Femaco 060408: La venta de garage del arte contemporáneo

Vista de la Feria

Julián Villaseñor

Eugenio Lopez recibiendo el premio Mont BlancEugenio López recibiendo el premio Mont Blanc
(foto de: http://www.quien.com)

La más reciente edición de la feria de arte FEMACO en la ciudad de México demostró que la situación del mercado del arte en México ha tomado un derrotero incierto. Por un lado si la comparamos con la edición del año 2007 podría decirse a primera vista que las cosas mejoraron consistentemente: el escenario cambió, ahora se realizó en un recinto ferial especializado, aumentó el número de galerías participantes y se incrementó el número de eventos paralelos que aprovechan la atención que recibe el arte durante unos cuantos días al año para seducir a los coleccionistas y el público. Pero las cosas no son lo que parecen; para captar la imagen real de lo que sucedió habría que ver los resultados de tantas iniciativas y planes. O saber leer los números de la cábala.

Es domingo a las 8 de la noche, la última oportunidad para visitar la feria antes del cierre. El espacio amplio, el número de visitantes es bajo, las caras de los galeristas son largas. Alguien corrió el rumor de que a última hora habría un recorrido de Eugenio López, el presidente de la Colección/Fundación Jumex, y el hombre que representa para muchos galeristas la última oportunidad de irse a casa con un saldo no negativo. Pasan los minutos y no se ve la figura del presidente de una de las colecciones más importantes de Latinoamérica, ganador del premio Mont Blanc al mecenas del año. La paciencia se agota y varios galeristas han decidido cerrar, comienzan a levantar las obras, descolgar los cuadros, envolver los objetos en plástico burbuja. Todo se acabó. The show is over.

Christoph DraegerChristoph Draeger: Ixtoc 1 Jun. 3 1979.
Galería Magnus Miller

En un recorrido de un par de horas hablé con directores de varias galerías, con Daniel Roesler de Nara Roesler de Brasil, uno de los miembros del comité de selección de la feria. Otros años ha promediado 300 mil dólares de venta bruta en tres días. Pero hoy no es su tarde, apenas ha logrado lo suficiente para pagar los 80 mil dólares que invirtió en el stand, la transportación y su estancia en México, una de las ciudades más caras de Latinoamérica. Está a la espera de que alguien compre esa obra del artista argentino cinético Julio Le Parc por un total de 180 mil dólares, una pieza representativa del periodo de los 60. Los compradores no llegan. Magnus Miller, de Berlín, quisiera repetir el éxito de los años anteriores, cuando Moisés Michá dueño de los hoteles Habita pasaba a comprar tres o cuatro piezas para decorar sus lobbies. Esa era la época en que amarraban a los perros con longaniza, hoy las cosas pintan de otra forma: quizá Sonke Miller venda lo suficiente para pagar la cuenta del hotel y el estacionamiento.

Venta de garage o venta de botica. En el pasillo central de la feria me encuentro frente a LMAK projects de Nueva York, la suya es una historia de éxito, si es que las hay. Representan a Federico Solmi, uno de los artistas que ha logrado dar el salto entre una carrera modesta con obras de video y dibujo animado. De hecho el año pasado vendía el video Evil Empire en 1,500 dólares, hoy el mismo cuesta 10,000 y se ha vendido la edición de tres. Y no se trata de un video cualquiera, cada una de sus animaciones lleva meses de producción y postproducción, aunque el tema sólo podría interesar a un público con un claro conocimiento de la Reforma y la iglesia, el imperio del mal. Hay que verlo para creerlo, el Papa, convertido en un obseso del Internet, baja pornografía que luego imita sobre sus subalternos: monjas, jóvenes seminaristas, obispos glotones. Oh my god! This is too much!.

Julio Le ParcJulio Le Parc: Dupla progressão
Galería Nara Roesler.

Bueno, la galería propiedad de una holandesa groovy se especializa en obras con ese sentido negro del humor. ¡Oh fortuna! ellos sí vendieron y seguro regresan el próximo año. Quizá deberían representar a Marco Ferrari, el artista argentino que lleva años produciendo obra sobre temas católicos con un giro ácido.

