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Dieter Roth: Un artista para artistas |
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Al
hojear por primera vez un libro de la obra de Dieter Roth en una
extraña librería de Ámsterdam, me sorprendió
de sobremanera la potencia de las imágenes que veía,
pasaba de una obra a otra y la fuerza de los colores, las texturas
y los materiales de su trabajo me parecieron fascinantes. Instantes
después me percaté que había un estante lleno
de libros, cuadernos y referencias de este artista. Me abrumó
un poco mi ignorancia, ya que no tenía, en mi gastada y poco
confiable memoria, recuerdo de haber visto o conocido a este artista.
Fue quizá un consuelo el darme cuenta que mi ignorancia y
desconocimiento de la obra de Roth no se debía sólo
a mis propias incapacidades. Roth parece ser uno de los secretos
ocultos del arte europeo. Poco se sabe de él en México,
y quizá en toda América, a pesar de ser uno de los
artistas más importantes e influyentes del arte del siglo
XX. |
Pintor, escultor,
poeta, videoasta, editor, músico, pero sobre todo, provocador,
Dieter Roth se inicia en el arte en la década de los 50,
es en esa época cuando emerge su naturaleza nómada;
abandona Suiza donde vivió desde los 12 años después
de salir huyendo de la Alemania nazi y comienza un recorrido que
lo llevará de Copenhague hasta Islandia. También vivió
en Londres, Hamburgo, Viena, Berlín, Ámsterdam y en
otros muchos lugares. Pero Dieter no sólo cambiaba de casa,
ciudad o país, sino que buscaba un oficio nuevo y se creaba
para sí una identidad diferente, se cambiaba el nombre y
se inventaba una nueva fecha de nacimiento: Karl-Dieterich Roth,
Dieter Roth, Diter Rot, Dieterrot, fueron algunas de las variaciones
que usó en su nombre. “La experiencia de mí
mismo es similar a la de una persona nebulosa”, Roth se desvanecía
y reaparecía transformado.
La obra de Roth es tan cambiante y sorpresiva
como su persona. No existe un estilo definido ni un tema, ni una
técnica que claramente lo identifique, su trabajo es de una
versatilidad y flexibilidad que abarca un mundo infinito de materiales,
colores y texturas; todas flexibles, inestables e inclasificables.
Cada obra tiene una vida propia y un lenguaje distinto. |

"3 personas muchas
veces".
Técnica Mixta. 1976-93
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Uno de los elementos comunes
en su trabajo es la intención de hacer el tiempo visible,
utilizando materiales orgánicos que, materialmente, se iban
descomponiendo sin ningún intento de conservarlos o intervenirlos.
Buscó disolver la distinción entre el arte y la vida.
Utilizaba el accidente y el azar como fuerzas creativas y es notable,
en algunas de sus obras, la voluntad de no controlar los materiales,
sin embargo, las desarrollaba de acuerdo a una estrategia precisa
concebida previamente. Permitía que elementos como la temperatura,
la humedad, la luz e insectos y bacterias, actuaran sobre su trabajo
y no lo consideraba terminado hasta que estos factores lo hubiesen
alterado lo suficiente.
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Un ejemplo de esta mutabilidad es la obra “Pequeña
puesta de sol” realizada en 1968. Está compuesta
por una serie de trabajos que parodiaban la concepción
tradicionalmente romántica del tema. La intención
original de estas piezas es una presentación formal de
una puesta de sol sobre el mar, pero la composición es
sencillamente unas rebanadas de salami, colocadas sobre unas hojas
de papel y sujetas a ciertas condiciones climáticas. La
grasa del salami lentamente se derritió sobre el papel
y dadas las distintas condiciones a las que fueron expuestas,
la mancha dejada por la grasa es muy diversa en cada caso, creando
así una variedad de trabajos únicos y originales.
La similitud y variación de un mismo tema y el desenvolvimiento
individual de un trabajo en distintas versiones era uno de los
recursos favoritos de Roth. Se fascinaba con la textura y color
que dejaban los materiales grasos sobre superficies porosas, con
las formaciones naturales de materiales orgánicos, insectos
y sustancias en proceso de descomposición o incluso podridas
por completo. Este desarrollo natural y no controlado de los elementos
le daban a su trabajo una autonomía distintiva, y casi
podría decirse que algunos de sus trabajos se “pintaron
solos”.
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"Pequeña puesta
de sol".
Acuarela y grasa sobre papel. 1968
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"Autorretrato".
Técnica mixta. 1974

