Entrevista a Rodríguez Döring.
Nuevo director del Laboratorio Arte Alameda

Réplica21

Patricia Ruvalcaba

El Laboratorio Arte Alameda va por las propuestas “más frescas y experimentales”, dice Arturo Rodríguez Döring

  • El nuevo director quiere situarse en la punta de la vanguardia
  • Cuidar la calidad de los proyectos será su criterio de trabajo

Varios museos públicos de la Ciudad de México han experimentado recientemente reacomodos en sus direcciones. La ex directora del Laboratorio Arte Alamenda (LAA), Paloma Porraz, ha ocupado la dirección del museo de San Ildefonso, mientras que Juan Carlos Jaurena, ex director de la galería José María Velasco –hasta ahora acéfala--, es la flamante cabeza de Ex Teresa Arte Actual. Esos movimientos, que recuerdan la caída de unas fichas de dominó, colocaron a Arturo Rodríguez Döring (Ciudad de México, 1965) al frente del LAA, un recinto joven y brioso especializado en arte desarrollado en medios electrónicos.

Con una entrevista a Rodríguez Döring, replica21.com da inicio a un recorrido por esos recintos para conocer los proyectos de las nuevas directivas, y entender el papel que éstas pretenden alcanzar, en un mercado oficial de las artes visuales marcado por una oferta artística abundante y bajos presupuestos.

Laboratorio Arte AlamedaLaboratorio Arte Alameda

Sorprendido

Delgado, de osamenta fina, con anteojos proporcionados a su rostro serio y anguloso, Rodríguez Döring conserva los ademanes de un profesor. Realizamos la entrevista el 5 de septiembre; hacía seis días aún despachaba en la dirección de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, institución de la cual es egresado y maestro. No había calentado mucho su nueva silla ni había elaborado su plan de trabajo: el cambio lo tomó un poco desprevenido.

No es ningún secreto. Mi nombramiento fue muy sorpresivo, el primer sorprendido he sido yo. Yo me enteré en un lapso de 24 horas de que me iba a quedar aquí. Primero me preguntaron qué opinaba, y al día siguiente estaba el nombramiento.

¿Cuál es la emoción que te domina en este momento?

Básicamente es la expectativa. Es un reto muy importante porque tenemos que darle más presencia al museo, tanto internacional, que la tiene, pero lo que a mí me está preocupando en estos pocos días llevo aquí, es la presencia local. Si yo le pregunto al primer transeúnte que pase por la Alameda si sabe lo que hay aquí, lo más probable es que diga “no”. Tenemos que llegarle a la gente común.

El LAA fue fundado en 2000 en el ex templo de San Diego –en el Centro Histórico, junto a la Alameda Central--, como “un espacio dedicado a proyectos transdisciplinarios con un enfoque sobre las expresiones en medios electrónicos, como el video, la videoinstalación, el arte en red y las obras interactivas”, explica la presentación digital. Es uno de los recintos administrados por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), de carácter oficial.

Laboratorio Arte Alameda

Después de haber albergado a la iglesia de un convento durante la Colonia, así como a la Pinacoteca Virreinal desde 1964, el edificio cambió radicalmente, pues, su vocación. El viraje resulta desconcertante para quienes todavía acuden con cierta devoción a apreciar pintura religiosa colonial, y se encuentran con montajes electrónicos. Rodríguez Döring confía en que esta situación se diluirá mediante un buen programa de difusión. De hecho, la mayor parte del público que visita el LAA es gente con intereses estéticos especiales.

¿Cómo defines el papel desempeñado por el LAA?

El LAA cumple con un papel fundamental en la oferta museística de la Ciudad de México. Es, como su nombre lo indica, un espacio experimental, un laboratorio, y además de exhibir arte, funciona como un espacio educativo y de investigación.

Si bien en museos más grandes se exhibe arte que de alguna manera ya está muy consolidado, de artistas reconocidos, creo que éste es un lugar para propuestas más frescas. Independientemente del tamaño de los artistas, las propuestas más alternativas son las que tienen un espacio en este museo.

Gerardo SuterGerardo Suter: -It´s only me: gallinita, 2001
Videoproyección.

¿Cómo diferenciar claramente la oferta del Laboratorio de la que exhiben recintos como Ex Teresa Arte Actual? Algunos artistas han expuesto en ambos, como Gerardo Suter.

Bueno, está la Coordinación Nacional de Artes Plásticas (del INBA, que también administra Ex Teresa), cuya función es impedir que nos pongamos el pie unos a otros. Además, las propuestas que llegan aquí pasan por un comité de selección, un comité curatorial digamos.

El Laboratorio se ha caracterizado por tener un fuerte acento en todo lo que son las nuevas tecnologías, lo electrónico, el video. Los espacios están condicionados para exhibir este tipo de arte, aunque muchas veces las propuestas son multidisciplinarias.

Rodríguez Döring reconoce que el LAA ha recibido instalación y performance, expresiones que incumben más a Ex Teresa, por decirlo así, pero no quiere descartarlas en tanto no afecten las exposiciones.

