Lygia Pape - In Memoriam

A la edad de 75 años la artista Lygia Pape murió el 3 de este 2004, justo durante el eclipse lunar.Lygia Pape

Lygia Pape, fue una de las figuras más representativas del movimiento neoconcreto brasileño. Como todo movimiento, es difícil marcar su origen con una fecha exacta. Convencionalmente se le ubica en el año de 1959 cuando fue inaugurada la exposición de Arte Neoconcreto en el Museo de Arte Moderno de Rio de Janeiro, momento en que Brasil estaba dominado por una dictadura militar. El descontento generado por el racionalismo exacerbado, la ruptura, la negación del orden concreto, junto con la experimentación y lo nuevo fueron algunas de las ideas que provocaron el surgimiento del neoconcretismo.

Pero lo que realmente marcó a este movimiento, fue que junto con esta exposición, Ferreira Gullar publicó en un periódico brasileño el Manifiesto Neoconcreto y el catálogo de la exposición. Gullar había reunido a un grupo de importantes artistas que marcaron el cambio y la ruptura. Llamado el Grupo Frente, estaba formado por: Amílcar de Castro, Franz Weissmann, Lygia Clark, Lygia Pape, Reynaldo Jardim y Theon Spanúdis. Un poco más tarde, se integrarán: Willys de Castro, Hércules Barsotti, Décio Vieira, Hélio Oiticica, Osmar Dilon, Roberto Pontual, Carlos Fernando Fortes de Almeida y Cláudio Melo.

Al concentrar y diversificar sus experiencias, los artistas vinculados a este grupo dieron margen al crecimiento de la vertiente concreta y de la búsqueda cada vez mayor de interacción entre la obra, su realizador y el público.

Para entender la esencia de los artistas neoconcretos, revisemos algunos de los puntos esenciales de su manifiesto:

No concebimos las obras de arte ni como “máquinas” ni como “objetos” sino más bien como un cuasi-cuerpo, es decir, un ser cuya realidad no se agota con las relaciones exteriores de sus elementos, un ser que puede ser descompuesto por el análisis y que sólo se da al momento de ser abordado en su fenomenología.

Por otra parte, la importancia del espectador era fundamental, dado que consideraban que el arte sólo es posible a través de su contemplación. Así como la condición tridimensional de la obra, ya fuera real o imaginaria, por medio de la ruptura de las formas tradicionales a través de objetos no-objetos.

 

“… Cada obra debe ser el fundamento de sí misma y del arte en sí. … Atrás de esta afirmación extrema de la pureza del arte existe un riesgo de rechazo del arte posible, comprometido, de un modo u otro con el mundo real”.

Ferreira Gullar

Estos artistas transformaron al espectador, antes pasivo, en una especie de coautor de las obras de arte.

En 1983, el crítico brasileño Mario Pedrosa comentó que de los artistas que formaron el Grupo Frente, ninguno fue tan rico en ideas como Lygia Pape. “Las ideas son en ella fragmentaciones de sensaciones que nos conducen de un espacio a otro, y de este a un estado en que colores y espacios se devoran en el interior y el exterior”.

Lygia Pape
Agua IX [Water IX], 2001

Lygia usó el cuerpo humano en una serie de trabajos realizados en 1959, explotando el tacto, el olfato y el paladar. Hacia finales de los años 50 e inicio de los 60, inició la trilogía de libros de artista, con El Libro de la Creación, Libro de la Arquitectura y Libro del Tiempo.

La pasión fue el eje de su temperamento y de su relación con el trabajo y las personas. Sus cualidades y defectos derivaron de este modo derramado, abierto y turbulento. El trabajo de Lygia representa el deseo permanente de una constante transformación.

La fuerte atracción que Pape sentía por la gente fue el trampolín para la revolución que, junto con algunos de los ex-integrantes del movimiento neoconcreto, generaron en los años 60.

“La invención me emociona'', solía decir. ''Encuentro que ese impulso creador es inherente al hombre. Es como si tuviera la necesidad de crear, de dar un nuevo significado a las formas''.

En 1967, participó de la exposición Nueva Objetividad Brasileña con la Caja de Cucarachas y la Caja de Hormigas. Un año más tarde, presentó la serie titulada Huevo. Estas obras representan una Paños perforados eran el tema de la serie *Divisor, de 1969. En las décadas de 1980 y 1990, trabajó con la ilusión de los sentidos lo pesado parecía leve y viceversa.

Encontrar las influencias que mueven a un artista a la creación es un trabajo casi detectivesco con el riesgo de caer en la inventiva pura.

Así, considerando esta advertencia, me atrevo a decir que Lygia parece tener influencias de tanto del cine experimental, como de las intalación, performance y la arquitectura.

Para Lygia, trabajar con el espacio real fue más atractivo que simplemente pintar una tela. Afirmaba que el arte neoconcreto le permitió conquistar el equilibrio perfecto entre el máximo de expresividad y el mínimo de elementos.

Su inquietud era inagotable y cualquier técnica o medio le atrajo para encontrar la manifestación de una expesión muy personal. En los años 60 participó en varios proyectos cinematográficos, realizó varios carteles, escribió algunos guiones participó en el montaje y dirección. Fue la programadora visual de varias películas entre las que se encuentran: “Vidas secas”, de Nelson Pereira de los Santos, y “Dios y el Diablo en la tierra del sol”, de Glauber Rocha.

Para la artista, inventar fue sinónimo de correr riesgos, incluidos el sacrificio, el esfuerzo y el sufrimiento.

 

Lygia Pape
Divisor 2002, Tanzperformance

 

 

 
fecha de publicación: 30.05.2004