Luces del pasado, ocaso del presente. 
Obras de Lozano-Hemmer, Heidrun Holzfeind y Guillermo Santamarina

Guillermo SantamarinaGuillermo Santamarina. Voz unánime del pueblo mexicano, 2008. (CC) Políptico de 12 piezas - Foto tomada de: www.houseofgaga.com

Paula López Zambrano

El recuerdo de las voces del pasado se ha convertido en el vehículo para la creatividad del presente. A cuarenta años de la matanza de Tlatelolco, el eco del movimiento estudiantil se ha transformado en luz para los artistas contemporáneos. Con la finalidad de reflexionar sobre nuestra percepción del pasado reciente, Rafael Lozano-Hemmer, Heidrun Holzfeind y Guillermo Santamarina retoman ideas que surgieron en el pasado para transformarlas, adaptarlas y apropiarlas al contexto actual

Apropiando palabras del 68: Rafael Lozano-Hemmer

Rafael Lozano-HemmerRafael Lozano-Hemmer. Voz Alta, Arquitectura Relacional 15.
2008 - Foto cortesía del artista.

La instalación Voz Alta, Arquitectura Relacional 15, de Rafael Lozano-Hemmer fue diseñada para el Centro Cultural Universitario en Tlatelolco. El artista, conocido por proyectos de escultura permanente como Turbulencia [1], Micrófono [2] y Suspensión Amodal [3], ahora presenta Voz Alta, un recordatorio del movimiento estudiantil del 68.

Una de las intenciones de Lozano-Hemmer es hacer visible la voz humana, y, a través de las palabras de participantes locales y de registros de archivo sonoro del memorial (entrevistas, declamaciones, lecturas y manifiestos de 1968), decidió la proyección de tres haces de luz en el cielo de la ciudad de México. Ya sea a través del megáfono instalado en la explanada de la Plaza de las Tres Culturas, o por medio de la programación de los documentos sonoros (en ausencia de participantes), las voces y la tecnología en sincronía se convirtieron en luz al mismo tiempo que se escuchaban por medio de  la estación Radio UNAM. Así, mezclando los testimonios históricos con los de los participantes de hoy, haciendo que la luz hable y que el sonido se pueda mirar, Lozano-Hemmer buscó activar y actualizar la memoria del movimiento estudiantil de 1968, haciendo visibles los testimonios del pasado.

Rafael Lozano-HemmerRafael Lozano-Hemmer. Voz Alta, Arquitectura Relacional 15.
2008 - Foto cortesía del artista.

A través de la tecnología y de la radio se pudo escuchar y decodificar las palabras del juego lumínico, y si la pieza no existió sin la participación del usuario, tampoco podría darse sin su justificación histórica. En Voz Alta el público se convirtió en artista con su intervención activa, al tomar una postura actual sobre el pasado inmediato. Haciendo uso del espacio público, Lozano-Hemmer quiso despertar la responsabilidad de participar, dejando a un lado la pasividad y para llegar a  ser autores de nuestras vidas. El artista estaba interesado en reactivar, insertándolas en  nuestra realidad actual, una revisión  del radicalismo de las ideas que tenían los estudiantes, que ya estaban oxidadas. [4]

En esta obra se fusiona la memoria con  las opiniones y con  testimonios históricos documentados; el resultado es un encuentro con una realidad sin distinción temporal, un híbrido compuesto de voces de denuncia de aquel año y otras nuevas, que las mantienen en su memoria.  La tecnología de nuestra era es el medio por el que se transmite un mensaje que, estrictamente, no nos pertenece. El arte de nuestros días se apropia de los ideales del pasado; los usa para oponerse al individualismo  y así expresar el deseo de retomar las profundas  creencias y posturas  que, alguna vez, existieron en nuestro país.

Abriendo heridas: Heidrun Holzfeind

Heidrun HolzfeindHeidrun Holzfeind. México 68.

Una nueva mirada del pasado en el contexto del cuarenta aniversario de los hechos de Tlatelolco, se encuentra en la exposición de la artista austriaca Heidrun Holzfeind que lleva por nombre México 68. En esta muestra encontramos una instalación titulada CU que consta de proyecciones de 120 diapositivas del espacio arquitectónico del Campus de la UNAM, así como una selección de videos con entrevistas a Elena Poniatowska, Carmen Soler, Renata von Hanffstengel, Marcelino Perelló, y otros protagonistas del movimiento estudiantil, así como fotografías que documentan el desarrollo del movimiento, tales como carteles y material de archivo de la época.

