Daniel Buren y Sean Scully

Replica21

Guillermo García

Daniel BurenDaniel Buren. Cabañas
Estalladas
2000.

Desde un punto de vista realista, la obra de Daniel Buren y Sean Scully escapa a cualquier consideración arquitectónica pues ambos han utilizado la arquitectura como un concepto más que como un constructo propiamente dicho. Tanto en el tratamiento simbólico que da Buren a sus estructuras llamadas cabañas explotadas, como en la metáfora que hace Sean Scully del muro y su estructura, encontramos esa referencia al mundo como un espacio contenedor, un lugar demarcado al que se añaden significados.

Influido por las ideas de Herbert Marcuse, según el cual ningún acto es apolítico, Daniel Buren (1938) comienza a trabajar dentro de la tradición realista que resurgió en Francia en los 60, poco después de la invasión del arte Informel (arte no representativo o abstracto). Entre las primeras preocupaciones del artista se encontraba reducir la pictórico a la mínima expresión, lo cual lo llevó a usar una banda siempre de 8.7 centímetros de ancho. Con este recurso, afirmaba, el mundo puede ser reducido a una dualidad binaria, espacio-banda, que podía crear un espacio significante, sin recurrir a la representación.

En los 70, sus instalaciones pictóricas, si así podría denominárseles, tomaron por asalto diferentes edificios públicos, carteleras espectaculares, museos y universidades, que vieron su estructura modificada por la fijación de bandas decorativas en los elementos clave de su arquitectura: columnas, capiteles, frontones, arbotantes, escalinatas. Con unos cuantos toques de color y la alternancia entre bandas Buren fue capaz de alterar estéticamente el ambiente, tal como sucede ahora en el Laboratorio Arte Alameda, donde el patio central del antiguo convento fue intervenido por el artista para crear una sensación de amplitud del espacio, a través del uso de espejos, y del ritmo que ofrece la colocación de bandas blancas y negras. Es evidente el deseo de Buren de manifestar que el espacio del arte suele ser más importante que el arte mismo.

Daniel BurenDaniel BurenDaniel Buren. Cabañas
Estalladas
, 2000.

El centro de la exposición lo constituyen las cabañas explotadas, una serie de espacios ortogonales realizadas en acrílicos de color transparente montados sobre estructuras prefabricadas de madera. Cada estructura cúbica ha sido abierta por los cuatro lados. Las puertas u oquedades dan lugar a puertas que colocadas a los lados parecen haber sido empujadas por el impacto de una explosión. El público puede transitar por estas “cabañas” simples, que replican el encierro del espacio del museo pero que también lo parodian al permitir la libre circulación en sus asépticos interiores.

Muy similar en idea, pero de diferente realización, es la obra del irlandés Sean Scully (1945). Al igual que Buren ha utilizado bandas de color desde hace veinticinco años. Pero mientras en Buren tenemos la construcción de un ambiente o la modificación del mismo, en Scully la representación tiende a subrayar lo arquitectónico, aludido a través de las superficies cuadriculadas, similares a las reticulas de colores y formas angulares que encontramos en los muros, las calles y el diseño urbano. La pintura de Scully es una geometría que recuerda al Mondrían de Nueva York. La suya es una obra que impone la sensación de la materia pictórica y del acto de pintar, que para Buren parecen innecesarias.

En el fondo del arte de Scully se encuentra la tentación por construir un mundo a partir de una tecnología muy limitada, el pincel y el óleo. La superficie de su pintura emana expresión y una deliberación a cada centímetro; por el contrario en las estructuras de bandas de Buren predomina un racionalismo aséptico e incluso de un cerebro maquinal. Quizá la ventaja de Scully sobre Buren es que el primero tiene una habilidad para eliminar lo real y no obstante proyectar una imagen que es muy física, muy sólida, a pesar de estar pintada. Mientras que Buren la banda está ligada en su función decorativa a la estructura y está a su vez depende de otra que la contenga.

En Scully el color orgánico, y la manufactura de sus bandas es un elemento decisivo en la expresividad de cada obra, mientras que en Buren los colores pálidos de bandas y de las estructura acrílicas parecen conservadores, aluden a un sentido del orden, de proporciones absolutas de la arquitectura clásica, presentadas en un diagrama esquemático.

Sí bien las estructuras de Scully son cerradas, apretadas, imitando el tejido de un petate (y aquí habría que recordar la excelente muestra de Boris Viskin, que tambíen presentó pinturas con estructuras visuales de petates), en las estructuras de Buren, como en sus vídeos de bandas de color, hay una apertura, un rechazo a la estructura que determina el contenido. Existe la posibilidad de un espacio externo, al que aluden la explosión, un espacio de expansión, que curiosamente en Scully se encuentra firmemente cerrado.

Sean ScullySean Scully

Sean ScullySean Scully. Muro de luz blanca
Sean Scully Sean Scully
Sean Scully Sean Scully
Sean Scully. Serie compuesta e 12 fotografías. 50,8 x 61 cm.


La exposición de Sean Scully se presentó en el Museo de Arte Moderno,
Ave. Reforma, Chapultepec, México, D.F. junio 2002

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Fecha de publicación: 01.06.2002