Convivencias que son miradas. La visión de Cristina Kahlo

Cristina KahloOperación Ocular

José Manuel Springer

Cristina Kahlo

En las imágenes que ha creado Cristina Kahlo a lo largo de su carrera como fotógrafa artística existen varias constantes. Una muy evidente es la de la mirada, que atraviesa toda su producción. Esa obsesión por dejar testimonio de lo que se ve y de lo que se observa en lo retratado, es lo que le ha dado a su trabajo un cariz peculiar, una señal de autoría. Cristina Kahlo es la fotógrafa que intenta ver qué es lo que puede captar la cámara. Diría que la cámara le interesa más como un dispositivo de la memoria que como un aparato que atrapa el tiempo.

Recuerdo tardes de mi niñez en las que medité sobre la fascinación que me producía una cámara Polaroid que tenía un tío y con la que nos tomó algunas imágenes sin negativo alguno, en una película positiva blanco y negro. Yo imaginaba que la cámara lanzaba una red de puntos luminosos, un haz de partículas de luz, que envolvían a los objetos y los ‘transportaban’ al interior del dispositivo. Se robaban una parte que se desprendía de la realidad, los átomos invisibles que se desprenden de las cosas y que viajan en rayos de luz. Mis pensamientos se confirmaban al ver un rayo de luz pasar por una rendija, dentro de una habitación en penumbra. Se podían ver filamentos y partículas que volaban por el espacio. Me preguntaba de dónde podrían venir esos fragmentos indivisibles sino de los objetos que se convertían lentamente en polvo, de los pedazos de piel y cabello que los cuerpos iban dejando en cada lugar, mientras trascurrían en el espacio o reposaban.

Cristina KahloAl ver la obra de Cristina Kahlo me recuerda aquellos pensamientos, pero ahora sé, y puedo discernir, que existe una especie de entropía que articula el conjunto de fotografías de esta exposición, llamada aptamente “Convivencias”. La entropía es la ley de la física, de la termodinámica, que habla de una energía que poseen los objetos que no es consumida. También se conoce a la entropía como la tendencia a la pérdida de orden que posee cualquier sistema, ya sea un régimen lingüístico, mecánico, estético. Las series de imágenes de esta artista me hacen pensar en sistemas de cosas, categorías de hechos, nombres en una lista y muchas listas. Ordenamientos del mundo a partir de los tres reinos de la naturaleza: animal, vegetal y mineral. La física prolongada en sistemas estéticos entrópicos; es así como resumiría su trabajo.

En las fotografías de Kahlo, hay interés por captar lo pequeño; dicen los filósofos presocráticos que son las cosas más pequeñas –los átomos– lo que gobierna al mundo. Estas pequeñeces interesan a la mirada de Kahlo. Desde el momento que la fotógrafa propone la retina y el iris como una pantalla diminuta donde se refleja el museo y la figura de la fotógrafa. La imagen sintetiza los tres condiciones de la mirada, la del sujeto que se sabe captado, interpretable, atrapado por la lente, la del espacio en el que viajan las miradas, el patio oval del Museo Nacional de San Carlos, con sus arcadas, la de la luz que ilumina la oscuridad del iris de cada retrato, y la imagen de la propia fotógrafa que se autorretrató dentro de la mirada, con lo cual nos ofrece la ruptura del espacio de ilusión: esto es una fotografía que muestra su propia génesis y desarrollo.

El otro extremo, la antítesis de esas 45 miradas que componen la experiencia del retrato y autorretrato, sería por lógica la imagen de la mujer que oculta la mirada para evitar que el mundo penetre por sus ojos. Es la gesto protector, inspirada a partir de un dibujo del artista Pelegrín Clave (1811-1880) que representa la demencia de Isabel de Portugal. Cristina Kahlo seleccionó el tema por el simbolismo de ese gesto de la mano sobre los ojos, que protege la mirada de la acción exterior y que Kahlo interpreta con dos retratos de mujeres jóvenes y una impresión fotográfica de bajo contraste con una gama de grises muy amplia.

Los griegos pensaban que de las cosas y los hechos emanaban simulacros. Es decir nubes de átomos que formaban constelaciones invisibles para el ojo. Estos simulacros devienen en fantasmas que forman, según la filosofía clásica, imágenes. Cristina Kahlo interpreta ese proceso a través de la fotografía del busto, anónimo, de niño esculpido en yeso que observa atento, nos mira, mientras desaparece. La memoria le da existencia a todo aquello que se desvanece de nuestra vista.

 En la serie Todo es según el color del cristal con que se mire (I,II, III, IIII y V) Lo que vamos a ver es lo que no perciben los ojos, literalmente, pues Cristina Kahlo es directa como un rayo: la cabeza de Venus con los ojos cerrados, cuyos párpados harán las veces de filtros cristalinos de color. ¿Implica esto que la forma de ver es una función de la mente y no de la mirada? Ver es un acto mecánico. Al mirar interpretamos, no sólo permitimos que las cosas entren a nuestra mente, también las teñimos de algún sentimiento. Es así que convocamos al caos del mundo para restablecer un orden de nuestras percepciones.

Cristina KahloOperación Ocular es una secuencia fotográfica de imágenes y esquemas, esculturas y dibujos; son hechos de la mirada y proyecciones de la vista que la autora pone ante nosotros para ponderar categorías interpretativas: la mirada vacía, la visión científica, la última mirada antes de la muerte o la mirada mecánica, de un dispositivo sencillo pero poético: los ojos mecánicos que portaban antaño los muñecos: miradas que abren y cierran los párpados movidos por la fuerza de la gravedad.

El mérito artístico de la obra de esta exposición radica en dos cosas: proponer al museo como un archivo incontable de miradas, las de los artistas, las de los objetos que nos “arrojan su mirada” y la de los visitantes que proyectan su sensibilidad sobre los objetos y reciben de estos el simulacro de átomos que viajan en fragmentos de luz. La otra es la idea de que el arte contemporáneo, la mirada de cada época, permite interpretar el pretérito. Cada época interpreta a sus clásicos y a su pasado. Cada nueva mirada que convive con una visión pretérita actualiza el significado de una obra de arte.
Las fotografías de Cristina Kahlo arrojan literalmente una luz sobre la forma en que hemos construido el mundo a través de la fotografía, la pintura, la escultura, y el dibujo.

 

 

 

 

 

 

 

Cristina kahlo Cristina Kahlo
 
Cristina Kahlo
Fotografiás:
1. Todo es según el color del crsital con que se mire II. Impresión digital, 2013.
2. El reposo de la estrella. 2013. A partir de la obra de Pietro Tenrani, Psiqué desmayada, mármol, 1834.
3. Todo es según el color del crsital con que se mire V.Impresión digital, 2013.
4. La demencia de Isabel de Portugal I y II. Impresión digital, 2013.
5. Mirada Negativa I y II. Caja de acrílico iluminada por leds. Medidas 11.5 x 30.5 cms. Año 2013.

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Fecha de publicación:25.08.2013