La exposición subraya la importancia del espacio arquitectónico en relación a los acontecimientos sociales. La muestra, presentada en la Sala de Arte Público Siqueiros, vincula al arte con  la reflexión sobre los acontecimientos del pasado: el significado estilístico de la arquitectura de la Ciudad Universitaria y una investigación sobre el movimiento estudiantil del 68. Holzfeind indaga sobre el papel que desempeñó la arquitectura en la construcción del espacio social, a través de una revisión histórica en la que tanto los entrevistados como  la presencia muda de la arquitectura recuerdan los acontecimientos del pasado.

En los videos se escuchan testimonios de personas que fueron sentenciadas y encarceladas, y las fotografías recogen los susurros en los muros y paredes de los edificios. Aún con el paso del tiempo, “la gente llora” dice  Raúl Álvarez Garin en su testimonio; “es una herida muy profunda”. En la exposición México 68 se contrastan testimonios y fotografías pertenecientes de la época con imágenes actuales (diapositivas), que nos hacen revivir el momento en el que los edificios universitarios estaban cubiertos de propaganda subversiva, antigobiernista y comunista pegada o pintada en puertas, ventanas, muros, paredes, escaleras y piso; pero ahora los espacios se encuentran vacíos, casi muertos, como si la historia hubiera llegado a su fin.

Heidrun HolzfeindHeidrun Holzfeind. México 68.

Haciendo de la arquitectura un medio capaz de generar distintos significados y albergar recuerdos, la muestra de Heidrun Holzfeind abre las heridas para sacar a la luz un testimonio, lleno de miedo y angustia que no se declaraban [5], en contra del principio de autoridad, lo mismo que una postura que buscó combatir la desigualdad social y que dio prueba de tener  una aspiración por cambiar el mundo.

Con fotografías de archivo y proyecciones de diapositivas actuales la artista austríaca reflexiona sobre el uso del espacio público en el que se busca reactivar, a nuestra realidad actual, dando vida a las ideas de los estudiantes de ese entonces que hoy se han olvidado; por medio del espacio y de la memoria, de la revisión de la historia, se construye un discurso sociopolítico desde el pasado inmediato.

Otras maneras de abordar ideas del pasado: Guillermo Santamarina

Por último, Guillermo Santamarina [6] hace, a su manera,  una reflexión sobre nuestra percepción de la historia en la exposición Cantos Revolucionarios del Corazón en la galería Gaga y presenta obras de video, video instalaciones y obra gráfica. El leit motif de la exposición  es la  preocupación sobre las falsas expectativas del artista contemporáneo y un homenaje a la cultura popular ubicada “…entre la vulgaridad absoluta y lo sublime.” [7] Guillermo Santamarina se cuestiona la posibilidad creativa del arte contemporáneo cuya finalidad consiste en cubrir las expectativas populares.

Guillermo SantamarinaGuillermo Santamarina. Cantos Revolucionarios del Pueblo,
2008. Instalación in situ (Piano y tablaroca)
Foto tomada de: www.houseofgaga.com

El artista juega con los íconos de nuestra cultura visual: los transforma, los recicla y les da otro  significado. Santamarina se apropia de momentos de la historia del arte y, a través de abecedarios inventados y códigos de color que sólo el autor conoce, los transforma al cubrirlos, yuxtaponerlos y rompiéndolos con proyecciones, estampas o cinta de aislar.

Mauricio Marcin, curador- colaborador de la exposición, explicó que uno de los motivos que ligan las piezas es la música, y que mucho de la obra de Guillermo consiste en la posibilidad de anular, crear sobre el objeto para anularlo al usar iconos de la cultura popular que obtienen un significado distinto al combinarse con otro tipo de estética. [8]

Encontramos un piano bifurcado por una pared de tablaroca con el nombre de Cantos Revolucionarios del Pueblo, el políptico Voz unánime del pueblo mexicano, un charango intervenido con plástico que lleva el título de Voz revolucionaria, fotografías microscópicas de un acetato y otras piezas que tienen la finalidad de cambiar los significados más convencionales de la iconografía que se ha gestado a través de los años y de momentos de nuestra historia.

En Cantos Revolucionarios del Corazón aflora una intención por subvertir elementos culturales y cambiar significados que se han vuelto rutinarios: “La represión como fuerza creativa, la anulación de un canto revolucionario, la búsqueda de un principio plástico” [9]. Sin embargo, en está búsqueda por nuevos significados y por la anulación de los más convencionales, se siguen utilizando esos mismos íconos como base y justificación de su propuesta. La investigación de un nuevo principio plástico queda limitada al utilizar aquellos elementos existentes. Aún cuando la intención es la transformación del pasado, la “voz unánime del pueblo mexicano” y la “voz revolucionaria” son los temas recurrentes que el artista aborda. Nos quedamos, una vez más, con un reciclaje de  ideas ajenas.