"En el Rin" Instalación. 1993
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Roth fue uno de los precursores de la creación de Libros
de Artista, buscando fundir en un solo objeto una obra literaria
y una obra de arte.
En sus libros, influido por algunos de sus contemporáneos
de Fluxus y Something Else Press de Dick Higgin, Roth utiliza
la página como lugar alternativo para el arte, prefigurando
así la proclamada "desmaterialización del arte”
en las prácticas conceptuales. Utilizando la comida como
material escultórico (en particular, productos lácteos
como el queso y el yogur, que cuajan y se enmohecen), el interés
de Roth por la transformación orgánica pasó
a formar parte de su estrategia de subversión de los mecanismos
para la comercialización del arte. Entre estos trabajos
se encuentran sus “Salchichas de literatura”, entre
las que destaca una serie de veinte piezas dedicadas a las obras
de Hegel, filósofo especialmente detestado por el artista.
Su desacato lo lleva a crear obras como “Poëmeterie”
(1968), compuesta por cubos de carne de cordero envueltos en plástico,
impreso con fragmentos de sus propios poemas. Las poesías
tratan temas como la muerte, la decadencia, la temporalidad, los
excrementos y el erotismo. Es una bolsa que literalmente mezcla
el eros y el thanatos por medio de poemas sensuales que envuelven
carne podrida. Asimismo, es una alusión a los rituales
míticos de sacrificios de animales usando el mismo tono
de reminiscencias religiosas, tal como lo hizo Bataille en sus
poemas dadaístas donde no es posible definir si son más
eróticos que grotescos o viceversa.
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Roth creía, no en el artista sino en el arte, en el trabajo
hecho y en las condiciones en que la naturaleza interactúa
con él. La naturaleza misma desempeña un papel en
la autoría y Roth parecía confiar más en
ella que en sí mismo.
Dentro de su trayectoria sobresalen grandes instalaciones de
carácter biográfico como Reykjavic Slides (1973-1975)
que se compone de un registro del mundo circundante, A diary (1982)
o Solo Szenen (1997-1998), documentos de video en el que registra
sus últimos meses de vida. Así como una gran cantidad
de autorretratos realizados con objetos o representaciones que
no tienen una referencia visual a su apariencia. Son más
bien, retratos que reflejan su deseo de distinguirse como una
identidad elevada, más allá de una cara o un cuerpo.
El artista se presenta a sí mismo como una ensalada, un
bebedero para pájaros o como excremento de perro, entre
otros, variados y curiosos objetos.
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| En
algunos de estos retratos Roth utilizó materiales orgánicos,
como grasa o chocolate para realizarlos. Sirva como ejemplo el autorretrato
realizado para la colectiva “Correo de Artista” (Artist
Mail, 1969), realizado con una pequeña plasta de chocolate
vertida sobre un cartón verde o en las dos versiones de la
obra “León de chocolate” (conocidas también
como “Autorretratos en forma de león”, 1971)
donde utiliza chocolate oscuro y chocolate blanco para su realización.
Estas últimas, son piezas que nos invitan a reflexionar sobre
el contraste de la nobleza y permanencia, tradicionalmente atribuidas
al arte (haciendo también referencia a la conocida realeza
del león), con un trabajo efímero, donde la pequeña
escultura se asemeja más a un perrito de peluche que a un
poderoso león. Así, la figura representa la fragilidad
de la vida y lo efímero del material representa la finitud
de la misma. |

"Bali Mosfellssveit".
Técnica mixta sobre papel. 1983/87
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Su trabajo despliega la ironía que el artista quería
representar, burlándose de aquellos que valoraban al arte
en la medida de su propósito tradicional y su permanencia
en el tiempo. Treinta años después de haber creado
a su león de chocolate, la obra de Roth está descompuesta,
huele a rancio, insectos y mosquitos se han adherido a su superficie
creando marcas y manchas que han transformado la obra definitivamente.
Lo que era dulce, hoy está echado a perder, lo que fue
fresco hoy está seco, lo que parecía apetitoso,
hoy es desagradable y apesta.
Si pensamos que la intención original de Roth fue crear
una obra que nos permitiera una experiencia suave y dulce, el
tiempo la ha transformado creando una segunda experiencia completamente
disolutiva. Pero conociendo el trabajo del artista, suponemos
que todo esto estaba perfectamente calculado. La no-permanencia,
estaba sutilmente insinuada desde el inicio.

