Topologías del paisaje mental: Un análisis a vuelo de pájaro de aquello
que identifica al artista citadino de hoy

Replica21

José Manuel Springer

Semionautra: inventor de itinerarios al interior de un paisaje de signos.
Dícese de un artista que produce obras o materializa recorridos singulares dentro el campo cultural.
Nicolas Bourriaud, Postproduction, 2001

Critical Art EnsembleImagen tomada del sitio Critical Art Ensemble

A primera vista parecería que el arte de hoy es tan solo un reciclaje de lo que se hacía hace 30 años. En una segunda mirada podría pensarse que el paisaje cultural es el terreno en el que los artistas mueven las cosas de un contexto a otro. Mientras los medios promueven el espectáculo y lo extraordinario como el pan de cada día, el arte recoge experiencias y las lleva a un nivel menos banal, en un rescate de lo trivial.

Según el Critical Art Ensemble “si la industria no puede basarse en la originalidad del espectáculo y la unicidad de sus productos , su rentabilidad se viene abajo. Al artista por lo tanto le corresponde ubicarse en el lugar, señalar lo diminuto, clarificar y clasificar como medios del pensamiento. Sin embargo en esta tarea su creatividad se ve acotada y cuestionada.

Un ejemplo. Hace algunos años la fotografía se basaba en captar instantáneas de la ciudad, como lo hacía Nacho López. Hoy Johnathan Hernández hace una selección de fotografías de gente aprehendida por la policía o algún cuerpo militar. Para Nacho López era la coincidencia, el estar ahí en el momento en que sucedían las cosas. Para Johnathan Hernández la foto es resultado de una búsqueda en los periódicos y encuentros casuales con imágenes impresas que clasifica y recorta. Su arte me remite al cut and paste de la computadora. Nacho López me parece más un etnólogo. Johnathan es un coleccionista que crea listas.

Douglas GordonDouglas Gordon "Deja-vu". 2000.

El arte de hoy es una actividad clasificadora de experiencias. Los artistas encuentran categorías que desarrollan a través de un coleccionismo de experiencias en el terreno de las imágenes. Los videos de Douglas Gordon son una edición lenta de las películas de Hitchcock o una selección de tomas de las películas de Martín Scorsese, o surgen de la intersección de dos películas que se proyectan simultáneamente a ambos lados de una pantalla: El Exorcista y El Bebé de Rosemary.

Actualmente las propuestas giran en torno a establecer listas, como las del escritor francés George Perec (1936-1982) en su libro Especies de espacios o sus historias no ficticias en la novela La Vida Instrucciones de Uso. Perec desarrolla una narrativa a partir de la descripción minuciosa de espacios y objetos. La articulación de estos se da por la proximidad entre sí o porque pertenecen a una categoría aleatoria, como objetos que la gente lleva en la mano cuando sale a la calle, o camas en las que dormi durante mi juventud.

Perla KrauzePerla Krauze

Si Marcel Proust es el escritor que altera la noción del tiempo, Perec es el primer escritor en utilizar la literatura como un mapa topográfico del mundo, una clasificación subjetiva que se articula con la memoria y el lugar.

La topología del lugar y el interés por lo trivial da lugar a obras como la de la mexicana Perla Krauze o el argentino Jorge Macchi, más que artistas ambos resultan semionautas en el sentido en que lo define Nicolas Bourriaud. La primera recorre la ciudad registrando grietas en el pavimento, hendiduras en las banquetas, pequeñas erupciones de hierbas que nacen en las calles, mostrando que hay microcosmos en nuestros recorridos en los que apenas reparamos. El segundo utiliza al mundo como su propia habitación y establece un recorrido alternativo siguiendo las rutas que marca el cristal roto sobre un mapa de la ciudad de Buenos Aires.

Jorge MacchiJorge MacchiHay algo de banal y trivial, algo de azaroso en esa relación con el objeto cotidiano y con el paisaje cultural. Es la energía que de desprende al caminar, o al hablar o llenar un formulario en una oficina. Las pequeñas acciones comienzan a tener más sentido para nosotros que los aspectos macro de la economía y la política. Quizá el arte de todos los tiempos reparó en estos hechos sin que pudiéramos evaluarlos, atentos como estábamos al calificar talento del autor, reconocer la técnica empleada o el tasar valor del objeto artístico. Hoy día el artista parece más interesado en lo que no es interesante, en lo que no es relevante, en lo que ya se ha dicho y está oculto en la repetición y en la trivialidad de cada momento.

Vivimos rodados de un paisaje vibrante, que se repite en nuestra mente todos los días y que está demasiado inserto en la vida para que podamos verlo o cartografiarlo. Vivimos en un paisaje mental que solo se hace evidente cuando lo repetimos o lo clasificamos en una categoría aleatoria e irracional. Cada vez que dejamos de vivir hacia fuera volvemos a la topología de nuestro paisaje mental.

 

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Fecha de publicación: 20.06.2004