El arte contemporáneo y la historia

Guillermo SantamarinaGuillermo Santamarina. Atracción – Penetración –
Fecundación (Sarita)
, 2008.
Impresión digital, instalación y proyección de video
Foto tomada de: www.houseofgaga.com

A falta de voces del presente y en ausencia de ideales propios, en el arte contemporáneo se están utilizando aquellos que pertenecen a un periodo histórico que que no ha sido cerrado del todo. En Voz Alta, México 68 y Cantos Revolucionarios del Corazón, se reutilizan las ideas e íconos del pasado y se apropian con la intención de reescribir la historia, de darles un nuevo sentido y de recordar los hechos. Pero, finalmente, vemos que en las proyecciones de Holzfeind de CU que  la arquitectura  está vacía, las luces de Lozano-Hemmer han sido efímeras y los íconos de Santamarina se autoanulan. Nos quedamos con un eco y con una extraña fusión del presente con el pasado, con una especie de vacío. Y habría que preguntarnos si este uso del pasado y de la historia en la contemporaneidad es una tendencia que se está generalizando o es sólo una coincidencia.  Los artistas de los antiguos países comunistas han comenzado esa reflexión como una forma de oponer al capitalismo consumista el fin de la memoria y la estandarización de la experiencia.

Frente a los movimientos de ahora que persiguen intereses particulares, el arte contemporáneo está volviendo la mirada a los hechos históricos más recientes que abordaban preocupaciones grupales, comunitarias o regionales. Sin embargo, con la intención de no olvidar el 68, se está dejando de lado nuestra situación actual. El arte contemporáneo se está quedando mudo en cuanto a la generación de significados propios y en su propio contexto, y, mientras se busca que se reescriba la historia y que cambien los sentidos de la iconografía que ya existe, se abandonan las problemáticas sociales más inmediatas y directas de nuestra contemporaneidad.

Las obras de Lozano-Hemmer, Heidrun Holzfeind y Guillermo Santamarina nos recuerdan una manera de pensar que se ha dejado de lado y buscan deslindar responsabilidades y creencias relegadas, buscan encontrar nuevos significados a través del reciclaje y de la apropiación. El 68 no se olvida, pero es aún más importante que el arte tampoco olvide la realidad actual y se convierta en un eco que se fusiona y justifica con el pasado.

NOTA RELACIONADA: Artista austriaca dedica videoinstalaciones a CU y el movimiento del 68, en Manifesta
(La jornada, 30 de octubre, 2008)
Bibliografía
Barrios, José Luis, y Lozano-Hemmer, Rafael, Diálogo, Reflexiones en torno a los cabos sueltos, http://www.lozano-hemmer.com/texts/barriosentrevista.doc, 08 de octubre 2008.
Cuenca, Alberto, “Ensalza Ebrard ideales de movimiento estudiantil 68”, El Universal, 2 de octubre 2008, http://www.eluniversal.com.mx/notas/543397.html, visitada el 13 de octubre 2008.
Ferrer, Sergio, Revoluciones rítmicas de Santamarina, http://www.noticias.canal22.org.mx/noticia.html?n=18742, 13 de octubre 2008.
Secretaría de Comunicación, Boletín de Medios CDS SC 504, 24 de septiembre de 2008, www.difusion.cultural.unam.mx, visitada 08 de octubre 2008.
www.houseofgaga.com, 08 de octubre 2008.

NOTAS
[1] En Cardigan, Gales, se iluminan 127 claraboyas que flotan en el centro del Río Teifi con las voces de los transeúntes.
[2] Micrófonos que graban la voz de distintos participantes y que emiten un eco mezclada con la de una grabación del pasado.
[3] En Yamaguchi, Japón, convirtió mensajes cortos enviados por teléfono celular y por internet en centelleos de cañones de luz sobre la ciudad.
[4] www.difusion.cultural.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=2640&Itemid=116, visitada 08 de octubre 2008.
[5] Dice Raúl Álvarez Garin en su entrevista.
[6] Curador, actualmente dirige el museo El Eco (UNAM).
[7] www.houseofgaga.com, 14 de octubre 2008.
[8] Ferrer, Sergio, Revoluciones rítmicas de Santamarina, www.noticias.canal22.org.mx/noticia.html?n=18742, 13 de octubre 2008.
[9] www.houseofgaga.com, 14 de octubre 2008.
 

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Fecha de publicación: 28.10.2008