"Fatso en el bosque"
Plumón y mantequilla sobre papel. 1991
Roth utiliza materiales orgánicos para crear una materia
que se revelará con el tiempo, una metamorfosis que, como
el retrato de Dorian Gray, no deja de cambiar y poco a poco se
convierte en la verdadera revelación de un cuerpo que envejece
y se descompone.
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Este efecto multivalente es parecido a la multiplicidad de identidades
de Roth, tan contradictorio como verdadero. El efecto dual de
su obra, que atrae y repele a la vez, contrasta con la sensibilidad
del arte tradicional del cual Roth huyó y despreció
con una natural espontaneidad y alegría.
Roth usaba por igual, chocolate que heces y excrementos para
pintar, materiales en apariencia similares y sin duda, disfrutaba
de antemano el momento de descomposición: presente en las
heces y futura en el chocolate.
En la obra “Mierda de Liebre” (Shit Hare, 1975),
involucra un proceso de descomposición orgánica
e ilustra algunas de sus tendencias subversivas. Aquí,
se ve a un lindo conejito de chocolate, como esos que se regalan
en el día de Pascua, sin embargo, está realizada
con excremento de conejo. Irónicamente, la pieza fue encargada
por la “Eat Art Gallery” (Galería de Arte Comestible)
dado que Roth había estado trabajando con alimentos como
materia prima. Pero nunca imaginaron que el inconformista Roth,
en lugar alimento presentó justo lo contrario y que provocaría
una reacción inversa a la deseada, creando un giro en la
respuesta del espectador que va de la atracción inicial
hacia una natural repulsión.
Roth aprovechó siempre cualquier espacio para manifestar
su ironía. En el corto periodo en que trabajó como
maestro en la Academia de Arte de Dusseldorf, siendo Joseph Beuys
su colega y promotor, Roth utilizó las comisiones que le
fueron encargadas como una magnífica oportunidad para manifestar
sus opiniones mordaces. En congruencia con esta actitud provocativa,
nunca fue afecto a la idea de la exhibición y exposición
de su trabajo de manera tradicional. Decía que los museos
eran unas grandes casas funerarias, infiriendo que el arte que
se presentaba en ellos estaba a punto de ser enterrado en los
archivos de la historia. De igual forma, combatió la idea
del espacio privado, incluso en su propia casa, creando dentro
de ella una instalación que le permitía “habitar”
su propia obra. En esta peculiar atmósfera, Roth crea un
espacio en el que, dentro y a través de su casa-estudio,
se podía percibir de inmediato el mundo interior y exterior
del artista.
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"Autorretrato en
forma de león".
E scultura de chocolate. 1971

"Autorretrato".
Chocolate sobre papel. 1964
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La vida y la obra de Roth acabaron mezclándose en una
sola historia, los últimos años de su vida se dedicó
a registrar en video todas sus acciones, tanto artísticas
como de su vida cotidiana. Convirtió en arte todo lo que
le rodeaba. En una de sus últimas acciones, una tarde que
se encontraba trabajando en su estudio, estaba sentado en una
mesa en la que se encontraban miles de objetos: tazas con restos
de café de varios días, papeles, libros abiertos
que habían sido consultados hacía meses, las monedas
del cambio de la tarde anterior, unas llaves, un pañuelo
arrugado. De pronto, observó detenidamente el espacio y
con extremo cuidado fue levantando cada objeto y pegándolo
a la mesa, tal y como estaba, accidentalmente, colocado. Roth
deja en esta obra, el registro de uno de sus últimos momentos
de trabajo, no sólo en la obra en sí, es decir,
la mesa con esos objetos, sino también a través
del registro de video que realizó durante todo el proceso.
Vemos como poco a poco las piezas que aparentan estar colocadas
incidentalmente se van convirtiendo en objetos inmutables, literalmente
presenciamos una forma de detener el tiempo a través del
tiempo.
Pero el tiempo no se detuvo, poco después tiene que ser
intervenido quirúrgicamente por una deficiencia cardiovascular
y muere el 5 de junio de 1998.
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"Torre de azúcar".
Instalación. 1994
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“Odio
cuando noto que algo me gusta, si soy capaz de hacer algo bueno
y debo repetirlo,
es posible que se convierta en un hábito. Entonces me detengo
de inmediato. Incluso cuando amenaza ser algo hermoso”. |
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