Rafa Pérez : El regreso a lo real en la escultura

Rafa Pérez

José Springer

Rafa PérezComo suele suceder con la obra que expresa el choque de dos mundos: la mar y la tierra, la idea y la percepción, lo vivo y lo estéril; las esculturas de Rafa Pérez son una isla en ese mar de formas tridimensionales que ha inundado los espacios del exposición a últimas fechas. Su insularidad proviene de la capacidad de devolver a la escultura su carácter matérico y el oficio manual. La obra en cerámica de este artista español nos acerca a la expresión de las formas naturales, muy alejada de nuestra agitada e intensa existencia. Aquí vamos a ver porque la escultura cerámica sigue siendo un orden que descubre belleza en las formas más naturales y en las sencillas expresiones de lo creado por la mano humana.

La obra de este artista español pertenece a una larga estirpe de artistas que han hecho de la cerámica el medio de expresión contemporáneo, a través del cual exploran la tridimensionalidad, incorporando los elementos particulares de la escultura, el relieve, la superficie, los espacios negativos y los colores de la arcilla en contraste con dúctiles pigmentos metálicos.

Por su afición a la forma distorsionada y expresiva podría situarse esta obra en el materialismo catalán de los años 70; sin embargo, su obra tiene su orígenes en la escultura europea de entreguerras, cuando la búsqueda de formas orgánicas y constructivas llevó a los artistas a la experimentación formal abstracta de la británica Bárbara Hepworth o el griego Abramidis. No obstante, la obra de Rafa Pérez la obra tiene una deuda más grande con la vida en el Mediterráneo, particularmente del trabajo con las formas fitomorfas y zoomorfas que moran en el fondo del mar.

Brazo Gitano, arcilla, baja temperatura.

Rafa PérezLas obras atestiguan una historia de hallazgos, cual si se trataran de objetos rescatados de un lejano hundimiento marino, del cual han sido rescatadas luego de muchos años y después de que formaciones de coral se han adherido a su superficie. En esas complejas texturas, que son mitad formaciones sólidas coralinas y mitad pieles rugosas de animales, se distingue la inspiración de la herencia marina sobre la escultura. Este trabajo tan libre y tan natural, que parece un ready made encontrado en un naufragio, cuenta con la doble intención que se buscó en la escultura clásica: la de una belleza que sólo había que descubrir, porque la naturaleza ya la había creado, y la de una expresividad que el sabio toque del artista tendría que dar a la escultura con su conocimiento de la forma y del material.

Tenemos entonces que esta obra no representa nada, en el sentido de estar en lugar de otra cosa, sino que es el resultado de un ir moldeando y formando, con los movimientos de la mano sobre la arcilla, hasta crear perfiles individuales, que el artista ha ido uniendo en configuraciones por la plasticidad del mismo material. Estas construcciones o amalgamientos se transforman en un objeto bello por su propio derecho, con una pátina sutil y la extensión de sus dimensiones, que siguen la progresión que veríamos en objetos naturales como la rama o la corteza de un árbol.

Rafa PérezSin duda, muchos habrán visto en un árbol, en una roca o en la simple arena, la belleza de la que es capaz de ofrecernos la Naturaleza. Hemos admirado el color negro opaco de la arena volcánica, la dureza traslúcida del ónix con sus vetas ondulantes de contrastes transparentes. Son esas calidades puras del material que también se aprecian en las esculturas de Rafa Pérez, escultor, ceramista y hacedor de objetos que encierran dentro de si una anécdota.

Si hay alguna característica común en esta diversidad de obras esta sería el hecho de que todas son contenedores. Ya sean nidos armados con finas hojas, libros que encierran en sus páginas abismos de palabras diminutas, cráteres que detienen lava en sus entrañas o estructuras ortogonales como jaulas, las obras ostentan un interior y exterior espontáneamente trabajado.

La forma de trabajo del escultor sugiere el hecho de que cada forma ha sido sujeta al azar controlado. Una forma básica, ya sea un atado de hojas alargado y fusiforme parece haber sufrido la acción de los elementos hasta que su estructura blanda se ha ido contorsionando, abriendo, desmembrando, sin perder la forma de origen.

En otros casos las formas tratadas de forma simétrica constituye la génesis de una escultura construida en torno a una retícula o una estructura en cruz, que trae a la memoria los fardos, los atados de trigo, o las herramientas comunes en el trabajo cotidiano del campo, formas que, no cabe duda, tienden a verse como la prolongación del trabajo que realizan en las manos de quienes saben como valerse de ellas. El silencio de su presencia, como la ausencia de títulos, sugiere ese encuentro fortuito con una forma olvidada, que ha recibido la pátina del tiempo y la acción de los medios.

Rafa Pérez

Rafa Pérez

La palabra orgánica viene a la mente cuando uno intenta describir la esencia de estas construcciones. Pareciera que el origen de estas formas es algo más que un estudio en la forma natural, una evolución de la misma e incluso un momento inestable que lleva a intuir que ese objeto continuará su proceso de decaimiento. Ese lento desarrollo de la forma que la lleva a convertirse en una declaración de supervivencia a la acción de la fuerza de gravedad es lo que da su vitalidad a las piezas; es lo que las convierte en una progresión consistente con el movimiento de lienzos y paños transparentes que envuelven los cuerpos de las esculturas clásicas.

Rafa pérezDe la inspiración del mar provienen también algunas estructuras zoomórficas, en las que Rafa Pérez ha puesto especial atención a las texturas, conservando la vivacidad de los colores y los contrastes en las superficies, que traen a la mente corales y conchas marinas, o las líneas espirales que forman superficies oblongas de formas de vida submarina.

Las obras de este maduro artista nos acercan a considerar los materiales cerámicos usados y la fluidez de sus formas al desarrollo de la tridimensión. Son objetos que se dirigen a nuestra la percepción, que escapan a la simbolización o la narrativa de mucho del arte figurativo, y continúan un estrecho y fructífero camino que lleva por los terrenos de la experiencia y del dominio virtuoso de una técnica ancestral como la alfarería, en la cual cabe la expresión contemporánea del mundo real constatable en su solidez y diversidad, en el cual nos hace reparar la obra de Rafa Pérez.

 

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Fecha de publicación: 01.10.2012