La resaca de los 90; crónica de un olvido.

Boris Viskin

Boris Viskin

Ponencia presentada por el pintor Boris Viskin durante la cuarta y última mesa redonda organizada por el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) en relación a la participación de grupos artísticos de los años 90, durante la exposición Antes de la Resaca (Nov. 2011).

Boris ViskinInvitación a la exposición de Boris Viskin

Antes que nada quisiera no agradecer la invitación del MUAC a participar en estas mesas redondas. El haber montado una exposición partiendo de los espacios alternativos de los 90´s sin incluir a ningún miembro del colectivo ZONA se me figura una falta de respeto  que siento necesario igualar.

Más allá de ofensas y resentimientos, aquí veo una falta de rigor académico aunada a una visión totalmente arbitraria de la historia que me remiten a aquellas  fotografías retocadas por regímenes autoritarios, (décadas antes de la invención del Photoshop) en un intento de acomodar la historia a modo.

Dirán que exagero pero no es el primer caso de revisión histórica donde todo un grupo de artistas importantes es pasado por alto. En el 2007 en el MUCA  fue “La era de la discrepancia”. En los simposios de SITAC,(específicamente recuerdo el titulado: “Resistencia”), de la era de la Ruptura se da un gran salto hasta la presencia de los colectivos Temístocles 44, La Panadería y a Gabriel Orozco ignorando a todo un grupo de artistas plásticos que marcaron una época, sea con su obra, su labor docente o ambas.

Me queda claro que incluir a todo mundo es  imposible pero es notorio el rechazo automático a todo lo que tenga que ver con lo manual e intuitivo. La Pintura cobra una dimensión de Gripe Porcina; una lepra incurable que hay que evitar a como dé lugar. En este sentido es que no me asombra, que aun convocado el grupo Temístocles 44 a esta muestra, no fueron invitados ni Franco Aceves Humana ni Fernando García Correa, ni Marco Arce: los únicos pintores de dicho grupo.

Alberto GironellaInvitación a la exposición de Alberto Gironella

Ya para cerrar con broche de oro: se incluyen  dos artistas: Néstor Quiñones y el Taka Fernández que en los noventas y aun hoy día, su obra pictórica es primordial en su quehacer y oh! sorpresa: de Néstor se escoge una instalación (bellísima por cierto) y al Taka se le comisiona una selección musical.

En resumen: a pesar de que la época en cuestión estuvo llena de Pintura en la exposición “Antes de la Resaca” no hay un solo cuadro. Digo: si es por falta de martillo les presto el mío….

Si algo caracterizó a los noventas fue precisamente la aparición de una camada de nuevos curadores, críticos de arte y directores de Museos que generó una ruptura entre el quehacer conceptual y las disciplinas plásticas eliminando todo tipo de diálogo o puente entre ambas. “Contemporaneum conceptualum est”. Lo contemporáneo o es conceptual o no será.

Las galerías importantes no tardaron en alinearse a los nuevos vientos renovando su plantilla de artistas como si manejasen un equipo de la Champions League. Eugenio López no solo se sube a esta nueva ola sino que se convierte en la ola misma. Basta con señalar que el 90 por ciento de los artistas convocados a esta muestra tienen piezas en su Colección Jumex.

El surgimiento de ZONA tuvo mucho que ver con esta nueva realidad. Éramos un grupo de artistas ya con cierto renombre que de pronto se halló fuera de la jugada. En palabras de Abraham Cruz Villegas en el reciente catálogo de Roberto Turnbull: “Zona fue concebida como alternativa al fracaso de algunas galerías en mantener constancia con la obra de los artistas, en generar recursos de manera sostenida y, sobre todo, difundirlas y darles proyección.”

Paul NevinInvitación a la exposición de Paul Nevin

En efecto: el primer impulso para crear Zona fue pura sobrevivencia; tener un espacio donde exponer y vender, pero a la par, había una profunda y sincera intención de retomar ideas románticas de nuestra juventud y lograr una relación más directa con el espectador. Queríamos un espacio independiente  de los caprichos de las galerías y libre de las ataduras del Estado.

Cabe recordar que en esos días las recién inauguradas Becas del FONCA  estaban impregnadas por el fraude electoral del 88. (Cuando me topo con el logotipo de CONACULTA veo un triángulo y al lado la oreja izquierda de Carlos Salinas de Gortari. )
Como grupo decidimos no aplicar a ningún apoyo o beca gubernamental.

La decisión implicó toda una carga de chamba y malabares para “sacar” cada mes. Hubo fiestas, desfiles de moda, presentaciones de libros, subastas y un rave que por poco incendia el lugar. Haciendo cuentas vendimos más chelas que cuadros.

En sus tres y pico años de existencia hubo decenas de exposiciones, muchas de ellas de gran nivel. Más allá de las individuales de nosotros mencionaré: La colectiva de “Hombres mirando hombres” curada por Eugenia Vargas (con el magnífico video de Marcos Kurtycz y las tremendas fotos de Daniel Weinstock). La contraparte femenina de fotógrafas curada por Ana Casas. La colectiva de Escultura curada por Roberto Turnbull. Las individuales de los pintores Roberto Rébora, Paúl Nevin, Helio Montiel con 130 obras, y la última individual en vida de Alberto Gironella.

