, pues solo éste trabajaba con la mente y con una materia que era creación humana exclusivamente: las palabras y su significado. El pintor y el escultor imitaban a la naturaleza y en ese sentido no creaban nada, replicaban lo que veían. El poeta inventa el mundo, lo nombra. Realiza una creación a partir de la nada.

Rubén Castillo, colombiano, performancero, dibujante, pintor y calígrafo, lingüista, semiólogo, aficionado a los espejos y palíndromos, se dedica a sembrar la duda sobre el arte. Lo hace al presentar una definición del mismo de derecha a izquierda, que habla de la sistematización y la significación de unidades discursivas, cuando precisamente lo que hace su caligrafía es romper la sistematización y el significado, al eliminar las separaciones entre letras. Unir los signos rompe los significados y la definición se vuelve tan paradójica como tautológica.

Alguien puso alguna vez un espejo ante nuestros ojos y nadie se dio cuenta de que leíamos el mundo al revés, que siempre que vemos nuestra imagen en el espejo está al revés y que nadie parece reparar en ello. Alguien quiso poner estas cosas en claro y terminó por darse cuenta de que las palabras y las cosas se reflejan en la mente. Alguien tuvo que preguntarse en silencio quién soy yo, al ver su reflejo invertido en el espejo, al escuchar sus propias palabras preguntándose: “¿quién soy ese yo?”

Rubén CastilloRubén Castillo "Puto el que no lea"

Rubén CastilloRubén Castillo " Sistemas con vehículo sensorial adecuado"

Textos Objetuales, exposición de Rubén Castillo se presenta en Xteresa Arte Actual hasta el 24 de noviembre, 2003.

 

Comentarios

Comenta esta nota.
Envía tu mensaje en la sección CONTACTO

 

Fecha de publicación: 19.11.2003