Seguí caminando, pasé por la galería Luis Adelantado, ahí estaba él, no muy contento, sentado frente a la computadora. Los mismos artistas del año pasado: Marcos Castro, Emilio Valdez… las mismas revistas de moda intervenidas y claro, su cara lo decía todo, nada de ventas. Una hipótesis sobre lo que está sucediendo con el mercado del arte en México: crisis financiera, falta de opciones, el mercado ha dejado de creer en los galeristas. ¿Qué pasó? Nadie quiere contestar, es hora de irse a casa.

Parece que Kritzinger Projects de Viena, la galería de Ursula Kritzinger ha logrado sobrepasar los 400 mil dólares de venta en la feria. No kidding!  Para un evento comercial que se promovió como la más importante feria de arte contemporáneo en el continente, una suma como esa son cacahuates. Pero esa es la excepción que confirma que una feria que comenzó hace seis años no puede cantar victoria. ARCO la feria española, lleva 22 ediciones y sigue siendo de segundo nivel, con todo y que ha podido remontar la crisis.

Federico Solmi        Federico SolmiFederico Solmi: Evil Empíre
Galería LMAK projects.

La explicación sobre el fracaso comercial de FEMACO empieza por la forma en que dió la espalda a sus aliados, expulsando a galerías como Alfredo Ginochio, Oscar Román o Quetzalli, mismas que apoyaron esta feria desde su primera edición. Hoy Enrique Rubio y Zelika García, los directores del evento, cosechan lo mismo que sembraron, la indiferencia del mercado. La distinción entre arte contemporáneo y arte moderno no sirvió de mucho para aumentar el público, quizá las galerías se tragaron esa píldora, pero hubo quien no lo hizo, como la galería Arte Mexicano, que se tomó la libertad de presentar obras de Tamayo y Gunther Gerszo. Pero tampoco se vendieron.

La fórmula secreta: si me pagaran para hacerla de consultor de una feria que cada año cambia de locación y estrategia diría que habría que poner atención en los errores de este año para no cometerlos el próximo. Ese consejo se los doy sin cargo alguno.

Todo parece que indicar que el coleccionismo internacional no considera a México como una plaza de oportunidad. El nivel de precios es igual al de Miami o Chicago, lugares que también han mostrado los efectos de la contracción de la demanda debido a la recesión estadounidense. Por lo pronto, sabe qué cosa es el factor secreto que hace gastar al coleccionista. ¿Hay coleccionistas? Sí, pero no son los que abren la cartera en México, la mayoría compra afuera. Comparada con otras ferias de Latinoamérica se puede ver que la feria de México no se ha centrado en los artistas locales, sino que ha sido un escaparate para artistas de otros países. Ya. No quiero ser el primero en decir lo que todos estábamos pensando aquel domingo en la noche: una feria de arte mexicano debería ser el escaparate de artistas mexicanos para los mexicanos. What a shame

Así pues, una feria como FEMACO que no atiende a grandes coleccionistas institucionales, como es el caso de las ferias europeas que venden a museos y galerías públicas, debería concentrarse en los valores sólidos y no en las fórmulas de éxito fácil, que imitan los grandes pequeños estilos del año o el sabor del mes. Tres conclusiones:

      1. Una feria joven debe exportar talento no importarlo;
      2. El mercado necesita una inyección de valores verdaderos y probados… ¿qué tal volver al futuro?
      3. Regresar a Monterrey, de donde viene la feria. Money is where the heart is.
Marcos CastroMarcos Castro. Sin Título.
Galería Luis Adelantado.
Agustín PortilloAgustín Portillo: México-P. 64
Galería Oscar Román.
Enrique Rubio y Zélika GarcíaZélika García y Enrique Rubio.
(Foto: Nacho Galar, tomada de: exonline.com.mx)
Mauricio CervantesMauricio Cervantes: Espectro Floral,
Galería Quetzalli.

 

 

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Fecha de publicación: 15.05.2008