El Golem gráfico. Obra de Sebastián Fund

Sebastián FundSebastián Fund, El Ilegal. [detalle] Colografía y chine-collé

José Manuel Springer

Sebastián FundReciclar es un verbo que tiene connotaciones positivas. Reutilizar es una manera de darle uso a una materia para el cual no ha sido pensada.  Reconstruir es una forma de crear a partir de lo existente. Sin embargo, reciclar personas y reutilizar su fuerza de trabajo  constituye un problema ético en el mundo actual.  Los indigentes urbanos no son reciclables, no deberían serlo, y sin embargo, frecuentemente su presencia, su imagen, y sus huellas aparecen  pérdidas entre páginas impresas, en las instantáneas fotográficas del turista y del reportero, en documentos y archivos;  son  los restos humanos  visibles de una sociedad que se fagocita a sí misma.

Sebastián Fund ha  acumulado  un archivo  de desechos  que llevan la impronta de sus dueños que usaban esos zapatos y ropa,  y que en las manos de Sebastián se convierten en rastros de una ausencia. El  novel artista recicla los desechos y  a partir de su tarea  contribuye a descubrir  la sustancia de su presencia fosilizada. Los hace visibles y les devuelve un sentido humano.En cada una de esas reconstrucciones existen claves interpretativas, maneras de agrupar y darle sentido a lo que ha perdido su significado cultural original y  ahora es reutilizado  tan sólo como un signo o una señal.   Cada par de zapatos encierra una microhistoria compartida; Sebastián Fund se encarga de reconstruirla armando rompecabezas de formas que dan origen a otras figuras y que se convierten en efigies humanas, fósiles urbanos que resisten la pérdida de la memoria que nos provoca el exceso de información.

Llegar hasta la médula, extraer el significado que pueden cargar esos zapatos, o las tiras de cinta canela; entintar los pedazos de plástico arrugado,  y construir una figura a base de adiciones y segmentos impresos,  lleva a pensar en estas obras como  imágenes del Golem de la época postindustrial.  La serie Indigentes está integrada por efigies que se yerguen como monolitos oscuros sobre la blanca hoja de papel.

Estos indigentes recuerdan la figura del Golem, creado en la tradición judaica como un ser animado  para proteger a la ciudad. Como el Golem, los indigentes de Sebastián Fund  surgen a partir de materia inerte, observan al mundo e incluso parecen  interactuar con él,  pero no tienen  conciencia de sí;  sus gestos resultan tan expresivos como inmóviles sus cuerpos.  Dice la tradición que Adán fue el primer Golem moldeado  por Dios a partir de lodo y sin  posibilidad de hablar.  La única forma de lograr que el Golem diera signos de vida  era escribir en hebreo en un pedazo de papel uno de los nombres de Dios y ponerlo sobre la frente la boca del Golem. Las leyes de la creación son el reverso de la destrucción, y la misma palabra que da vida al Golem  al serle retirada  queda convertido en polvo. El mito del Golem recuerda la idea animista asociada a la creación artística desde hace siglos: el creador da vida a su arte y lo hace hablar o expresar  sus sentimientos y emociones.  En el poema de Jorge Luis Borges, El Golem, se refiere al arquetipo de las cosas y el nombre de las mismas.  El que fabrica imágenes conoce la naturaleza íntima de las cosas.

La experiencia de Sebastián Fund en México le ha permitido sintetizar las experiencias migrantes tanto de la temática como de la técnica que emplea, que migra del dibujo de éste a la textura gráfica de la colografía (técnica de impresión en relieve por medio de texturas pegadas sobre un soporte plano).  El grabado Ilegal de Sebastián Fund muestra que su preocupación que va  más allá de la denuncia de la realidad objetiva y llega a la  empatía por la ficción, a la manera de los artistas expresionistas.  Las deformaciones de cuerpos y las adiciones de elaboradas piezas de vestuario sugieren un mundo más literario que literal.  Pierrot le Fou encarnaría un personaje salido de la vida cotidiana, si no fuera por la deformación de la cabeza, que lo hace parecer una criatura liminal, entre humano y lagarto, a medio camino entre la zoología fantástica y el costumbrismo mágico; mientras que El Mago es una visión del propio artista, con la rueda del tórculo a cuestas,  al alquimista y el mago del dibujo. 

Los ensamblajes gráficos, realizados con retazos de ropa, zapatos, y un manejo restrictivo del color, limitado al tono que le da el collage de papel (chine-collé, literalmente papel pegado),  son el reciclaje con el que Sebastian Fund se distancia de las tradiciones y entra en un terreno diverso,  demuestran la capacidad que poseen las técnicas y los lenguajes gráficos derivados de ellas para adaptarse a necesidades contemporáneas de expresión que han dejado atrás el arte no figurativo y plantean una reutilización más viva del Golem de la gráfica

 

Sebastián Fund

Sebastián Fund
Sebastián Fund

Sebastián Fund

 

Sebastián Fund

Fotografías:

1. Sebastián Fund, El Intelectual. Colografía y chine-collé.
2. Sebastián Fund, El Ilegal. Colografía y chine-collé.
3. Sebastián Fund,De la serie: Indigente. Colografía y chine-collé.
4. Sebastián Fund,De la serie: Indigente. Colografía y chine-collé.
5. Sebastián Fund,El Mago. Colografía y chine-collé.
6. Sebastián Fund,Pierrot le Fou. Colografía y chine-collé.

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Fecha de publicación: 27.04.2014