Piedras en el camino, esculturas e instalaciones de Perla Krauze

Replica21

José Manuel Springer

Perla KrauzeMURO", medidas variables. Resina y
Fibra de vidrio. 2005.

Cada vez que Perla Krauze expone queda más claro que el suyo es un trabajo multidisciplinario que involucra la escultura, la arquitectura, el video y la pintura, combinados en una serie de variables que dan muestra de su habilidad para moverse en distintos medios. Aunque su tema ha sido el tiempo, la ciudad y la naturaleza, la obra se propone formalmente transformar el lugar de exposición, creando un espacio que se encuentra entre la arquitectura y la escultura. Pero más importante que la forma de presentación es lo que ésta inspira: un aumento de la conciencia del lugar que habitamos, que nos lleva a reconsiderar nuestra subjetividad dentro de ese lugar.

La más reciente instalación en la galería Nina Menocal (junio, 2005) logra articular con mayor precisión los contornos de la visión de esta artista. En la sala, un grupo de piedras en diferentes posiciones se entrelaza con un video que muestra el cielo anubarrado que cubre la ciudad. La réplica de pedazos de roca natural en vaciados de fibra de vidrio y resina apunta hacia la diferencia entre lo natural y lo escultórico, subrayando la ambigüedad que hay entre original y replica. L a duplicación es un principio discursivo que genera ideas de expansión, mimesis y simbolización. Las piedras transparentes llaman la atención sobre lo que es esencial para la escultura: el material y su relación con el espacio. Krauze toma como punto de partida a la naturaleza sin buscar su modificación estructural, para ampliar el espectro de sus estructuras y texturas, dotándolas de una transparencia y opacidad inéditas, afirmando su resistencia y absorción de la luz. Las instalaciones nos ofrecen una visión poética de la forma natural, son, por decirlo de una manera, naturalezas esculturales, piedras de luz.

La obra de Perla Krauze es producto de su interacción con el entorno. En sus recorridos por la ciudad encuentra fragmentos y fisuras que dejan ver el paso del tiempo. Lo intrigante es el hecho de que utilice un material transparente para vaciar réplicas de piedras y grietas. Si las rocas y las piedras son por lo general opacas por qué volverlas transparentes. La pregunta nos lleva a considerar el origen de las piedras como una magma blanda, líquida, que se ha solidificado. Como una metáfora, se observa en esas piedras una parte viva de la naturaleza que permanece oculta y que la artista nos revela. El efecto del material es acentuado por el uso de barras de luz blanca que dejan ver las el interior de la roca y acentúan las rugosidades de la superficie. Colocadas al azar sobre el piso la sensación que provocan es la de un paisaje ingrávido, percepción que es aumentada por la proyección de un video sobre el muro de la sala que muestra el cielo poblado de nubes. Las piedras cristalinas son una evocación de lo ligero; como las nubes, las piedras se transforman en una mimesis del cielo. Interesante resulta considerar que en una exposición anterior la artista también presentó una serie de piedras flotando en el aire.

Perla Krauze"PIEDRAS"- resina y Fibra de vidrio-Video. 2005.

Flanqueando la entrada de la sala se observa otro tipo de disposición. Un muro hecho de rocas de fibra de vidrio, cortadas en forma rectangular, semeja los restos de una construcción ártica o un antiguo templo. A unos pasos, en la esquina se observa un conjunto de piedras cuadrangulares colocadas en el piso sobre una cama de luz blanca. En ambos casos se nota el uso de la disposición cuadrangular, reticular, que ha sido una constante en la obra de la artista. Su modo de presentación de la obra, ya sea pintura, escultura o instalación obedece siempre a líneas marcadas por el ángulo recto. Ya se trate de escaleras, cajas de plomo, o superficies de tela, el ángulo de 90 grados es una constante, una manera de poner orden y sumar las partes para crear un todo perfecto. En esta disposición el efecto arquitectónico alude a la casa, a los muros de una habitación que protege y revela lo que está adentro.

Perla Krauze"NUBES" VISTA de Instalación con Video en Galería. 2005.

En estos ejes cartesianos que construye la artista existe un lugar para el accidente, el cual está dado por las superficies y las texturas blandas, oblongas, informes. Como las paredes de ladrillo y piedra, las construcciones de Perla Krauze invitan a meditar sobre la forma en que marcamos los límites entre la naturaleza y la realidad construida por el ser humano. Por medio de los muros construimos una esquina, la mitad de un cubo. Desde la infancia, en la edad adulta y en la muerte, la piedra nos protege y lleva la impronta de nuestra vida.

Desde ese punto de vista, la primera instalación, en la cual las rocas aparecen crudas, el sentimiento es otro. Ahí la roca simboliza el estado salvaje, natural, del entorno. La roca como el signo de una presencia más allá de lo humano y de lo material, es la suma de luz y calor, de una pureza blanca y transparente que asociamos con el cuarzo. En el espacio blanco de la galería las piedras y nubes que nos ofrece Perla Krauze crean una atmósfera de tranquilidad y soledad, en la que la nos encontramos con nuestro propio ser.

De suyo, la producción plástica de Perla Krauze ha tendido siempre a lo monocromático, con un uso discreto de color y el gusto por aquello que es opaco o traslúcido. Materiales como el plomo, el cristal soplado, agua y aluminio son constantes en su obra.

Además de la presencias sólidas, existe en la obra de Perla un interés por los vacíos que surgen entre la materia, por las grietas que fisuran las piedras, las arrugas de las aceras y las hendiduras en el pavimento. Las grietas son espacios negativos, lugares poco explorados físicamente pero frecuentemente recorridos por la mirada. Por medio de silicón la artista ha logrado registrar y duplicar las grietas, ya no como un espacio negativo, como una formación sólida que en su tamaño diminuto rememora una enorme cordillera montañosa.

Perla Krauze"PIEDRAS"- resina y Fibra de vidrio-Video. 2005.

En la sala central de la galería, en las esquinas que forman los ángulos rectos de muros y piso, la artista señala los rincones con un montón de piedras de colores amarillo y rosa pálido, que también han sido vaciadas a partir de piedras encontradas. Como señales de un lugar, de esa zona intransitable (las esquinas son las partes menos visitadas de una construcción), las piedras de Krauze simbolizan esos residuos de la experiencia, esas micro experiencias que dejamos olvidadas en nuestra vida. La piedra en el zapato, la piedra en el camino, la primera piedra, son alegorías que podrían aplicarse a las instalaciones, construcciones y esculturas de Krauze. Son también metáforas de nuestra subjetividad y señales de nuestro paso por el mundo.

 

 

 

 

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Fecha de publicación: 11.09.2005