

Gabriela Galindo
¿Where
are the women artists of Venice?… Con este cartel se
abrió la Bienal de Venecia recientemente. Producido por el
grupo feminista llamado Guerrilla Girls que se caracterizan
por abiertas manifestaciones contra la discriminación que
ha sufrido la mujer en el arte. Con cuestionamientos como ¿Do
women have to be naked to get into the Met Museum? (¿Las
mujeres deben estar desnudas para poder estar en el Museo Metropolitano?)
y sugerencias irónicas como el rediseño de la estatuilla
del Oscar anatómicamente correcta, abren de nueva cuenta
la vieja discusión sobre la igualdad de derechos y el papel
de la mujer en una sociedad aún machista.
Reconocemos que ciertamente hay espacios que son más hostiles para la mujer que otros y no porque nos traten mal… pero sí porque hay que trabajar el doble, hay que ser doblemente inteligente, hay que ser más fuerte y hábil para destacar en medios que han sido preferentemente espacios masculinos.
Por momentos este alegato me provoca una serie de sentimientos contradictorios. Durante algunos años ciertos movimientos feministas me parecían llevar al extremo algo que ya estaba superado. Estaba convencida de que las feministas de los años 60 y 70 habían logrado abrirnos el camino de tal modo, que cuando yo tuviese que integrarme al mundo profesional, eso de la discriminación a la mujer iba a ser cosa del pasado.

Desgraciadamente, a más de 40 años de distancia de
los inicios del movimiento feminista, me doy cuenta de que no, aún
no es cosa del pasado. Hoy en día la preocupación
sigue siendo, no sólo el papel de la mujer en el arte, sino
el papel de la mujer en cualquier lugar. Si nos preguntamos dónde
están las mujeres artistas, también podemos preguntarnos
dónde están las escritoras, las cineastas, las directoras
de orquesta, las compositoras, las presidentas, las directoras de
los grandes corporativos, las premios Nobel… ¿Dónde
están TODAS las mujeres?
En su casa o muertas, dicen en Ciudad Juárez.
Lo cierto es que pareciera una batalla que no tiene fin y es también cierto que las batallas que se prolongan indefinidamente se convierten en una costumbre y llega un día en que a nadie preocupan; basta ver lo que sucede con los zapatistas que ya son casi parte del folclor turístico mexicano (juro haber visto en Florencia una tienda que vendía “auténticos paliacates zapatistas” por la módica cantidad de 60 €).