Debo reconocer que en su momento no logramos crear puentes importantes con los otros espacios. Un encuentro entre Temístocles y Zona organizado por Curare no termino a golpes de milagro. Deberíamos, como artistas, haber generado los lazos que los curadores nos negaban. En los últimos días de Zona alguien llego con la propuesta de intercambiar espacios con Temístocles 44; exponer nosotros en Polanco y ellos en la Escandón. Pero las pasiones y las aguas revueltas ya mermaban los sueños.

Invitación a la exposición colectiva titulada
"Hombres mirando Hombres"

Hace un año Daniel Guzmán invitó a Roberto Turnbull y a Germán Venegas a un proyecto colectivo en la galería Kurimanzuto. Creo recordar un par de dibujos de él en Zona. Esos lazos faltaron. Visité muchas veces Temístocles 44, La Quiñonera y con menos frecuencia pero también: La Panadería; Recuerdo piezas formidables como el baño con jabones Zote de Silvia Gruner o el homenaje de los fans de Alex Lora. Pero nunca pude quitarme la sensación de estar ahí como espía o extraño.

Zona estuvo abierta a todo tipo de propuestas, pero eso no evito que la viviéramos  como una trinchera para defendernos de una realidad hostil.  Algunos hablarán de delirios de complot, pero justo una muestra como esta, a veinte años de distancia, hace evidente que no era paranoia.
Una revisión de los noventas, partiendo de los espacios que en esa época se crearon, debería haber abordado justo esta crucial bifurcación entre lo pictórico y lo conceptual que se dio en esos años. Confrontar estas dos vertientes que convivieron y definieron una década y sorprendernos mostrando ecos, relaciones ocultas y paralelismos que los egos no supieron apreciar o entender en su momento.

Pero Sol Henaro, curadora de la exposición, no sorprende. Su selección huele a Cuauhtémoc Medina. Ella puede alegar con razón, que la idea es presentar solo Arte Conceptual y  está en su derecho. Pero si la intención es, como reza la página del Museo, revisar y cito: “los espacios, publicaciones y productores artísticos que posibilitaron paulatinamente lo que se ubicó – genéricamente desde el marco relato historiográfico como “Arte Contemporáneo en México””  pues lo correcto era mostrar precisamente la gama de disciplinas que convivieron y formaron ese Arte Contemporáneo.

Y pienso que el problema va más allá de esta exposición: Comienza a ser preocupante que un museo tan importante como el MUAC se maneje como galería privada: La selección que aquí vemos no dista mucho (en espíritu), de la que configuró la inauguración del recinto. Más de la mitad de los artistas de “Antes de la Resaca” ya participaron en por lo menos otra colectiva del museo. Cuatro de ellos van en la tercera y Vargas Lugo lleva el récord con cuatro.

No quiero convertir esta ponencia en una apología de la Pintura. El tema de su vigencia me resulta odioso y ocioso. Me molesta eso si verla aislada y asediada; que sean pocas las personas en México, que logren ver los nexos entre la sensibilidad pictórica y la conceptual.

En lo personal, con ciertas reservas éticas con el grupo SEMEFO, admiro la obra de los aquí expuestos. En muchos de ellos hallo una base muy plástica, una sensibilidad totalmente de pintor. Me hubiese encantado ver un paisaje misterioso de Manuela Generali junto a la elegante pieza de Melanie Smith. Uno de los autorretratos con máscara de Salinas, de Gustavo Monroy, frente al Museo Salinas de Vicente Razo. Un objeto-escultura de Turnbull en un tête à tête con el Cruz Villegas. Una selección de autorretratos de Ana Casas que abordan las múltiples personalidades de uno mismo junto al inquietante video de Artigas. Un cuaderno hecho con desechos de cuadros de José Antonio Hernández junto a los bastidores apilados de Claudia Fernández. Una talla de Germán Venegas a la salida de los videos de Yoshua Okon, compartiendo esa carga  laberíntica de soledad. Y hablar porqué no: de contrastes también: Una pintura de Mauricio Sandoval, o de Alfonso Mena o de Yolanda Mora frente a las piezas de Eduardo Abaroa y Rubén Ortiz ;  Pintura pura y poética  versus el objeto inteligente y ocurrente.

El tema y la base teórica de “Antes de la Resaca” eran idóneos para abordar esos cruces filosóficos, abrir puertas, construir puentes, y refrescar en algo el árido panorama de la curaduría en México.

Hombre! Si de borracheras, crudas y resacas se trataba, también para eso, los de Zona, no cantábamos mal las rancheras!

Grupo Zona

Yolanda MoraInvitación a la exposición de Yolanda Mora

FOTOGRAFÍAS: cortesía de Boris Viskin

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Fecha de publicación: 29.02.2012