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Antonio Ortiz "Gritón"

Una pequeña muestra de la obra más reciente de este gran artista, fundador de Réplica21 y querido amigo.


César Martínez

Performance, acciones e instalaciones del artista mexicano.

Marino Marini

Recorrido por la obra del expresionista italiano.


Miquel Barceló

Obra del artista Mallorquí, nacido en 1957.

 

 

No feelings: El sentido de la violencia en la obra de Joaquín Segura
Ariadna Ramonetti

Joaquin Segura
Los dos Gabrieles,
Técnica mixta,  2005
La transgresión continúa siendo un método recurrente en la historia del arte moderno y en la práctica artística contemporánea, tanto así que hoy se encuentra prácticamente agotada como mecanismo crítico. De igual manera, la provocación ha sido convertida en estética por el establishment, que satura el mercado con propuestas artísticas que buscan condicionar nuestra mirada, más no debaten ni refieren a problemáticas vigentes de manera profunda.
Cuando la estética de la subversión se atreve a cuestionar su propio medio, supera los límites del circuito artístico, generando, en ocasiones, una obra crítica  que violenta la idea de confrontación para convertirse en productora de sentido; la obra de Joaquín Segura (México DF, 1980) posee una carga transgresiva que no sólo se conforma con provocar, sino que cuestiona la existencia de límites éticos en el arte, así como sobre la violencia mediática y su injerencia en la vida contemporánea.
Desde sus inicios como artista visual, Segura ha criticado ciertas dinámicas sociales que involucran a instituciones y figuras de autoridad dentro del circuito artístico mexicano: las figuras de Gabriel Orozco, Manuel Álvarez Bravo y Frida Kahlo se convierten en parodias de sí mismos para hablarnos sobre los sistemas de legitimación y posicionamiento que operan en el mundo del arte.
Otra parte de su trabajo está relacionada con la significación  ética que asignamos a ciertos hechos ocurridos en el espacio público y que son trasladados por Segura a la ambigüedad del terreno artístico por medio del registro de acciones radicalmente violentas, como golpear a un transeúnte con una botella de vino u hostigar a otro para robarle sus botas Doctor Martens.  Aquí la obra de Segura se emparenta con la de otros artistas, como Joshua Okón o Miguel Calderón, que también han recurrido al arte acción en circunstancias y tiempos reales, para poner en tela de juicio la separación entre arte y vida y el resultante juicio estético-ético que define la práctica artística.

Joaquin Segura
Someone else´s Doc Martens,

Registro de acción, 2002

Actos eminentemente vandálicos, adquieren otro sentido al ser cometidos de manera arbitraria por el artista para discurrir en torno a la inserción del arte en la vida cotidiana y lo que es válido o no hacer en nombre de éste. La ética del productor de arte y su obra  es cuestinada a partir  de la violencia real usada como elemento presentativo, lo cual provoca un debate en torno a los límites del arte y la responsabilidad del artista con el entorno social; así como sobre la responsabilidad de las instituciones que simultáneamente censuran y promueven las acciones de Segura y otros artistas como él.


Agredir a una institución museística o a otro artista, burlar sus preceptos o golpear a un transeúnte común y corriente, son provocaciones que emanan de una línea de trabajo fundada en la violencia; entendida esta como un mecanismo de acción calculado que transgrede los derechos individuales a través de la intervención física.  De esta manera se  producen cuestionamientos que no sólo competen a un campo específico, como el del arte, sino que también parodian la política e historia global reciente. Tal es el caso de I heart bumper stickers (2004), pieza que satiriza a los enemigos de  la hegemonia estadounidense; personajes como el exgobernante haitiano Françoise Duvalier o el líder libio Mu’ammar al-Qaddafi, quienes instituyeron regímenes autoritarios en sus países de origen utilizando la violencia como instrumento represivo hacia la población o promoviendo e ideando ataques terroristas como el  atentado de Lockerbie (1988). Las calcomanias de Segura reflejan un discurso crítico inverso,  en respuesta a la agresión de los soldados norteamericanos a Libia con misiles en 1986, o los bombardeos a Hanoi durante la guerra de Vietnam en 1970.

Joaquin Segura

Joaquin Segura
100 años de luz,
técnica mixta,  2003

Joaquín Segura

I heart bumper stickers,
técnica mixta,  2004

Joaquin Segura
Sin título (Bomb Hanoi),
Caja de luz,  2007
El más reciente trabajo de Segura, presentado en abril durante la feria México Arte Contemporáneo (MACO), es una instalación titulada Feelings (2007) la cual  aborda el tema de la violencia mediática que utilizan ciertos grupos terroristas para refrendar sus demandas contra el Estado. Tal es el caso del  grupo separatista vasco ETA, el cual ha apelado desde sus orígenes (1959) a radicalización política e ideológica, recurriendo  a la violencia terorista  para conseguir  la independencia del País Vasco.
Toda ideología, religiosa, fundamentalista, de signo político o gremial, construye imaginarios sobre los cuales sustentar la justificación de sus medios y fines; en el caso de ETA, la utilización de símbolos como el hacha y la serpiente, la presencia  constante de sus militantes enmascarados en los mass media, así como las pintas urbanas y carteles que aluden a los colores de la  bandera del País Vasco, construyen el mensaje  de terror que esta facción radical busca transmitir. Joaquín Segura resignifica dicha imaginería al incorporar los contenidos ideológicos de ETA a una escultura decorativa de cerámica tipo Lladró, común en las casas de la burguesía clase media, para generar un comentario ácido sobre problemáticas vigentes como  la presencia de lo violencia en el entorno domé
stico  y la endeble noción de  tolerancia hacia la diferencia y la desigualdad en las sociedades actuales.
La instalación que alberga a dicha pieza, fue desarrollada en específico para TROLEBUS / Galería, con  la intención de reflexionar sobre  la constante utilización de objetivos civiles como blanco de ataques por parte de ETA, ya que, a través de perpetrar atentados en distintos objetivos civiles fuera del País Vasco, este grupo usa el ámbito social como teatro de operaciones, en donde la población civil se convierte en víctima y significante de un mensaje cuyo contenido es impuesto a través de la violencia. Feelings enfatiza las contradicciones  de fondo que existen en la difusión de la violencia en los medios, para comentar  sobre  cómo el odio y la radicalización vuelven insalvables las diferencias entre la política y el individuo, denotando así la fragilidad extrema de las políticas estatales para contener dichos fenómenos a través de la negociación.
Joaquin Segura
Joaquín Segura

Feelings,
Instalación, 2007

Poseedora endémica de una carga transgresiva, la obra de Joaquín Segura no sólo busca provocar, sino hacer evidente que la violencia mediática, y la culturización del miedo son temas vigentes, que generan reflexiones ante una situación incuestionable: los mass media han hecho de la violencia una dinámica tolerable; su traslado al contexto artístico por parte de Segura significa cuestionar el uso indiscriminado que damos a ésta, y cómo los sistemas políticos y sociales se han vuelto cómodamente insensibles ante su presencia.

No feelings, tíítulo tomado de una canción de los Sex Pistols

 
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publicado: 24.07.2007