MÓNICA DOWER

Pintando la Imagen Movimiento

La obra pictórica reciente de Mónica Dower guarda una estrecha relación con la imagen movimiento y con la historia del videoarte; la artista elige, para cada lienzo, un autor clave y momentos significativos de alguna de sus obras para realizar una mise en scène pictórica. Lejos de meramente representar escenas de video, Dower se centra en el acto mismo de observar, y en la selección de fragmentos de cada obra, situándolos en una especie de Palacio de la Memoria, posibilitando así al público un atisbo a su imaginario personal.
Su pintura sucede en amplias salas imaginarias, enormes videoinstalaciones donde una proyección de la psique de la propia artista en la forma del personaje Oriana contempla las imágenes, para nosotros estáticas, para ella en movimiento. Hay un tiempo y espacio subjetivos en estos lienzos, en estas secuencias de historias narradas, donde nos detenemos en el instante preciso en que Oriana observa una obra de Bill Viola, o contempla un video de Mónica Dower.
Las secuencias se desarrollan y nos permiten ver fragmentos, stills de los videos, posibilitando siempre la narrativa, la secuencialidad: la diégesis. La imagen dentro de la imagen implica varios niveles de representación, estableciendo un guiño con las nociones de copia y de original; sin embargo este juego es más profundo, palpable en el video Pájaros en la Cabeza y en la correspondiente traslación pictórica Observándose a si misma. El diálogo entre ambas obras nos remite al concepto platónico de la mimesis y la pureza de la imagen mental, referencia al mundo esencial, del cual la manifestación matérica es copia. La cabeza de la artista gira de lado a lado como única huella de la imagen mental que guarda -el vuelo de los pájaros-, la imagen pura del pensamiento que no se representa, a la que sólo se hace referencia.
Oriana, figura icónica del espectador que nos proyecta hacia el interior de los lienzos situándonos dentro de las narrativas, nos lleva de la mano -como Beuys a la liebre- para  recorrer la historia del videoarte, contemplando siempre a un sujeto femenino en la pantalla como la protagonista de las historias que se desarrollan. Oriana/Mónica, a manera de exégeta, presencia las acciones, las imágenes, los sujetos, dotándolos de su propia e íntima interpretación y compartiendo este universo personal con nosotros, el ‘otro’, el espectador.

Bárbara Perea

MÓNICA DOWER
Observándose a si misma en el video “Pájaros en la cabeza", acrílico sobre tela, 120 x200 cm, 2010

Mónica Dower
Serie Pintando la imagen en movimiento, video "Seduction” de Joel Bartolomeo, acrílico sobre tela, 120 x 200cm, 2010

Mónica Dower
Pintando la imagen movimiento, video “Lonely girl” de Ellen Zweig, acrílico sobre tela, 120 x200 cm, 2010

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