He descubierto que el LAA tiene dos horarios: el día y la noche”. Bajo esa idea, la noche es propicia para desarrollar performances, eventualmente.

Mencionaste tu interés por propuestas frescas. ¿Qué tan frescas?

Mientras más frescas, mejor. Yo creo que aquí debemos de mostrar el arte más vanguardista que se exhiba en la Ciudad de México. Este espacio, que es muy modesto comparado con otros museos del INBA, debe ser la punta de lanza de la vanguardia más propositiva y, sobre todo, la más experimental. Muchos artistas que presentan propuestas aquí, probablemente son muy conocidos por especialistas, pero no por el gran público.

Rodríguez Döring menciona lo expuesto “en la última Bienal de Sao Paulo, o en la Documenta. Quizás no sea muy conocido por el público mexicano”. Ésas son tus referencias.

Es lo que más nos interesa mostrar. Pero también artistas muy jóvenes, mexicanos, y puede haber artistas mayores que estén experimentando en cosas muy nuevas.

La calidad como criterio principal

Respecto a recibir a mexicanos y no mexicanos, ¿cuál es la intención?

No lo sé, ni sé si sería conveniente establecerlo. La misión del museo es educar, difundir y apoyar el trabajo de los artistas. Una de las funciones básicas del museo oficial es difundir lo que producen nuestros propios artistas. Estaremos muy pendientes de las propuestas de alto nivel de artistas mexicanos, insisto, no necesariamente jóvenes.

¿Podrías adelantar nombres de artistas o colectivos que te interesan?

Preferiría no hacerlo, porque no he tenido la oportunidad de ver las propuestas que estamos recibiendo. Sé que son muchas y casi todas muy interesantes, pero con los presupuestos tan reducidos que manejamos y por las características del museo, no es un lugar de exposiciones cortas, las exposiciones durarán fácil tres meses. Esto nos obliga a tener exposiciones muy grandes, a ocupar todo el espacio con ellas y a tener pocas en el año.

Antoni MuntadasAntoni Muntadas. Instalación.
Laboratorio Arte Alameda, 2004.

Rodríguez Döring desliza la mano derecha entre su cinturón y su abdomen cuando está elaborando un concepto. Con ese ademán, explica cómo las restricciones de presupuesto pueden llegar a determinar qué exposición se monta. Si una buena exhibición extranjera, dice, viene con todo pagado –seguros, transportación, embalajes, etc.— puede ganar el espacio a un proyecto mexicano que no cuente con todo ello. En ese sentido, adelanta que hacia marzo de 2005 el LAA alojará una muestra de arte contemporáneo de Portugal. Al mismo tiempo, asegura que ante proyectos locales de buen nivel, la actitud del LAA será buscar la manera de exhibirlos.

Como sea, aclara, un criterio prevalecerá: “nos interesa más que nada la calidad de las propuestas”.

Vínculos museo-academia

Traductor, articulista, políglota –habla inglés, francés y alemán--, conferencista, artista de extensa trayectoria, a Rodríguez Döring se le atribuye haber actualizado la currícula de La Esmeralda en el capítulo de nuevos lenguajes artísticos.
Con ese currículum, es natural que el artista declare su intención de estrechar los vínculos entre las tareas museísticas y las académicas, así como de fortalecer el área de investigación del LAA.

Es de nuestro interés presentar una especie de historia del arte contemporáneo. Sabemos que los nuevos lenguajes, los nuevos soportes, los nuevos medios, van naciendo de manera espontánea, entonces sería muy importante programar, planear, diseñar exposiciones que den cuenta y que revisen esta historia.

Otra de mis preocupaciones es que no se quede sin registrar nada de lo que se exhiba aquí. Tenemos que tener un registro digital, y uno impreso. De todo lo que hagamos debe haber catálogos que aparezcan el día de la inauguración, dice, al lamentar que el correspondiente a la exposición principal actual, Muntadas – Proyectos, apenas se está preparando.

Catálogo: Daniel BurenCatálogo: Daniel Buren.
"Cabañas estalladas",
2000.

Rodríguez Döring considera que hay “un buen acervo de documentación de lo que se ha expuesto. Me interesa mucho su preservación, su catalogación e incluso ver la posibilidad de tenerlo abierto al público lo más pronto posible, por lo menos una biblioteca”. Por las características del arte que suele presentar, el LAA no puede hacer adquisiciones, lo cual es una razón más documentar puntillosamente las actividades.

Nos interesan mucho la educación y la investigación desde el museo”, declara Rodríguez Döring al explicar que quiere ofrecer un programa educativo sólido. Asimismo, desea continuar un proyecto que comenzó en La Esmeralda, cuyo sentido es terminar con la “separación tradicional” que ha existido entre los museos y las escuelas de arte del INBA, y desarrollar proyectos conjuntos. El esquema incluiría al Centro Nacional de Investigación y Documentación de las Artes, y a los programas multidisciplinarios y de exposiciones que están emergiendo en el Centro Nacional de las Artes.

 

 

 

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Fecha de publicación: 08.10.2004