Por supuesto, el problema no se
resuelve con instaurar políticas proteccionistas el arte
nacional vs el arte internacional y negar la entrada de arte extranjero
al museo, hay fórmulas para lograr un equilibrio en las exposiciones.
El problema central consiste en que el museo actual monitoree
constantemente su propio significado. (Qué es y para qué
sirve). Debe vigilar su mandato e incluso su nomenclatura. Si el
recinto lleva por nombre Museo de Hoy, debe vigilar que no pierda
vigencia , debe seguir un programa que le permita hablar, dialogar
con un público base y un público fluctuante.
Debe romper el hielo que lo rodea y tender un puente al público,
que sea perceptible en su programa y en su política de participación
hacia el público visitante. |