| El
tránsito de la razón al sentir y la memoria |
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La comprensión del presente obligaba al desvío
por nuestros mitos de salvación intemporales.
Transmitir, Regis Debray
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| La conclusión de una época en la
que el arte era parte de la religión ha llevado a verlo de
manera más intelectual y estética, en detrimento de
su uso simbólico ritual. A pesar de su instrumentación
como objeto de consumo, el arte sigue siendo parte importante del
capital simbólico de una cultura y la persona. |
El trabajo artístico de
Jeannette Betancourt ha estado relacionado con el simbolismo y la
interpretación personal del mito. Desde el inicio de su carrera,
hace ya más de 15 años, decidió dar pasos hacía
dentro de sí, para crear formas de una realidad no siempre
explicable en términos racionales, pero comprensible a través
de la percepción sensible.
En la actualidad el arte como oficio ha cedido ante los medios
y habilidades tecnológicos inmateriales. La escultura es
hoy una de las pocas experiencias que nos permiten el acercamiento
a la tercera dimensión, privilegiando el sentir más
que la mimesis del mundo externo. Un ejemplo de esto son las esculturas
de Jeannette Betancourt que representan un mundo interno fuerte,
forjado a través del trabajo manual con materiales inertes
y orgánicos. Jeannette es una artista que nos muestra la
vida en términos de correspondencia entre formas y espíritu.
Crear desde esa postura ha llevado a la escultora a encontrar
en la piel un material idóneo para explorar las relaciones
entre la forma inerte y la materia orgánica, que su noción
del mito une en obras representativas de lo más esencial
del ser humano. |

Éxtasis
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Reliquia |
Mientras la tecnología
computarizada nos devuelve a la ortodoxia de la Edad Media, las
formas artísticas creadas por Betancourt nos abren un espacio
de libertad donde los signos y los símbolos se entretejen
con las manos y la mirada. Es así como surgen las piezas
agrupadas bajo el título general de Vínculos, que
tienen la virtud de ofrecernos un atisbo a las profundidades del
ser humano.
Una pieza como 11 de Marzo, motivada
por el impacto emotivo que provocó la reciente masacre
terrorista en España, nos releva de la visión
fotográfica para acogernos en la reflexión del
hecho. Sus colores y formas , salpicaduras rojas con la fragmentación
y la unión al centro del tríptico, nos llevan
a ver el hecho por lo que representa . Un sentido de consuelo
emana de esa comprensión: el atentado es fuente de indignación
y también motivo de unidad del pueblo español
y el resto del mundo. Así, a través de la forma
escultórica la artista logra sutilmente transportarnos
de la razón al sentir.
¿Cómo dejar de ser racionales y abandonarnos
en el sentir? Esta es una de las preguntas que plantea la exposición
de Betancourt. Para empezar a responderla habría que
considerar que por un lado, la distorsión de los territorios
y las identidades, como de la temporalidad que ahora se ha convertido
en simultaneidad, son un preocupante resultado de la sobrecarga
informativa que a través de la imagen reduce nuestra
memoria.
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| Estamos mejor comunicados pero también
mejor preparados para olvidar. Por otro lado la transmisión
es, según el pensador Régis Debray, aquello que distingue
al arte de la técnica comunicativa. El arte habla a través
de la materia no para dar un significado único y entero,
sino para transmitir una idea, una sensación, un sentido,
que resulta más humano que cualquier otra forma de comunicación.
Las antiguas herramientas, como las artesanías y las artes
son parte esencial del principio de transmisión. |
| Entre los oficios antiguos la
talabatería, el manejo de la carnaza desde su extracción
hasta su transformación en objetos manufacturados, se convierte
en la obra de Betancourt en ejemplo de esculturas, relieves y objetos,
convertidos en símbolos y quimeras, rituales para la vigilia
y el sueño.
La obra de Jeannette nos liga al pasado, a una era en la que el
vínculo entre seres humanos era tal que todos podrían
compartirlo a través del rito y el trabajo colectivo. En
sus obras se une en ocasiones la forma de una herramienta con la
de un objeto ritual, porque es en la forma que hereda el objeto
como se transmite la intención del sujeto, de su deseo y
la imaginación de la cultura a la que pertenece.
Hay en la piel que emplea la artista el doble sentido de ser una
membrana porosa que comunica de adentro hacia fuera. Pero además,
ese material revela el sentido de contener y crecer con el cuerpo.
Son estas dos vías de las que se vale la artista para transmitir
su sentir del mundo. El conjunto de piezas titulado En lo que estamos,
nos remite a la alquimia, que tenía un símbolo para
cada elemento. Todas y cada una de las piezas constituyen una metáfora
de nuestro cuerpo y sus partes. Funcionan en la medida en que en
cada fragmento se pueden leer sueños y realidades y darles
un peso específico. |

Silencio por Omisión
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| De la escultura como memoria
Los cambios de soporte en la escultura modifican
los regimenes de creencia y pertenencia. Para una sociedad donde
lo visual es más importante que lo táctil, la producción
de símbolos está ligada al rápido consumo de
los mismos a través de las imágenes. Lo visual efímero
domina hoy. Para una sensibilidad a flor de piel, el objeto (que
también puede resultar alienante) es una oportunidad para
anclar la memoria, el recuerdo y el sentido. Los objetos que Betancourt
titula Movimientos del Alma, nos acercan a esa zona intangible de
lo humano, un lugar donde nuestros sentidos abandonan a la razón
y es el sentir lo que nos guía.

Lo que nos une
Ante la negación de lo espiritual que
se nos propone desde la cultura masiva, las esculturas de Betancourt,
como Decantación, vienen a ser algo como los tótems
antaño: nos devuelven una estructura cargada de significados,
tantos como los que puedan asociarse a los materiales y contenidos.
En otro caso, las obras Éxtasis o Voluntad pueden asociarse
con las mitologías celtas, por el gusto que ostentan en el
diseño enlazado y lo intrincado de la imagen. Silencio por
omisión y Reliquia ostentan una forma que nos recuerda a
la cultura Inca y su mítica relación con el sol. |
| En la obra de Jeannette
Betancourt la idea de identidad colectiva no es un concepto cerrado
u homogéneo. Con la articulación que hace de lenguajes,
escultóricos y pictóricos, a través de un material
vivo, la piel, común a todo el género humano, y el
enlace de elementos de la naturaleza humana y de la cultura, la
artista termina creando una red en la que todos y cada uno de nosotros
podemos encontrar elementos de identificación. Celebremos
pues esta fusión de las culturas y sus ritos presente en
estas obras, pues es en ellas donde tiene lugar el diálogo
entre culturas y tiempos, y donde se da el encuentro con uno mismo
y la memoria del rito. |

Vínculos
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