Me resisto a la batalla pero me veo inmersa en ella. ¿Será
que en efecto es necesario llegar al terrorismo feminista para que
alcancemos la equidad?. ¿Acaso es necesario llegar a extremos
tan ridículos como estos grupos de norteamericanas que exigen
hablar de Herstory en lugar de History o Sheroes al referirnos a héroes del sexo femenino? (cosa por demás
inútil si no se habla en lengua inglesa).
Sin respuesta a esta pregunta, lo único que se me ocurre es buscar en Internet la presencia femenina que las Guerrilla Girls cuestionan. La búsqueda inició en el renacimiento, con la idea de viajar por el tiempo y comparar si la antigüedad tiene algo que ver con el reconocimiento. Me dirigí a uno de mis sitios favoritos Web Gallery of Art. Este sitio es una de las bases de datos más completas que conozco en la red que va desde el Arte Gótico hasta el Arte Barroco (de 1100 a 1850). Pues bien, cuál fue mi sorpresa al darme cuenta que de los más de 1200 nombres que tienen almacenados, hay menos de 15 mujeres y que existen ausencias notables como Marietta Robustti que además de ser pintora fue nada menos que una de las hijas del gran Tintoretto o Giovanna Garzonni quien fuera una de las artistas protegidas por los Medici en Florencia y posteriormente pintora oficial de la corte del Duque Ferdinando II. En este banco de datos hay pintores mucho menores, de mucho menor talento que están mencionados, ¿por qué ellas no?
La búsqueda siguió y me encontré con un sitio interesante sobre mujeres notables (www.womenshistory.about.com). Encontramos datos y referencias de mujeres a lo largo de la historia y en todos los campos, artes, ciencias, humanidades, etc. Aún cuando sus biografías no son muy extensas, le concedemos el que mencionen a muchas mujeres que han sido tristemente olvidadas por la mayoría de los historiadores.
Desgraciadamente
y a pesar de mis resistencias contra el feminismo atrabancado, tuve
que hacer una búsqueda con referentes feministas. Me molesta
de sobremanera pensar que las mujeres se tienen que agrupar para
poder ser reconocidas. El agrupamiento es paradójicamente
una forma de aislamiento. Es imposible pensar que la formación
de un grupo separado del resto te llevará a la integración.
Sin embargo las mujeres no han encontrado caminos distintos para
expresar la indignación de sentirse relegadas.
Es inconcebible pensar que alguien organizaría una exposición de “Hombres Artistas” o algo como “Hombres pintores del Siglo XX”. Sin embargo si sustituimos el “Hombres” por “Mujeres”, recordamos más de un evento, libro o exposición que se han llevado a cabo. Esto muestra simplemente que las mujeres no han tenido la oportunidad de abrirse camino más que cuando se reúnen y se agrupan; aún cuando esto, posiblemente, provoque el efecto contrario, es decir, que siga siendo un sector minoritario al que hay que tratar “separadamente” del resto.
Así pues continuó la búsqueda combinando dos palabras “arte” y “feminismo”. El susto fue cuando el resultado de la búsqueda me dio un aproximado de más de un millón y medio de sitios. Ni viviendo cien años me daría tiempo de revisarlos todos. Era de suponer que en los primeros lugares aparecería el sitio de las ya mencionadas Guerrilla Girls (www.guerrillagirls.com).
Durante la navegación hubo que sortear entre sitios que promueven un feminismo que casi llega al lesbianismo puro, hasta sitios semireligiosos que son más bien un lamento femenino bastante deplorable, así como sitios en los que confunden “arte” con una especie de hobby hecho por madres y amas de casa con muy buenos sentimientos. Aún así, encontré espacios que vale la pena conocer.
No es extraño que entre los primeros lugares apareciera también una de las mejores colecciones de arte hecho por mujeres contenida en el National Museum of Women in the Arts y cabe mencionar que su sitio es tan bueno como su colección (www.nmwa.org).
Otro sitio que merece atención
es el de una galería canadiense llamada Lilith Gallery
(www.lilithgallery.com).
El sitio no es muy atractivo, sin embargo si uno navega obsesivamente
por él encontrará espacios como la sección
“An Overview of Feminist Artists of the 20th Century”.
Esta página tampoco cuenta con un diseño digno
de mencionar pero presenta una colección atractiva
de fotografías y obras de artistas de primer nivel
(¿sobra decir que son sólo mujeres?)
Pero regresando a la época que originó mi búsqueda, encontré otro espacio con una lista bastante completa de mujeres artistas que van desde el medioevo hasta los años iniciales del siglo XX “Women Artists in History” (www.wendy.com/women/artists.html).
En esta página no existen notas biogáficas ni fotografías. En contados casos hay ligas hacia sitios donde se puede encontrar información de la artista. Sólo es una larga lista de nombres, la pregunta es, si la intención de quien hizo el sitio era solamente hacer mención del nombre o, cosa que sería muy triste, no hay información de muchas de estas mujeres. De cualquier manera sirve como un muy buen referente para búsquedas futuras.
Lo más difícil cuando uno busca algo en la red es decidir el momento en que uno detendrá la navegación. Porque no solamente son los millones de resultados que arroja Google al hacer la búsqueda sino los cientos de ligas que cada uno de esos sitios ponen al alcance. Así que habiendo navegado por tan solo un puñado de los millones de sitios que encontré, detengo los motores hasta el próximo viaje por el mundo cibernético.

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